Cambiar a México modificando nuestra forma de expresarnos

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Tal vez parezca una simpleza o algo intrascendente, pero este aleccionamiento lo hemos recibido, sin temor a equivocarnos, desde 1928, sino es que antes.

He aquí una transcripción de la novela 1984, de George Orwell, que creo que el sistema gubernamental nos lo ha aplicado, sobre todo el PRI-gobierno, que además lo ha sofisticado.

“La novela introdujo los conceptos del omnipresente y vigilante Gran Hermano o Hermano Mayor, de la notoria habitación 101, de la ubicua policía del Pensamiento y de la NEOLENGUA, adaptación del idioma inglés en la que se reduce y se transforma el léxico con fines represivos, basándose en el principio de que lo que no forma parte de la lengua, no puede ser pensado.”

Con el respeto que se merecen mis ex alumnos y los jóvenes en general, el gobierno los ha convertido, en el mejor de los casos, en analfabetas funcionales, enseguida una opinión de la Academia del Lenguaje:

Para hablar, los jóvenes utilizan sólo 240 palabras, cifra que representa un 25% de lo usual. Lo asegura un estudio de la Academia del lenguaje.

Siempre se dijo que el idioma español es un organismo vivo: en su uso diario anida su fortaleza y su crecimiento. De acuerdo a un cálculo de la Academia española de la lengua actualizado al 2010, mientras “un ciudadano medio utiliza entre 500 y 1000 palabras del español para comunicarse cotidianamente, los jóvenes usan un 25%, algo más de 240”.

El castellano cuenta con casi 100 mil vocablos, o sea que, de ese gran abanico de posibilidades, utilizan un 0,03%. Ahora bien, ¿qué determina esto? ¿Los jóvenes empobrecen su lenguaje y, con ello, su pensamiento? Más aún: ¿está asociado esto directamente con la capacidad de reflexionar? ¿O simplemente ese recorte significa una simplificación y no una derrota cultural?

Sin exagerar y sin temor a equivocarse, este fenómeno que se atribuye a los jóvenes en el mundo, en México nos lo aplicaron a todo mundo; jóvenes, adultos, viejos, niños, simplemente en educación básica se eliminaron las clases de civismo y en preparatoria se eliminaron materias como lógica, ética, filosofía y otras de tipo humanista.

Aunque las generaciones actuales no lo vivieron y además nuestra memoria es muy corta, se puede decir que partir del movimiento estudiantil de 1968 hubo un parteaguas y parte del control riguroso de los medios, por ejemplo los titulares de los periódicos impresos en toda la república traían los mismos mensajes en la primera plana, ya que era el boletín que emitía la Secretaría de Gobernación, la radio y la televisión eran igualmente controladas y censuradas, comunes y normales eran las frases como “lo dijo Zabludovsky” y una resignación tremenda con frases como “gánale al PRI”.

Tres figuras o entidades que no se podían mencionar ni tocar ni con el pétalo de una rosa: el presidente de la república, el ejército y la Virgen de Guadalupe, el primero con la “hazaña” de Echeverría de atacar estudiantes (la brigada blanca) Tlaltelolco 1968, estando el ejército en medio, se empezó a no usar éste para reprimir las manifestaciones ciudadanas. En cuanto a la figura presidencial, dentro de las tonteras que hizo Fox ayudado por Marthita, la desmitificó y se vieron caricaturas, chistes y críticas que desde que Francisco I Madero fue presidente no se habían visto y a la Virgen de Guadalupe, el propio abad de la Basílica de Guadalupe, Guillermo Schulenburg, se lanzó contra ella , afortunadamente, dirían gracias a Dios, no logró su objetivo de quitarnos lo guadalupanos.

Para terminar, sugiero cambiemos cosas muy simples que podrían permitirnos pensar y actuar como adultos y no como las frases: “No digas esas cosas delante del niño, porque no va poder dormir y tendrá pesadillas” vamos a quitarnos las telarañas y empezar a nombrar las cosas por su nombre.

No son nuestros gobernantes, los ponen las mafias que dirigen los partidos , al igual no son nuestros diputados ni senadores son de ellos, no son nuestros partidos, pues éstos son simples franquicias y todas tienen sus dueños; en el PRI unos cuantos son la “nomenclatura”, el PAN un dizque Consejo Nacional, PANAL, la dueña es Elba Esther Gordillo y su camarilla, el PT, su dueño Alberto Anaya, PRD las pocas tribus que quedan, el MC, Dante Delgado, PES, un grupo de pastores evangelistas que se dicen cristianos, el PVEM, la familia González Torres con su niño verde, etcétera.

No digan autos ilegales metidos de contrabando que debemos decirles “Chocolates” e incluso para no decir chuecos, se oye muy feo. No es robo de combustible de los ductos de Pemex, es “huachicoleo” robo es feo. Robarse los fondos públicos no se debe decir , no hay que ofender, se dice “distraer” y el delito no es robo, es “peculado” para no ofender las buenas conciencias, y además no es delito grave, entonces pueden robar lo que quieran, no se dice soborno ni cohecho suena “re-feo”, es “mordida” (por cierto, aportación de México al mundo) y es la chacha, no la sirvienta. Otro término más decente y educado es “seño”, así cada quien escoge dónde se coloca.

Cambiemos esas insignificancias y contribuyamos a que este país mejore.

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