jueves, 13 agosto 2020

Enrique Lomas Urista

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Pandemia

Pandemia red es poder
Ninguno de los dos buscaba más que oxígeno en ese mundo deshabitado por los abrazos y los besos, pero las miradas se encontraron en un desplante involuntario de insubordinación instantánea. Solas quedaron las miradas en ese mar de silencio, pero el encontronazo visual desencadenó una metástasis...

Danza de fuego

danza de fuego red es poder
La danza sonaba triste sobre las hojuelas de barro sembradas por la sequía. Los pies del indio Eleuterio se arrastraban sobre el polvo seco del rancho en un afán estéril. El trago amargo del aguardiente humedeció fugazmente la garganta del indio y las primeras...

El hipo

La irrupción del hipo a su vida fue un hecho simpático e irrelevante hasta que éste se instaló en su laringe durante semanas. Ni el espanto de quedar así por siempre le ayudó — cual remedio popular — a combatir ese brinco de diafragma disfuncional que...

Mientras Dios duerme

Mientras Dios duerme, los poetas siembran árboles de bondad, talan hombres malvados y lavan cuchillos ensangrentados de indiferencia. Mientras Dios duerme los poetas consuelan mujeres que mueren estrujando un amor de pobre. Mientras Dios duerme los poetas bajan constelaciones sobre labios de borrachos que salvan al...

Sábado de cuentos: El fantasma del camino

Si los caminos hablaran más allá del lenguaje de cruces sembradas en sus veras. Si los caminos hablaran... no tendrían que valerse del aullido de los coyotes para darse a entender. Esta leyenda de carretera es tan reciente que todavía se está escribiendo sobre las...

Sábado de cuentos: El patriarca

Enfundado en su cómoda impunidad, el Patriarca avanzará con pasos soberanos sobre la casa donde ha pasado sus mejores navidades. La bata de seda sobre la camisa de cien salarios mínimos y la corbata satinada que no serviría ni para anudar el suicidio de un...

El camino de los muertos, por Enrique Lomas

¿A dónde van los muertos cuando recién dejan sus 21 gramos de alma entre la vida y el pavimento, entre la pintura y una escalera rota? Lo pregunto porque recientemente he tenido un puñado de experiencias que me hacen temer que morir no todo...

Los juegos del gigante

El niño mató dos veces al mismo soldadito de plomo antes de tener que ocultarse detrás de una tapia al paso de los sicarios, pero sus pies eran demasiados grandes para pasar desapercibidos por el grupo de hombres de mala facha y peor destino. Guardó...

La noche de los tejados bronceados

La luna quebró la habitación. El viento sopló, generoso y seco, para mover las persianas lisiadas del hotel.           — No quiero llegar a viejo — dijo el adolescente acostado boca arriba.           —  El pasado es un fantasma que...

Cómplices del mar

Afuera, el mar se tendía sobre sí mismo como una arruga nueva sobre el rostro herrumbroso de un anciano. Se respiraba a ratos fragmentos de silencio. La luna se extendía, ancha, despatarrando su aliento de luz. La playa estaba, pues, a merced de cualquier...