¿A poco no…? Entre avestruces e ignorantes

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¿A poco no has oído que las avestruces esconden la cabeza bajo la tierra para no ver los peligros que le rodean? Un síndrome al que son proclives algunos líderes de la clase política gobernante, quienes minimizan los problemas y aseguran que vamos “requetebién”, cuando la terca realidad se empeña en darles la contra, como ha venido sucediendo con el presidente de la 4T, que hace algunas semanas dijo que el problema del sargazo en las costas de Quintana Roo “no es gravísimo”, cuando se recolectan 80 toneladas diarias de esta alga.

Y los ambientalistas discrepan del optimismo oficial, quienes califican de crítica la situación, en particular en la reserva de la biósfera de Sian Ka’an. Por algo en la Cumbre Internacional del Sargazo se pidió el apoyo financiero del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo para combatir esta plaga. Por otra parte, pese al incremento del 24% en el delito del secuestro en el país, esto no parece estar entre las preocupaciones del gobierno federal, ya que la Coordinación Nacional Antisecuestro sigue acéfala desde que Patricia Bugarín la dejó para brincar a la Subsecretaría de Seguridad.

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Y a pesar de que el presidente AMLO asegura que la economía del país marcha requetebién, Coparmex lamentó la caída del 6% de la inversión, el raquítico crecimiento de 0.1% en el IGEA, Indicador Global de la Actividad Económica, y las decisiones del gobierno que podrían no estar apoyando al desarrollo económico nacional. Todos estos datos son ignorados por la gran mayoría de los mexicanos, corroborando la aseveración del filósofo español Emilio Lledó de que la ignorancia es la enfermedad de nuestro tiempo.

Por su parte, la escritora española Rosa Montero dice: la gente ignorante, harta de no sentirse escuchada, se vuelve hacia los profetas antisistema, creyéndolos puros y distintos; trágico error que vamos a pagar con sangre, porque fuera del sistema democrático, sólo está el infierno. De ahí la urgencia de repudiar las verdades a medias y las mentiras completas, exigiendo que se informe la realidad como es y no como nos la quieren disfrazar, para dejar de ser un país que vive entre avestruces e ignorantes. ¿A poco no…?

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