Image default
Portada » Deseos
Sábado de Cuentos

Deseos

Son las siete de la tarde y no he dejado de imaginarte. Son las siete de la tarde, estoy en el cine y no estoy viendo la película. Hay un infierno en la pantalla. Hay disparos y mutilaciones y sangre y lepra. Son las siete con cinco, estoy en el cine y hay un infierno en la pantalla y no entiendo de qué van los disparos y las mutilaciones y la sangre porque estoy pensando más en tus manos.

¿Cómo son tus manos?

Me imagino tus manos de muchas maneras. Largas. No tan largas. Anchas. Finas. La imagen de tus manos disuelve entre disparos y mutilaciones y sangre. Me imagino tu mano derecha agarrándose de mi cintura. Me imagino tu mano izquierda hundiéndose en mi boca. Dedo por dedo. Hundiéndose en mi boca. Dos dedos entrando y saliendo; revolcándose con mi lengua. Dos dedos llenos de mi saliva espesa. Dos dedos mojados atravesando mi ropa. Tus dos dedos mojados. Largos. No tan largos. Anchos. Finos. Tanteándome. Buscando. Separándome la carne. Encontrándome.

Hay un infierno en la pantalla.

¿Cómo es el infierno?

Me imagino el infierno de muchas maneras.

Son las siete y media. Intento poner atención en la película. Policías. Tiroteos. Un hombre y una mujer en una persecución. Nachos con queso y cátsup. Mis dedos llenos de queso y cátsup. Tiroteos. Policías. Me imagino que así puede ser el infierno. Pero me imagino más tu boca. Han pasado otros cinco minutos. No puedo ver la película porque te tengo atravesado en el cerebro.

¿Cómo es tu boca?

No dibujo tu boca. Veo la idea de tu boca. La idea pura. La idea perfecta de donde salieron todas las bocas que tienes. La idea de donde surgieron todas las bocas que han llegado hasta mi boca. Veo la idea de tu boca salivando. Veo la idea de tus dientes mordiendo la idea de tus labios. Te veo morderte los labios mientras tu mano derecha sigue agarrada de mi cintura y tu mano izquierda me hace retorcerme desde la raíz. Veo la idea de tu lengua lamiéndome la cara. Veo la idea de tu lengua embarrarse en mis ojos. Veo la idea de tu lengua clavándose en mis fosas nasales. La idea de tu lengua no me deja respirar.

Estás sentado en una silla, frente a un escritorio.

En el escritorio hay un libro rojo con pasta gruesa.

El libro está abierto en la página 178.

Hay una pluma negra recostada en la apertura del libro.

Tú estás sentado en una silla frente al escritorio. Veo la idea de ti sobre la idea de silla frente a la idea de escritorio. Veo la idea del libro y la idea de pluma y la idea de negro y la idea de número. Tú estás sentado en una silla frente al escritorio y yo estoy sentada encima de ti. Con mis rodillas enterradas en tus muslos y tu mano izquierda tocándome y tu mano derecha sosteniéndome y tu lengua lamiendo la idea de mis orejas.

Entonces hay una explosión en la pantalla. Pon atención. Pon atención. Algo está por suceder.

¿Cómo se llama esta película?

Creo que estoy enamorada de ti.

Pon atención. Algo está por suceder. Trato de olvidar que estoy mojada.

La idea de estar mojada desemboca en estar mojada justo ahora en el cine.

La idea de estar mojada es perfecta.

La réplica es imperfecta. Está incompleta. Le falta tu alma formándose en un cuerpo caliente debajo de mi alma mojada. Si te sigo mirando en el mundo ideal me voy a quedar ciega.

Creo que estoy enamorada de ti.

Son las ocho. Pongo atención a la película. Parece que me perdí el argumento. Alcanzo a escuchar que el dolor nos salvará. Trato de coger la trama a partir de ese concepto. El dolor nos salvará y en la pantalla hay un hombre sufriendo. Supongo que la historia dependerá del lugar en que desemboque ese sufrimiento. Sigo las lágrimas del hombre.

¿Cómo se llama el hombre?

Parece que su dolor inicia en la cabeza. Parece que tiene una herida en la cabeza. La herida le causa dolor y encima todo el tiempo lo están persiguiendo. Esta película no tiene silencios. No hay un espacio para saber de qué se trata. Y entre disparos y automóviles estrellándose y diálogos en francés, se me aparece la idea de tu saliva escurriendo. Tu carne se mezcla con la carne de los personajes.

Silencio.

Por fin dejan de perseguir al hombre. Ahora él persigue a una mujer. Ya no le duele la cabeza. Esta película se parece a muchas películas que ya vi. Esta película se parece a muchas películas que no he visto.

Parece que entendí todo mal. El dolor no nos salvará.

No hay nada de que salvarnos.

Silencio.

Al final siempre se trata del romance y de matar al malo. Matar al malo para que se muera el malestar. Que se muera el malestar para que permanezca el status quo. Que no se te ocurra ser el malestar porque te vas a morir. Que haya romance para que el amor permanezca siendo una película. Que el amor permanezca siendo una película para que se te vaya la vida en consumir los productos que te harán tener un amor de película. Que se nos vaya la vida en un romance imposible para que no existan amores que rompan el status quo. Que no haya un amor fuera del status quo porque es malestar. Y te vas a morir. Te van a matar.

Silencio.

Al final mataron a la mala. Aniquilaron el malestar. Ya no hay dolor. Ya no hay salvación.

Al final es otra historia de un romance en medio de explosiones.

Al final es otro romance sin amor.

Son las nueve y no he dejado de imaginarte. Encienden las luces de la sala.

¿De qué se trataba esta película?

Tengo los dedos pegajosos. La idea de tus dedos pegajosos desemboca en mis dedos pegajosos.

Silencio.

Son las nueve con cinco y yo ya no sé si te estoy imaginando o eres tú quien ha decidido revelarse en mi imaginación. ¿Son mis deseos o son los tuyos los que se me aparecen? ¿O es la idea perfecta del deseo que ahora está tomando tu cuerpo para acercarme a la iluminación? Son las nueve con cinco todavía. Voy de regreso a casa. Hay luna llena. Siento que me aúlla el vientre.

Todo lo que voy dejando atrás cuando camino, se destruye.

Artículos Relacionados

Sólo 5 de 9 candidatos han transparentado su información en Torreón

Editorial

Pedir el voto a cambio de nada; en Torreón todo seguirá igual

Editorial

Primera dosis para adultos mayores torreonenses terminaría en 10 días

Editorial
Cargando....