Sobre la segunda parte del mentecato nacimiento del Sistema Anticorrupción en Coahuila

Últimamente el sol ya no sale en Coahuila, a diario llovizna o amenaza el aguacero. El martes, en Saltillo, había cataratas desbordándose por las calles. Agua de las nubes, chorreando indiscreta por las avenidas. Te digo, no deja espacio ni para manifestarse.

En pleno 5 de Septiembre y la lluvia no sabe para dónde hacerse. Las campanas de la catedral de Santiago rebelándose como si el mismísimo Gobernador estuviera allá arriba colgándose del badajo. Tin, tin, tin, sonaba más que siempre, tin, tin, tin, cállense, malditos revoltosos, váyanse a exigir justicia a su ciudad. Tin, tin, tin, aquí habemos coahuilenses razonables, que vemos por el bien del dinero, digo del ciudadano, aquí todos respetamos las decisiones del buen gobierno.

Tin, tin, tin, resonaba en la villa de Santiago y hasta la fuente principal de la plaza de armas, donde hace tantos años Santa Anna gritó uno por uno los nombres de su pelotón, ¡Juan Manuel Barraza!, ¡Aquí!, contestaba. ¡Miguel Chavez!, ¡presente, General!, ¡José de Jesús Pineda! ¡Sí, General!, ¡Santiago Valverde!, ¡listo!; clamaron antes de avanzar contra los tejanos.

En este caso: ¡Consejo Cívico de las Instituciones! ¡Movimiento Plaza Mayor! ¡Renacer Lagunero! ¡Saltillo despierta! ¡Sí Contamos! ¡Movimiento Magisterial de Coahuila! ¡Participación Ciudadana 29!, dijo la vocera, y siguió la lista de todos los nuevos adalides en contra de las nuevas amenazas.

Qué exigen pues, entre la lluvia, entre los campanazos y entre la historia, un montón de enletrerados encima de un gigante “anti corrupción” en mayúsculas. Dicho, no de mí, sino del anónimo dentro de la manifestación: que no sea cínico. Que no sea cínico quién, señora. Pos quién más: el gobernador. Que no sea cínico.

Recién está calientita la decisión del fiscal anticorrupción. Quién dijo yo sino fue Jesús Flores Mier; pos quién más. No le pesan los millones que se embolsará cuando levanta la mano y rinde protesta el 28 de agosto del 2017, para mí sólo falta voltearle el brazo y parece que le está pidiendo a su patrón una limosna de su bendito oro Coahuilense.

Luego, su equipo de maldosos que conformarán el Comité de Selección: Blas José Flores Dávila, Luis Fernando García Abusaid, Ma. Del Carmen Ruiz Esparza, Jesús Contreras García, Carlos Arredondo Sibaja, Ana Cecilia Mata Rodríguez, Sergio Fernando Alanís Ortega, Sergio Dávila Flores y Roberto Cabello Elizondo. Nueve no expertos, no capacitados ciudadanos que tienen la dificilísima tarea de escoger quiénes serán el Comité de Participación Ciudadana del SEA, o también llamada, la última esperanza.

La última esperanza porque en este momento el mentecato nacimiento del Sistema Estatal Anticorrupción en nuestro estado ya viene con muy malos augurios. Ya perdimos al fiscal, al comité de Selección, a los magistrados del Tribunal de Justicia Administrativa; lo único que queda son esos cinco “ciudadanas y/o ciudadanos de probidad y prestigio que hayan destacado por su contribución a la transparencia, la rendición de cuentas o el combate a la corrupción” (según la Convocatoria).

Quién sabe, quizá si la presión de las asociaciones y la ciudadanía es suficiente, la lluvia de estos meses pueda dar un cese plácido al norteño estado de Coahuila. Quizá el sol salga en la capital y las campanas dejen su estruendoso y tétrico tintín. Quizá podamos presumir en 2018 un Sistema Anticorrupción lúcido y cristalino.

Foto de portada del periódico Vanguardia



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