“El refugiado es una persona que sabe que no tiene opción de vida”, afirmó la periodista Margarita Solano Abadía la mañana de ayer durante una conferencia con alumnos de tercer semestre de la carrera de periodismo sobre el libro “Sin maletas, historias de refugiados desde el exilio”, del que es compiladora y participante. “El exilio nunca te perdona el miedo”.

La reportera, especializada en temas de refugiados, habló frente a dos docenas de alumnos de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, en la Ciudad de México, de los matices que rodean a quienes se ven forzados a salir de su país, los cuales suman alrededor de 70 millones de personas. Explicó que el libro “Sin maletas”, “nació por querer entender qué es el exilio y cuándo te conviertes en un refugiado”.

Aclaró que el texto se compone de diez historias de refugiados de distintos países y continentes, documentadas por colaboración de diez periodistas de Iberoamérica, incluida Solano Abadía. Hizo hincapié en el carácter colectivo del proyecto y criticó la envidia que percibe dentro del gremio periodístico: “el periodismo tiene que salir del escritorio, del cascarón y aprovechar las sinergias que todos tenemos para hacer trabajos fregones”.

La periodista ganadora del premio Palma de Oro por Mejor Crónica en Prensa con la historia Ciudad Juárez, zona de guerra, contó que la investigación empezó en una página de internet como un proyecto multimedia, que incluía los escritos, fotografías, podcasts e incluso videos animados sobre los testimonios de las personas refugiadas. El trabajo sufrió un revés cuando el portal fue hackeado, y se pidió una cantidad de dinero para volver a habilitarlo.

Solano Abadía relató algunos de los casos contenidos en el libro, que van desde Carlos Alberto, un ex guerrillero colombiano refugiado en México hasta Martina, una mujer congoleña que se vio obligada a dejar su país junto a su esposo y sus diez hijos, tras recibir amenazas de muerte por la labor de su marido en defensa de los derechos humanos.

Detalló que parte del proceso de redacción fue evitar que entraran en el borrador final dos historias similares entre sí; “si algo quería con “Sin maletas” era que me mostraran toda la radiografía del exilio”, señaló.

Entre el recuento de los testimonios, puntualizó sobre la falta de cobertura que tienen los temas de refugiados en los medios de comunicación y la predominancia de estereotipos al tratar a personas de otras nacionalidades; “se repite mucha mierda de los refugiados (…) y esa mierda le hace daño a la gente”. Señaló a su vez como una hipocresía las exacerbadas críticas que algunas personas externan al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, sobre su xenofobia, cuando el mismo problema afecta la región latinoamericana.

Como ejemplo de esta discriminación, declaró que de la cantidad total de refugiados, sólo el 20 o el 25% logra que se le reconozca como tal.

A su vez, Solano desmintió que los países europeos son los que más refugiados reciben a nivel global, y señaló a Turquía (con 3.1 millones), Pakistán (1 millón 600) y Líbano (1 millón 100) como los primeros lugares en el mundo, a comparación con los recibimientos en Alemania (316 mil), Francia (273 mil) y Austria (153 mil).

Criticó con especial énfasis a México y Colombia, país del que es originaria, por su trato institucional, vivencial y mediático para con los migrantes forzosos. “Son países con periodismos muy extremos. En Colombia todo se exagera para que suene mejor, y aquí al contrario: hacen como que no pasa nada”.

También dijo que varias editoriales mexicanas rechazaron publicar “Sin maletas”, porque “no es un tema rentable”. “Hay temas que no importan, y por eso a mí me importan” sentenció.

La investigadora hizo en su conferencia un llamado a los futuros periodistas y al gremio en general para que no dejen de transmitir historias como las expresadas en “Sin maletas”, con miras a sensibilizar a la gente sobre las vivencias de quien es diferente. “Los refugiados no son una amenaza, ellos son los amenazados”.

En entrevista con Red es Poder, Solano Abadía concluyó que la mayor responsabilidad de la ciudadanía con los refugiados “es dejar la apatía y la indiferencia. Pensar que no pasa nada no es darle solución a este tipo de problemas. La indiferencia es un mal que nos corroe a todos, ciudadanos, periodistas y demás. Yo creo que en el momento que tenemos más empatía y dejamos de ser indiferentes con el otro, podemos ser muchísimo más propositivos”.

Margarita Solano nació en Cali, Colombia, en 1982. Es egresada de la Universidad Autónoma de Occidente de esa misma ciudad y ha presentado “Sin maletas”, historias de refugiados desde el exilio en México, Colombia y Estados Unidos. El libro puede conseguirse en el siguiente enlace.

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