Image default
Portada » Jugar al oprimido
Columnas Destacadas Opiniones

Jugar al oprimido

El espejo en el espejo | Leonardo Crespo | @LeonardoGCZ

El hecho de que el presidente utilice “por qué no reclamaron en los sexenios pasados” como un argumento, no quiere decir que lo sea. Cualquiera, en cualquier momento y cualquier circunstancia, puede alzar la voz ante la ineficiencia o ineptitud de sus gobernantes, incluso si optó por guardar silencio antes.

Y así como en su falacia, el presidente exhibe su intolerancia por aquellos quienes se oponen a él, en sus contraargumentos, los “opositores” exhiben su profundo cinismo y falta de entendimiento de la realidad.

La oposición parece olvidar que hasta hace dos años tuvo la oportunidad de hacer todo lo que hoy reclama a López Obrador. Si hoy los hospitales están en la situación en la que están, es porque durante años el sistema de salud sufrió un abandono, negligencia y saqueo que los dejaron desprovistos de herramientas.

La oposición parece olvidar que desde hace años el problema de la violencia es una constante. Si hoy las víctimas de violencia, tanto en temas de las drogas, como en el tema del género, sufren falta de atención por parte de instituciones sólidas que puedan dar resolución a sus problemas, es porque nunca las ha habido. 

La oposición parece olvidar que fue en su momento de gobernar, que las industrias dedicadas al abuso de los recursos naturales se consolidaron. Si hoy los activistas dedicados a la protección del medio ambiente sufren de ataques por parte de mercenarios y criminales, es porque nunca fueron tomados en serio. Se protege y se protegió el interés económico de los empresarios.

La oposición parece olvidar que la delicada situación económica en la que estamos no se originó en este sexenio. Si bien, las promesas demagógicas que Andrés Manuel hacía al respecto desde un principio parecían eso, promesas demagógicas, el país no llega a un crecimiento de 3% del PIB desde que Zedillo dejó la presidencia en el año 2000. 

Te puede interesar: Inconscientes, conservadores o porfiristas

La oposición parece olvidar que la corrupción de las autoridades el día de hoy, es la misma que ha habido por cien años. Si hoy la mayoría de las licitaciones se realizan de manera directa es porque ha sido así desde siempre. Si la corrupción se incrementó un 6,4% el año pasado, es porque nunca ha habido un esfuerzo auténtico por acabar con ella.

La simulación por parte del gobierno no es una novedad. Es un lastre que hemos estado arrastrando socialmente desde hace demasiado tiempo. Así que la oposición no tiene porqué jugar al oprimido, ya que ellos establecieron las reglas del juego. 

El presidente no podrá resolver nunca esos problemas que prometió resolver, su único pecado al respecto será haber prometido lo que no iba a poder cumplir. Ningún presidente podrá nunca resolver esos problemas, porque no son situaciones que se resuelvan gracias a una persona. El día que se acabe la corrupción será el día en que todos dejemos de lado su práctica. 

Artículos Relacionados

Enseñanzas al grito de guerra

Los fideicomisos más allá del blanco y negro

Luis Alberto López

Gobierno de Corral puso en riesgo relación de México con Estados Unidos: AMLO

La Verdad Juarez
Cargando....