Adivina la película

Casey Affleck, envuelto en un torbellino de críticas por su estilo de vida, su actitud desparpajada y su poco respeto hacia las mujeres, se encumbró como el mejor actor del año pasado después de representar a Lee Chandler en la depresiva Manchester by the sea.

Repentinamente, el hermano de Lee, Joe Chandler, fallece y deja a su hijo Patrick huérfano, por lo que el personaje de Affleck asume la tutoría legal de su sobrino a pesar del equipaje que trae en su espalda, que es la carga emotiva y desgarradora de la película.

Los saltos en el tiempo en la historia son constantes, la narración va del presente al pasado sin anunciar los giros. Es durante esos viajes al pasado que el espectador se da cuenta de por qué Lee Chandler tiene una personalidad gris, depresiva, lúgubre y deprimente. Es ahí donde el director de la película deja entrever que no importa qué tan buena o estable sea tu vida, un acontecimiento, una negligencia o un sólo mísero error, puede cambiar dramáticamente el destino de toda una familia y la reputación de una persona en una comunidad.

También, en la misma cinta, noto una crítica por parte del director hacia las pequeñas comunidades en Estados Unidos que, a partir de una tragedia que pudo haber sido evitada; discriminan, desprecian, pisotean y marchitan la vida de una persona que, a partir de su propia experiencia, ya no necesitaría el odio y el escupitajo de la sociedad.

Los juicios morales, la poca capacidad de perdonar, el señalamiento y la burla son parte fundamental en el comportamiento de los estadounidenses y esto lo hace notar el director y el guionista en la película.

También debo mencionar que, si no son amantes de las película lentas y detalladas, entonces no le hagan a esta recomendación, ya que la historia va creciendo poco a poco mientras se van desanudando todos los vértices que explican la personalidad y las vivencias de cada uno de los protagonistas.

Esta película la vi durante un largo regreso en autobús de la Ciudad de México hacia Torreón y, créanme, fue un gran bálsamo para aminorar el largo trayecto que estuvo aderezado con tráfico lento y una calefacción abrasiva que te invitaba a visitar el infierno.

Manchester by the sea, en la pasada entrega de los premios óscar, fue nominada a mejor película, mejor director, mejor guión original, que ganó Kenneth Lonergan, mejor actor, que también ganó Casey Affleck, mejor actor de reparto y mejor actriz de reparto.

La película, en sí, invita a la reflexión y pone sobre la mesa el tema del perdón y la auto redención. ¿Qué harían si, por culpa de un error suyo, mueren sus dos hijos y pierden todo su patrimonio?

La historia explora y se hunde en la depresión y en el alcoholismo de Lee Chandler mientras, por otra parte, expone la posibilidad de redención con Patrick, el sobrino de Lee que queda huérfano tras la muerte de su padre, hermano del propio Lee Chandler.

Hoy, que es día de descanso y de cruda, anímense a ver esta película y analicen si, en su vida, existe algo que aún no se han perdonado. Quizá, encontrando la respuesta, podrían ayudar a Lee Chandler a entender que por más duro que sea el presente, siempre habrá un motivo para salir adelante.



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