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“El enfoque centrado en la persona bajo una perspectiva educativa y laboral en México”

Diferentes Perspectivas | Tomás Del Bosque

En el presente análisis se revisa el artículo “Dimensiones del enfoque centrado en la persona en la administración del salón de clases” de Freiberg y Lamb (2009), así como las teorías y descubrimientos de Cornelius White, bajo una perspectiva de la situación en México y de sus dimensiones sociales no sólo en instituciones educativas, sino en entornos laborales.

En la administración del enfoque centrado en la persona, Cornelius White comenta que la gestión realmente es sólo una guía, ya que las reglas son desarrolladas tanto por el maestro como por los estudiantes, se pugna por hacer responsable a los estudiantes a través de compartir responsabilidades, creando un liderazgo compartido, fomentando la autodisciplina al hacer que esta provenga de las personas, que las diferencias individuales se valoren y se vean reflejadas en el ambiente dentro del aula, que las recompensas buscadas sean intrínsecas a los individuos, y de buscar la interrelación con el medio ambiente al crear asociaciones con empresas y grupos de la comunidad para ampliar las oportunidades de aprendizaje.

De acuerdo al artículo, en investigaciones realizadas por Cornelius White en el 2007, se encontró con que el enfoque centrado en el usuario aplicado en ambientes de aprendizaje alcanzó logros relacionados con mejorar el pensamiento creativo (matemático y verbal) mayor satisfacción y autoestima del estudiante, reducción de la deserción, menor ausentismo y una reducción en comportamientos negativos.

Comparando estos conceptos del enfoque centrado en la persona con la realidad nacional, encontramos que entre ambos hay discrepancias.  De acuerdo con los resultados obtenidos por México en los resultados de la prueba estandarizada de la OCDE.

“Sólo el 1% de los estudiantes obtuvo un desempeño en los niveles de competencia más altos, y el 35% de los estudiantes no obtuvo un nivel mínimo de competencia” y que “en México, el nivel socioeconómico fue un fuerte predictor del rendimiento en lectura, matemáticas y ciencias”. (PISA 2018)

El que los estudiantes en México obtuvieran puntajes más bajos que el promedio de la OCDE en temas como lectura, matemáticas y ciencias, nos habla de una ausencia de prácticas educativas enfocadas en la persona, incluso, el tema no es sólo académico, ya que también la prueba PISA midió la autopercepción de los estudiantes en cuanto a confianza en poder continuar desarrollándose, y mientras en los países de la OCDE la mayoría de los estudiantes mostraran una mentalidad de crecimiento, en México sólo el 45% de los estudiantes evidenciaron tener esa mentalidad.

Aunque en la teoría los educadores en los niveles de educación básica y media superior en ámbitos públicos y privados que atienden jóvenes han tenido una formación más enfocada en el constructivismo, las pruebas estandarizadas internacionales evidencian que en la vida real se siguen obteniendo resultados más acordes con prácticas conductistas, en dónde los estudiantes se le condiciona a aprender en un sistema basado en el enfoque de premios y castigos, método aplicado para obtener el comportamiento deseado y mantener a la persona obediente, dependiente e insegura, lo cual se evidencia no sólo en los resultados de pruebas estandarizadas, sino en otros ámbitos de la vida.

De acuerdo Subsecretaria de Educación Media Superior “cada año más de seiscientos mil jóvenes abandonan el bachillerato, lo que coloca a México como uno de los países con las tasas de deserción más altas de Latinoamérica (Poy, 2018)”.

Estos jóvenes que desertan del bachillerato terminan incorporándose al sector productivo en puestos operativos, normalmente en entornos laborales en dónde tampoco se aplica el enfoque centrado en la persona, sino que al ser obreros se les visualiza como seres dependientes y sin criterio, a los cuales hay que controlar a base de estímulos formados por premios y castigos acordes a los modelos conductitas de Pavlov.

El enfoque centrado en la persona pretende educar pensadores independientes, auto disciplinados y comprometidos, contrastando con el modelo que se implanta en la mayoría de las instituciones educativas del nivel medio y superior, así como en empresas, en dónde el “modelo de liderazgo” es aquel basado en inculcar a los mandos medios altos un pensamiento en dónde el liderazgo se demuestra en base a obediencia ciega a las órdenes de la alta dirección, así como de la habilidad que los mandos medios deben desarrollar para influir en el comportamiento del personal operativo y otros subalternos, a los cuales deben llevar a cumplir metas y objetivos sobre los cuales nunca se les consultó y que fueron impuestos en base a necesidades exclusivas del pensamiento en turno de la alta dirección, sin tomar en cuenta contextos y realidades del personal interno, y mucho menos opiniones y sugerencias al interior de la organización.

De acuerdo a Cornelius White, la enseñanza con un enfoque centrado en la persona es un proceso sobre crear un ambiente favorable, hacer relaciones, compartir ideas y eventos en la vida, construir confianza y responsabilidad compartida progresivamente, creando balances en dónde el maestro en el aula o el patrón en la empresa se convierten en guías que acompañan y comparten la responsabilidad con el grupo, en dónde la necesidad de pertenencia hace un énfasis socioemocional que fomenta la autoestima, la libertad y la toma de decisiones, sin caer en un caos en dónde haya licencia para que cada quien haga lo que quiera.

En el enfoque centrado en la persona, se debe permitir que la gente cometa errores para que crezca, y tenga la creatividad para considerar alternativas de acción y reparar el daño.  Este enfoque invita a la reflexión sobre conductas estableciendo valores compartidos en la relación diaria, haciendo compromisos escritos en establecimiento de objetivos comunes y trabajo en equipo.

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Conceptos cómo autodisciplina y liderazgo compartido son, en algunos ambientes escolares, ideas completamente desconocidas, por lo que tomando en cuenta de que casi la mitad de la población estudiantil a nivel nacional deserta del nivel bachillerato, para insertarse en el mercado laboral en sistemas productivos en los cuales las prácticas de manejar una disciplina cooperativa en dónde los miembros tengan la libertad para tomar decisiones creativas, resolver disputas y anticipar problemas sin necesidad de supervisión, son también desconocidas y no practicadas, por lo que el enfoque centrado en la persona representa una verdadera opción para el desarrollo nacional y una amenaza para un sistema que condiciona a sus ciudadanos a replicar modelos de conducta homogéneos, sumisos y dependientes.

Referencias Bibliográficas:

Freiberg HJ, Lamb S. Dimensions of Person-Centered Classroom Management, Theory into Practice, 48:99–105, 2009, Ohio State University.

Instituto Nacional de la Evaluación para la Educación (INEE). (2018) Abandono escolar en bachillerato: una mirada a las raíces del fenómeno, Revista RED No. 13.

OCDE (2018) Programa para la evaluación internacional de alumnos PISA 2018 resultados, Nota país México.

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