Portada Reportaje
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—Decías que estabas en la puerta.

—Sí, yo estaba en la entrada, con Paty, estábamos ella y yo, platicando de su hermano más grande. Que lo habían regañado porque lo encontraron fumando en la esquina de la cuadra, al lado de mi casa. Antes no estaba mi hermano, porque se juntan mucho; pero él estaba en la deportiva, jugando fut.

—Estabas en la puerta, Erica.

—Sí, cuando pasó yo estaba en la puerta, pero ya sabía yo que iba a pasar.

 

—¿Sabes lo que hiciste, Ricardo?

—Sí, maestra.

—A ver, dímelo tú.

—Pues, es que, le levanté la falda a Saraí. Y Saraí no traía calzones.

—¿Sabes lo que eso significa, Ricardo?

—Que me van a llevar a la cárcel. Así le pasó a mi tío.

 

—¿Cómo te sientes?

—Bien.

—Ya le marqué a tu mamá. Dijo que ya venía.

—No creo, no la dejan.

—Ella me dijo, Sara. Seguro que sí viene.

—Sale a las dos. ¿Qué hora es?

—Las once.

—Entonces viene en: uno, dos, tres. Entonces viene en tres horas.

 

—¿Estás bien, Miguel?

—N, n, n, no.

—¿Qué te pasa?

—S, s, s, Sara, m, m, me vio, q, q, que, la, la, la vi. La vi.

—Sí, Miguel, pero no hiciste nada malo. Ricardo fue el que le levantó la falda.

—P, p, p, pero, yo, y, y, y, yo, la vi.

—Ten, Miguel. Límpiate la sangre de la nariz.

—G, g, g, gra, gra, gracias.

 

—Erica, no puedes comer en la dirección.

—Pero, tengo hambre. No pude comer nada en el recreo. Había mucha fila con doña María y ya no le quedaban de chicharrón, ni de picadillo. Se me van a enfriar mis tres gorditas. Mi abuela dice que si no como la comida caliente me pueden salir lombrices en el estómago.

—¿Por qué dices que ya sabías, te dijo Ricardo?

—No, maestra. Es que, yo siempre llego temprano con doña María, pero en la mañana mi mamá me hizo huevo con jamón, entonces en la hora de recreo tuve que ir al baño.

—Pero por qué dices que ya sabías.

—Porque escuché a Saraí en el baño, maestra.

—Qué escuchaste.

—La oí que se quitó los calzones.

 

—¿Por qué le levantaste la falda a tu compañerita?

—No sé.

—¿Te gusta Saraí?

—¡No, maestra!

—¿Entonces?

—No sé.

 

—¿Estás segura?

—Sí, no se dio cuenta pero yo la escuché. Y ella se salió del baño primero que yo.

—Ten, límpiate la boca.

—Se cree la muy bonita, maestra. Pero es como mi prima. Ya ve que salió embarazada.

 

—Ya me aburrí.

—Tenemos que esperar a que llegue tu mamá, Saraí.

—Pero ya me aburrí.

 

—¿No me vas a decir por qué le levantaste la falda a Saraí?

—Mm.

—¿Quieres que te expulsemos?

—Mm.

—Ricardo: esto que hiciste es algo muy serio.

—Mm.

 

—¿Tú sabías si Ricardo quería hacer eso que hizo, Miguel?

—¿C, c, c, có, có, cómo?

—Dijo algo en el salón, ¿o lo escuchaste burlarse de Saraí?

—N, n, n, no. P, p, p, pe, pe, pero a m, m, mí me, me, me, m, m, mo, mo, le, le, lesta m, m, m, mucho.

—¿Cómo te molesta?

—S, s, s, se b, b, bu, burla, m, m, mu, mu, mucho, de m, m, mí.

—¿Qué te dice?

—P, p, p, pi, pin, ch, ch, che t, t, t, tar, tar, ta, ta, m, m, m, mudo.

—Ay, Ricardo. Tú no le hagas caso, Miguel.

—Y m, m, me m, m, mo, mo, l, l, lesta p, p, po, por, porque m, m, me g, g, gus, gus, gus, gusta Sa, sara.

 

—Perdone que llegue apenas maestra. Salgo a las dos y no me dejaron salir. ¿Dónde está Sara?

—Afuera, jugando. Mire, señora, hubo un incidente a las diez y media.

—¿Qué pasó?

—Uno de los niños le levantó la falda a Saraí.

—Ay, no. ¡No! Y no traía calzones.

—¿Cómo sabe?

—Los vi en la mañana, que los dejó en su cuarto, pero mi esposo ya se la había traído a la escuela. Supuse que no iba a pasar nada. Ay, no.

—¿Cómo que los dejó en su cuarto? una niña dice que la escuchó quitárselos en el baño.

—No, yo me acuerdo muy bien. Es más, mire, aquí los traigo porque vamos ahorita con mi hermana.

—Qué raro.

—¿Y cómo está Sarita?

—Pues, se ve normal. Se la pasó conmigo en la dirección.

—Ay, déjeme ir a verla.

 

—Ricardo, mamá.

—¿Lo hiciste a propósito?

—¿Qué cosa?

—Lo de tus calzones, Saraí.

—Es que, mi hermana dice que es más fácil conseguir las cosas si no traes los calzones.

 

—Ho, o, o, la, la, la, la Mi, mi, mi, guel.

—C, ca, ca, cállate, Ric, c, c, ardo. N, n, no, me, ha, ha, ha, hables.

—Apoco no te gustó Saraí, pinche tartamudo.

—N, n, no, no, la v, v, vi.

—Ah, no te hagas baboso. P, p, p, págame, p, p, p, pendejo.

—N, n, no, no la vi. Fu, fu, fu, fue muy r, r, r, rápido.

—Pinche tartamudo, págame.

—N, n, no. M, m, ma, ma, mañana t, ti, tien, n, nes q, que hacerlo ot, t, tra v, v, vez.

—Pinche tartamudo.

 

—Cómo, no le hagas caso a tu hermana, Sara, ella es más grande y dice cosas de grandes.

—Es que, no me gusta a hacer la tarea, y Miguelito me hace la tarea.

—¿Cuál Miguelito, Sara?

—El tartamudo, mamá. Me hace la tarea si no llevo calzones.

 

 

 

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