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Cine

El GIFF Rally Universitario, un semillero de jóvenes cineastas en México

El festival de Cine de Guanajuato (GIFF) en su vigésima edición nos dejó muchísimas sorpresas. Entre ellas destaca al país invitado: Canadá.

El GIFF se ha posicionado como la plataforma más importante para los jóvenes cineastas de América Latina. Es sin duda uno de los festivales más trascendentes de México y me atrevo a decirlo, del mundo, reuniendo a realizadores de todos los lugares donde se hace cine en distintos formatos. El festival no sólo funge como un promotor de cine, sino un escenario ideal para jóvenes cineastas nacionales e internacionales que tienen las ganas de hacer trabajos de calidad y explotar su potencial. De este evento han surgido y se han descubierto grandes promesas del séptimo arte.

El GIFF Rally Universitario es un formato que atrae la atención cada año. Es una modalidad de hacer cine muy interesante donde existe una especie de “competencia” que consiste en producir y post-producir un cortometraje con actores y equipo profesional durante un lapso de 48 horas. Quienes participan son alumnos de distintas universidades de todo México que previamente tomaron diversos talleres en algunas ciudades del país. Para lograr entrar al GIFF Rally Universitario los estudiantes deben enviar un guión que luego se preselecciona.

En la siguiente etapa el guionista reúne un equipo que, incluido él o ella, deberá ser de diez personas con distintas cualidades (como saber grabar vídeo, audio, conocer de montaje, producción y dirección de arte) para crear un especie de “tráiler”, el cual es llamado “vídeorespuesta”. La temática de este ejercicio consiste en mostrar el tópico del guión y el equipo de trabajo que se integra al proyecto, con la finalidad de ver la calidad cinematográfica de este conjunto de jóvenes, todos liderados por el director (que en la mayoría de los casos es el guionista).

Después de este proceso el jurado selecciona seis proyectos. Los equipos afortunados deberán pasar una etapa muy larga de cinco meses de pre-producción. En esta etapa los equipos, aparte de viajar a tomar los talleres, deben conseguir dinero, patrocinios, pulir sus habilidades y buscar apoyos de instituciones públicas y privadas. Todo esto con el respaldo de la universidad a la que pertenecen.

Finalmente llega la etapa de rodaje en la cual todo el trabajo previo se resume a 48 horas de filmación. Los seis equipos desfilan por las calles de Guanajuato cuando se da el banderazo de salida del rally.

Terminando esta etapa (rodaje) se finaliza con la post-producción, donde el cortometraje se edita en vídeo y audio para proyectarse al aire libre unas horas después de terminar todo el trabajo de edición en la Alhóndiga de Granaditas en Guanajuato Capital

Al exhibirse los cortos frente a cientos de personas, el trabajo de todos los miembros de los equipos se ve reflejado en la pantalla (teniendo resultados asombrosos e inesperados). Además de ver proyectado su esfuerzo, a los jóvenes cineastas se les reconoce con una premiación en la ceremonia de clausura del festival donde se les galardona a los ganadores en diversas categorías como Premio del Jurado, Premio del Público, Mejor Guión, Mejor Banda Sonora y Mejor Fotografía.

Algunos de las universidades más laureadas son la Universidad Autónoma de Nayarit, escuela ganadora de las últimas tres ediciones del GIFF Rally Universitario. Además, la Universidad Liceo de Querétaro con tres participaciones consecutivas al igual que la Universidad Autónoma de Coahuila, son de las instituciones que suelen participar año con año.

Sin duda el rally universitario se catapulta como el evento estandarte para encontrar y explorar en cada rincón de la República Mexicana gente joven talentosa que por diversos motivos no tiene la oportunidad de proyectarse a niveles tan grandes e importantes como lo que el Festival de Cine de Guanajuato permite y ayuda a que cada uno de ellos. No hay duda que conforme pasan los años este formato que promueve el GIFF se ha vuelto más popular. Cada vez son más los jóvenes inquietos deseosos de participar y realizar su sueño de estar a la “altura” de la industria cinematográfica nacional.

Como participante de dos rallys, puedo decir que es una experiencia inolvidable, ya que acercarte a ese mundo cinematográfico que parece tan lejano e imposible te permite ver todo desde otro ángulo. Debo de decirlo, hacer cine es una tarea divertida, exigente y de mucha creatividad.

 

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