¿Dónde están los comunicólogos?

0
377

Me pregunto por qué si existen estándares de calidad para la leche, pollo, carne, cerveza, o cualquier otro alimento, no existe una institución real que se encargue de asegurar que los contenidos televisivos, de radio o de prensa escrita sean de la más alta calidad. A fin de cuentas, al igual que el huevo, los medios de comunicación son cosas que consumimos a diario.

Me pregunto esto porque parece que se le olvida a nuestros queridos medios locales que detrás de cada simple palabra que comunican, hay cientos o miles de personas que de verdad, consciente o inconscientemente, formarán una opinión con ella. Entonces nos encontramos con una página del Siglo de Torreón donde las noticias quedan en un segundo plano al ser opacadas por un hermoso despliegue de publicidad dedicado a varios candidatos, con un Ángel Carrillo cuya actitud regularmente prepotente con todos sus invitados, parece indefenso y hasta tierno con la presencia de otros ciertos candidatos y muchas otras irregularidades en los grandes medios regionales.

No diré nombres de los candidatos beneficiados con este tipo de tratos V.I.P. porque son tan obvios y descarados que cualquier persona que me esté leyendo seguro ya los tiene en la cabeza. Pero, en plena veda electoral, ¿de verdad no hay alguien que los regule? Dejando de lado la paupérrima calidad de los contenidos (que da para otro tema completo), ¿de verdad no hay una autoridad que se detenga a ver y pensar: qué diablos está pasando aquí?

Muchos dirán: de algo todos tienen que comer, y puede que tengan razón. Un medio necesita dinero para sobrevivir, pero eso no debe comprometer la lengua, mano e imagen de ningún presentador, periodista o comunicólogo. Para eso está la publicidad durante los cortes CO-MER-CIA-LES, si ya nos tenemos que tragar dos spot seguidos de cada candidato, uno del INE y tres de frikko, no es posible que el poco tiempo de contenidos “reales” esté a merced del mejor postor.

Soy comunicólogo y aunque suene cursi, estoy casado con la idea de que mis colegas y yo escogimos una de las carreras más nobles ya que tenemos una responsabilidad sagrada. Así como los curas tienen su secreto de confesión, los doctores el código de no lucrar con la enfermedad de sus pacientes y los abogados de defender a su cliente aunque éste le confiese el crimen, nosotros tenemos la “sacra” responsabilidad de siempre informar con la verdad, de ser imparciales y no vender nuestra voz a los intereses de cualquier otra entidad.

Entonces ¿qué le pasa a Ángel Carrillo, Milenio, el Siglo y demás medios?¿Son exitosos? Claro ¿saben lo que hacen? También y lo hacen muy bien. Sin embargo, hay algo que no son, no son periodistas ni comunicólogos, sus servicios no son diferentes a los que te puede ofrecer publisorpresas o 4G. Lamentablemente se han perdido en el camino y recuerdan sólo el poder que tienen, olvidando la responsabilidad que le deben a su público, a su gente, a su ciudad, se han olvidado completamente del corazón de la comunicación.

Pero esto no es un texto triste, me da mucho orgullo poder decir que los medios de comunicación reales y responsables aún existen, sólo que migraron a otros formatos. Los medios de comunicación están en las redes sociales, en páginas o grupos independientes que sin un sólo peso o con muy poco presupuesto han logrado transmitir mensajes honestos, responsables y reales. Páginas como Laguna yo te quiero, Red es poder, no memes y vota, entre otras, son a las que debes felicitar si quieres felicitar a alguien por el día del comunicólogo:

¡Felicidades!

 

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here