“Amicus curiae”: debemos participar

Como sociedad civil organizada, pero sobre todo como ciudadanos, no solo podemos intervenir en todos los asuntos públicos, sino que debemos hacerlo, pues hemos dejado que los funcionarios públicos hagan y deshagan a su antojo con las entidades gubernamentales contra el bien de la ciudadanía, prueba de ello es que han vulnerado nuestros derechos humanos más elementales.

Todo esto surge a raíz de que algunos que tienen acceso a medios de comunicación, afirman categóricamente que ninguna autoridad debe escuchar ni tomar en cuenta nada de lo que opinen los ciudadanos, tal como está ocurriendo con la elección para gobernador del estado de Coahuila, en la que fuimos testigos de un sinfín  de mapacherías durante el proceso.

Sólo falta que nos acusen de ser unos aprovechados, abusivos, prepotentes o que hacemos bulliyng contra los inocentes, castos y puros fiscales y jueces que tienen sus expedientes debidamente documentados, al igual que las averiguaciones previas o ahora carpetas de investigación, que obviamente tienen armadas a modo y de acuerdo con las instrucciones de “mandos superiores”.

El ejemplo más reciente de ello fue la conformación del Sistema estatal anticorrupción de Coahuila, del cual formó parte Carlos Arredondo Sibaja y otros cuatro individuos más,  que construyeron el Comité de Selección Ciudadana a modo, para variar.

Entonces, de acuerdo con el criterio de Arredondo y amigos, debemos comportarnos como  súbditos que están para callar y obedecer, como lo estableció en ese entonces el  Marques de la Croix, Capitán General de la Nueva España y Virrey de la misma:

“…De una vez y para lo venidero deben saber los súbditos que nacieron para callar y obedecer y no para discutir y opinar de los altos asuntos de gobierno  Bando 25 de junio de 1767”.

Pero no se dan cuenta que eso fue hace 250 años y por  mucho que se nos considere discapacitados, ignorantes, tontos e inútiles, tenemos el derecho y la obligación de incidir en las políticas gubernamentales.

Piensan que se nos quedó para siempre grabado en nuestro cerebro, -el Bando del Marqués de la Croix-pero peor aún, lo han reforzado todos los regímenes posteriores, tan es así que cuando alguien llega a tener un hueso, perdón, un puesto público, quieren que lo veamos como el jefe, el mero mero, el que manda, amo y señor de todo y de todos,  como mencionó un regidor de Torreón, que no supo no o no quiso dar a conocer su plan de trabajo anual y reafirmó con: “para que vean quién manda”.

Prueba de que sí debemos y podemos intervenir en asuntos de gobierno son las acciones tomadas por la Red Lagunera contra la Impunidad y la Corrupción (RELACIC), como parte de la Red Anticorrupción Coahuila (conformada por 109 organizaciones de la sociedad civil de Coahuila) que tramitaron amparos por la forma en que se llevó cabo la creación del Sistema Estatal Anticorrupción,

En cuanto a las “elecciones” para gobernador del estado de Coahuila, en la cual según el Comité de Selección Ciudadana, no podemos intervenir “… solicitamos por ese medio una audiencia ante magistrados y consejeros con representantes de la sociedad civil para aclarar aspectos claves de la fiscalización de estos gastos, y la resolución del Trife que consideramos laxa y poco exhaustiva”.

Además, varios ciudadanos  tramitaron ante la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión,  un Juicio Político contra los magistrados del  TRIFE.

Al no conceder la audiencia pública por no tener contemplado en la ley un protocolo para atender a los ciudadanos, se tramitó el “Amicus Curiae”, con el objeto de formar parte del juicio interpuesto al respecto como un tercero interesado. Todo lo anterior, para tristeza y  pesar de los apologistas de los gobiernos que padecemos como el de Coahuila.



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