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Hay heridas que nunca van a sanar

Editorial | @RedesPoder

Suena a lugar común, pero definitivamente hay heridas que, calaron tan hondo, que por más que pasen los años nunca van a sanar.

En el caso particular de la Comarca Lagunera, el día 31 de enero se cumplieron 11 años de la balacera en el Bar Ferrie. Un comando armado, sin chistar, balaceó a los clientes de aquel lugar, hiriendo a cuarenta y matando a otras diez personas.

No fue un hecho aislado, Torreón era tierra de narcos, de disputas, de guerra, de sangre, de muerte. Las calles eran un campo de batalla. Los muros tenían caricias de balas perdidas, en las noches las principales vialidades estaban desiertas, la inversión ahuyentada, la población horrorizada.

De pronto, las y los laguneros se acostumbraron a vivir así, con el miedo de que en cualquier momento te alcanzara una bala sin dirección. Fueron ejecuciones, exhibiciones de cadáveres, narcomantas, atentados en lugares públicos. Torreón, en esos años, se erigió como una de las 10 ciudades más peligrosas del mundo.

El domingo 31 de enero pudimos ver que los medios locales más importantes de la región recordaron la balacera en el Bar Ferrie. Quizás lo pudieron haber hecho para «sacar likes», pero lo que también es real es que ese tipo de publicaciones son un termómetro del ánimo de la gente y, en ese sentido, aunque han pasado más de 3 mil días del atentado, a La Laguna aún le duele y todavía lo recuerda como si hubiera pasado ayer.

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Hay temas que la región no olvida, que quedarán marcados en la historia de esta tierra. No sólo fue el atentado en el Bar Ferrie, también podemos recordar la masacre en la Quinta Italia Inn, o las balaceras en los bares Tornado, Las Juanas, entre otros. Torreón y la Comarca vive con el miedo de algún día regresar a aquellos años tapizados de violencia.

En ese sentido, ¿qué ha hecho la autoridad para remediar el impacto social que dejó la violencia? ¿Se han desarrollado proyectos cuya continuidad abone a reconstruir tejido social? ¿Qué pasa con las zonas marginadas de Torreón en donde todavía reinan las ejecuciones?

En definitiva, aunque los índices delictivos bajaron considerablemente,  en Torreón y en La Laguna aún persevera un hedor a injusticia, a dolor y a una deuda pendiente por parte de quienes toman las decisiones.

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