Es evidente que liberalismo económico a ultranza no ha dado los resultados que se esperaban, generar riqueza para que ésta se expanda y llegue incluso a las clases más necesitadas, y de esta forma acabar con la inequidad y desigualdad social, para decirlo en términos simplistas.

En estos conceptos no se trata de seguir la moda de ataques y descalificaciones ni creer ciegamente lo que los políticos y sus seguidores alaban; que nos van a llevar a la tierra prometida, acabar con la pobreza y desigualdad, la impunidad, la corrupción, a la seguridad en nuestras personas y bienes y a una vida plena y satisfactoria en todos sentidos.

Me voy a permitir citar una opinión al respecto del 29 de noviembre de 1992: Encabezado de la página local 1E de El Siglo de Torreón: “Se hace necesario rectificar nuestra política económica” «El neoliberalismo no funcionó ni con Tatcher ni Bush: Moisés Picazo».- «No funcionó la reagnomics como tampoco rindió frutos la política económica de Bush…». Posteriormente, Carlos Andrés Pérez mencionó (ocho columnas del Siglo de Torreón, 11 de marzo de 1997) “Ficción, el neoliberalismo; ni Thatcher ni RR pudieron  aplicarlo”.

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La idea no es terminar con la pobreza, sino simplemente administrarla, pues a las clases dominantes esto no es conveniente, perdería muchos de sus privilegios, pero sobre todo a los políticos, que pretenden eternizarse en el poder y así tener a las masas dominadas e imponerles “el tipo de gobierno“ que a ellas convienen, y se repite la historia, cada seis años “comaladas de mllonarios” y millones de personas en la pobreza extrema, sin acceso a la comida, trabajo salud, etc.  (salud, según la Organización Mundial de la Salud: OMS vivienda decorosa, medio ambiente sano, educación, desarrollo psicológico, social, espiritual, cultural, etc), ¿cuántos mexicanos tienen esta clase de salud?

Ejemplos históricos sobran, pero no nos vayamos tan lejos, pues desde 1928 en México lo hemos vivido en carne propia y la revolución mexicana, que también pretendía eso se volvió una simple “robolución” y hemos tenido y vivido en la ”dictadura perfecta”, la cual definió de manera adecuada Vargas Llosa.

Entonces, ¿cómo lograr gobernanza y desarrollo económico? Primero debo insistir que  los que están dirigiendo al país a nivel de gobierno en sus tres instancias, municipal , estatal y federal, no son los que mandan, así lo establecen las leyes que se pasan por el arco del triunfo cuantas veces quieren, nosotros somos los mandantes y ellos los mandatarios, como lo define coloquialmente, pero de manera idónea, Gabriel Zaid, artículo “Vigilancia Ciudadana” «Cada ciudadano (civilizadamente , con ánimo de apoyo a las autoridades y ganas de que los hagan bien) debe asumir que las autoridades están para hacerle los mandados, no al revés. Esto es, literalmente, la democracia. Y, para hacerla efectiva cotidianamente, se necesitan mecanismos externos que permitan que cualquier ciudadano  pueda vigilar, proponer y denunciar”.

En conclusión, está en manos de nosotros los ciudadanos conducir al gobierno para que este país avance, está en manos de nosotros y no de los políticos y sus partidos.

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