¿A poco no resulta indignante constatar cómo la privilegiada clase política suele navegar a contra corriente de lo que la lógica más elemental le dicta a la razón? Y sin razón aparente, toma decisiones que no tienen una explicación sensata. Un claro ejemplo de ello es el excesivo endeudamiento en el que incurren los gobiernos a nivel federal y estatal, cuyos beneficios no se plasman en una sustancial mejoría de las condiciones de vida de los ciudadanos, acorde a los elevados costos que representa para el erario.

Para que Usted se dé una idea del contrasentido, el gobierno de EPN aumentó la deuda de 5 a 10 billones de pesos, lo que no se reflejó en mega obras nacionales que la justificaran y algunas de las que sí se hicieron, resultaron defectuosas, como la autopista Durango-Mazatlán y el paso express de Cuernavaca. Sí, el del socavón. Además, en los primeros 7 meses del año se destinaron 367 mil 500 mdp a obra pública, que representan el 11.4% del gasto total, en tanto que para cubrir el costo financiero, es decir el pago de intereses y comisiones de la deuda pública, se destinó casi lo mismo: 364 mil 400 millones de pesos, cifra equivalente al 11.3% del total del gasto.

En el caso de Coahuila, la situación es peor, ya que, al primer semestre de 2018, en obra pública se habían erogado 400 mdp, sólo el 9% de los 4 mil 500 millones presupuestados, mientras que a la deuda pública se destinaron alrededor de 3 mil 600 millones, es decir, una proporción de 9 a 1: 9 para la deuda y 1 para obra pública. ¿Qué le parece? Cabe señalar que en el primer semestre de 2017, Coahuila invirtió mil 67 mdp en obra pública, que contrastan con los 397.8 millones erogados en el mismo periodo de 2018, es decir, 62% menos que lo que se invirtió en el mismo lapso del año pasado.

Además, el presupuesto en este rubro de obra representa el 9.5% del total del gasto, cuando lo mínimo que se debe invertir en infraestructura es el 15% de los egresos totales. Por su parte, el Índice de Información del Ejercicio del Gasto, hecho por el IMCO, precisa que Coahuila gastó en propaganda mil 429 millones de pesos, cantidad similar al gasto total en seguridad pública, en un estado en donde el 55% de la población considera la inseguridad como el problema más importante.

El estudio revela que los estados del país, en promedio, contrataron 246% más deuda de la aprobada durante 2017.  De ahí la urgencia de exigir que los políticos vean las prioridades en el manejo del erario acordes a las necesidades de la ciudadanía, para que el sentido común deje de ser el menos común de los sentidos en la clase gobernante. ¿A poco no…?

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