¿A poco no…? Comunidad activa contra autoridad pasiva

¿A poco no es obvio que los gobiernos en México, sin distinción de partidos, han sido incapaces de enfrentar con éxito los retos económicos, políticos, sociales, de seguridad y justicia, de educación, salud y demás rubros? Es obvio porque sus decisiones y acciones no nos han sacado del ancestral subdesarrollo. Cierto: cada vez son más los organismos de la sociedad civil que asumen su rol con una actitud propositiva en la solución de la problemática que nos aqueja; lacuestión es que sus propuestas no encuentran eco en los funcionarios públicos, y la comunidad activa aún es minoría, frente a una mayoría apática, acrítica y desinformada.

Pero también frente a una autoridad, por lo general, pasiva e indolente ante las necesidades de sus gobernados; más involucrada en el tema político-electoral que en resolver los rezagos sociales de toda índole. Los organismos cívicos y empresariales que han propuesto acciones viables en materia fiscal, de seguridad, de transparencia y rendición de cuentas, de gobierno abierto, y de manejo de ingreso, gasto y deuda pública, entre muchas otras, lamentan el desdén de las instancias públicas, quienes, cuando mucho, agradecen las buenas intenciones pero no ejecutan las acciones sugeridas.

De ahí la necesidad de una mayor participación ciudadana para que el gobierno atienda las sugerencias propuestas por éste y otros organismos que invierten su tiempo y sus capacidades sin otro interés que aportar su valioso trabajo en bien del país. Urge ejercer una mayor presión social para que las voces calificadas de las organizaciones de la sociedad civil no sean gritos en el desierto que se pierdan en la indiferencia gubernamental. Es necesario insistir en la concientización social, cuyas acciones son determinantes en la exigencia a las autoridades para que valoren y aprovechen las valiosas herramientas que las agrupaciones cívicas a nivel nacional y regional proporcionan a las autoridades para contribuir a la solución de los múltiples y complejos problemas.

Cada día deben ser más los ciudadanos que se involucren en el quehacer político y social del país y la región; no se le debe dejar al gobierno la tarea de construir el camino del progreso armónico, porque ya demostró que él solo no puede. Y como dice el director de Gesoc, Gestión Social y Cooperación, Alejandro González Arreola, “los desafíos del desarrollo son tan grandes y complejos que ningún sector o actor posee por sí mismo los conocimientos, capacidades, recursos e incentivos que se requieren para resolverlos”. Y ahí es donde entras tú para exigirle a la clase política gobernante que tome en cuenta los estudios y propuestas de la sociedad civil organizada, porque la sinergia de los sectores público, privado y social es vital para encontrar, con unidad, trabajo y amor a México, la vía del desarrollo.  ¿A poco no…?



Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *