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El marcado racismo que aún impera en la comunidad torreonense

El 15 de mayo de 1911, 303 personas de origen chino fueron masacradas y asesinadas a manos de la comunidad torreonense.

El motivo del exterminio, fue principalmente, el racismo. El hecho, dejó marcada, para siempre, a la memoria histórica de toda la región lagunera y del norte del país.

Por las calles de la ciudad, podían observarse a carretas jaladas por caballos que transportaban los cuerpos de los chinos asesinados.

La comunidad oriental, en Torreón, era próspera. Tenían banco, negocios, vendían sus productos a mejores precios y eso, evidentemente, no le gustaba ni a las autoridades ni a la población.

En aquel tiempo, incluso, estaba prohibido, en ley, hacer cualquier tipo de trato comercial con personas de origen chino.

Para recordar y resarcir el daño, al menos moralmente, el presidente López Obrador ofrecerá una disculpa pública. Esto, aunque no remedia nada, si le recuerda a la comunidad torreonense la xenofobia y el desprecio con el que actuaron contra un grupo de personas de otro origen.

Lo que vimos hace 120 años con la comunidad china lo continuamos percibiendo en nuestras calles. En Torreón el racismo sigue gravitando en el aire. Está en los anuncios espectaculares, en las banquetas, en las residencias.

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Discriminación, el 20.2% de la población de 18 años y más declaró haber sido discriminada en el último año y, de la población indígena de 12 años y más, 75.6% consideran que las personas indígenas son poco valoradas por la mayoría de la gente.

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En La Laguna, la población en hogares indígenas es de 3 mil 297 personas y existen 17 mil 263 que se consideran afromexicanas o afrodescendientes.

Para todas las personas que forman parte de un grupo indígena o de una comunidad étnica distinta a la local, también deberían adjudicarse la disculpa, pero también, a la sociedad, se le debe exigir respeto por las personas. Lo  que se vivió en Torreón hace 110 años fue un genocidio, un hecho atroz que marcó la historia de la región.

Abonemos a la unión y a la igualdad. En Torreón el racismo está normalizado, impera en las narrativas y muy pocos, hasta el momento, se han dado cuenta.

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