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El «juanito» de Torreón y las malas prácticas electorales

El INE y el Tribunal cortaron de tajo las aspiraciones de Luis Fernando Salazar para contender por la alcaldía de Torreón. Las malas prácticas electorales pusieron a un «juanito» como el aspirante a tomar la titularidad del ejecutivo municipal.

¿Por qué malas prácticas? Por una parte, el rigor de la ley impidió que Luis Fernando Salazar Fernández fuera registrado como candidato por no presentar a tiempo su informe de precampaña que, más que nada, detallaba sobre el pago de poco más de 4 mil pesos para difundir un video en el que aceptaba su intención por ser alcalde de Torreón pero, por la otra, ese mismo rigor se difuminó cuando nos dimos cuenta que puedan utilizar homónimos o familiares para continuar en campaña.

Los casos de Salazar Woolfolk, padre de Salazar Fernández y de Evelyn Salgado, hija de Salgado Macedonio en Guerrero, son la más fiel representación de que las leyes electorales mexicanas no están bien planteadas ni existen para conservar o fortalecer a la incipiente democracia mexicana.

Bien dicen que un padre haría cualquier cosa por sus hijos y así fue el caso de Salazar Woolfolk, quien nunca ocultó su animadversión contra Andrés Manuel López Obrador y su partido Morena y hoy, en un intento por ayudar a conseguir el objetivo de su hijo, se prestó para intentar que esa misma organización política que tanto repudió gobierne en el municipio.

Es, justo en este momento, cuando la sociedad entiende que la política está llena de juanitos. De personajes que únicamente ponen su imagen o su nombre o sus recursos para intentar ganar una elección, pero que, ya en el poder, sólo son títeres de alguien más.

Es, por esta razón, que el sector poblacional que ya no valida el sistema electoral mexicano cada día es más numeroso. La gente está cansada de los engaños, de las simulaciones, de los abusos, de los teatros.

Hoy vemos espectaculares en Torreón con la imagen de una silueta, el nombre de Luis Fernando Salazar y que van por un Torreón «súper chido». Así de precaria y hueca es la propuesta del partido en el poder para buscar la alcaldía.

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Definitivamente Morena nació como una alternativa diferente e interesante. Vino a renovar los cuadros de una política desgastada y con poco prestigio. Lamentablemente, en tan sólo tres años, el partido se ha desdibujado, ha caído en las mismas mañas y malas prácticas que derrumbaron la reputación de organizaciones como el PRI, el PAN y el PRD y se ha vuelto sólo una fachada «institucional» que es capaz de hacer cualquier cosa con tal de conservar el poder.

Torreón y México están cansados de juanitos, de los comodines, de las jugarretas que engañan y lastiman la inteligencia de la ciudadanía. Por eso cada vez hay menos participación ciudadana, por eso cada vez salen más caras las elecciones. Qué clase política tan pobre, tan mediocre y tan irrespetuosa con las y los ciudadanos.

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