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La Comarca Lagunera y las empresas de muerte

El 8 de mayo de 2017, la empresa Chemours Company Mexicana S. de R. L. de C. V. recibe la aprobación de la dirección general de Impacto y Medio Ambiente de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales mexicana en una resolución con número de oficio SGPA/DGIRA/DG0373. A partir de ese documento comienzan una serie de eventos desafortunados que por los últimos tres años han definido el diario vivir de veintidós comunidades pertenecientes a la Comarca Lagunera, en su pedazo del estado de Durango.

Un mes después de aquella aprobación, en el poblado de Dinamita, dentro del municipio de Gómez Palacio, José Rosas Aispuro Torres, gobernador del Estado, da inauguración a la planta de cianuro sódico del proyecto Chemours Laguna, entonces filial de la empresa estadounidense DuPont Corporation.

Con bombo y platillo, el mandatario de Durango y también la entonces alcaldesa de Gómez Palacio, Leticia Herrera Ale, removieron el teloncito que ocultaba la primera piedra simbólica donde se vio tallado el imagotipo de la empresa Chemours y una placa silverada con información general.

La construcción avanzó un mes y, en agosto de 2017, circuló el primer comunicado en contra de la instalación de la planta que vecindó con una veintena de ejidos duranguenses.

Fue entonces que comenzó, una vez más, la batalla de los pueblos de la Comarca Lagunera por salvaguardar la integridad de sus recursos naturales, sobre todo del agua, cuya escasez ha convivido con esas personas ya varios años.

Siendo Dinamita, Durango, una localidad gestada por el personal de Compañía Mexicana de Explosivos y Dinamitas al inicio del siglo XX, quienes habitan las faldas de la sierra del Sarnoso han sido desde siempre una comunidad bajo la sombra de titanes industriales dirigidos por compañías extranjeras.

Juan F. Brittingham, estadounidense y habitante de la Comarca a finales de los mil ochocientos, fue quien, supuestamente por amor a la comunidad que le dio hogar a su familia, inauguró junto a otros empresarios la vida industrial en aquella zona; hoy ampliamente abusada por el clúster de sociedades anónimas de origen extranjero cuyas instalaciones disponen de la mayoría de los recursos naturales de la comunidad.

Más de cien años después comenzaron las protestas pacíficas que llevaron al movimiento civil que nos atañe en esta lectura. Desde 2017, frentes ciudadanos se organizaron con el fin de detener la extracción desmedida de sus vecinos mineros y marmoleros.

Un resultado esperado, si es que los antecedentes se conocen. En las siguientes líneas se leerán relatos, testimonios, entrevistas y hechos que circundan este asunto, hoy vital para muchas comunidades de la Comarca duranguense.

UN RELATO DE SED, RIÑAS Y MUERTE

Fue en la cantina El Hotel, dentro de Dinamita, Durango, que los tres hermanos de la familia Rueda abrieron fuego contra miembros del Comité Proagua de varias localidades de la zona circundante a la famosa sierra del Sarnoso. 

Se dice que los de apellido Rueda en ese entonces fueron familia adinerada en aquel sector ejidal del municipio de Gómez Palacio en los años setenta, y que se habían aliado a la compañía de explosivos Dupont para liberar estratégicamente terrenos ocupados por domicilios humildes que interferían con las necesidades de expansión de la empresa nacida estadounidense.

Esa misma tarde de la matanza en El Hotel, el Comité Proagua había sido citado por miembros de la familia Rueda y colaboradores de la empresa Dupont. Supuestamente iban a llegar a un entendido ambas partes para repartir el agua que en su mayoría estaba siendo consumida por la corporación de explosivos. Por eso se organizó un convivio a cuenta de la empresa. Sin embargo, aunque la barbacoa, las cervezas y la música estuvieran preparadas, los invitados nunca llegaron porque en su lugar se fueron a tomar a la cantina propiedad del habitante Hector León López.

La verdad era que si los miembros del comité hubieran acudido a tal reunión, habrían sido acribillados mañosamente con un rifle M1 de cincuenta tiros, a sangre fría, encontrado en la camioneta del hermano Rueda que también era Jefe de Cuartel del ejido.

No obstante, tomaron la sabia decisión de evitar el llamado y en su lugar se juntaron en la cantina local, frecuentada por todos los hombres de las localidades cercanas: Aurora, El Siete, Pueblo Nuevo, Abisinia, Dinamita, El Salto, entre otras.

Se dice que llegaron los hermanos Rueda muy molestos a El Hotel porque los habían dejado plantados y porque, además, ese día también se inauguró una toma de agua que el Comité Proagua decidió dirigir a los pueblos y no a la empresa ni a las tierras de aquella familia poderosa.

Por eso fue que se hicieron de palabras en ése lugar donde después comenzaría una balacera al estilo de las viejas películas hollywoodenses del oeste vaquero que también ahí en esa zona semi desértica se rodaron. Los que cayeron muertos esa tarde llevaban el apellido Rueda. 

Se les volteó la tortilla”, porque pensaban que ellos iban a ser los baleadores y no los baleados. “Se lo merecían”, finalmente, eso cuentan, porque en los años pasados esos hermanos fueron abusones, golpeaban a la gente que no coincidiera con ellos y andaban armados como bandoleros; se decía que trabajaban directamente para la empresa DuPont, nada más que abajo del agua porque sus actos eran condenables.

Incluso se pasaron de la raya aquella vez que desalojaron a una familia de las más pobres de la manera más ruin posible allá en El Salto, todavía Gómez Palacio. Esas personas vivían apartadas de los ejidos cercanos, pero eran parte de las comunidades, y los Rueda aprovecharon uno de esos días en que toda la familia sale de su hogar a caminar al monte, a recolectar pitayas o a juntar mercancía para su superviviencia, y dinamitaron la casita donde tenían todas sus pertenencias, recuerdos y bienes materiales, dejándolos con nada más que cenizas y astillas sobre la tierra dura y calurosa de esos lares. 

Los directores de la DuPont fueron señalados por ser autores intelectuales de aquel acto desalmado, acusados por el pueblo ante las autoridades, pero ellos dijeron que no, que de ningún modo, aunque todos sabían que fueron los Rueda a nombre de la fábrica de explosivos para aprovechar el terreno que, para ellos, era de su propiedad.

Era, pues, 1971, y la que se hacía llamar DuPont Corporation, fundada en los mil ochocientos en el estado de Delaware, Estados Unidos, continuaba con su historial de mala fama, un rol de demonio, porque donde apareciera esa empresa creaba riñas y desventuras, ponía a los pobladores a pelearse entre ellos aludiendo a la avaricia. 

Por conducto de los hombres de la familia Rueda, controlados por la empresa extranjera, hicieron maldades que hasta la fecha causan molestia y enojo entre las generaciones que siguieron, como una profunda huella en la tierra.

Por eso, en estas fechas uno de los hijos de aquellos que vieron por el agua de su gente en 1971, de los miembros del Comité Proagua, Bernardino Ochoa Camacho, lucha pacíficamente contra las empresas que buscan apoderarse de los recursos comunitarios de Gómez Palacio.

En el día de la balacera contra la familia Rueda, Bernardino entonces contaba catorce años. Su padre y sus tíos, los Ochoa, allí estuvieron en la cantina El Hotel defendiendo a tiros el agua, puesta en riesgo por quienes atacaron primero.

Todo lo anterior se relató en entrevista para Red es Poder, Ochoa Camacho, oriundo de Abisinia, Durango, recordó este antecedente, el cual aclara, le da fuerzas para combatir como lo hicieron sus antepasados.

Bernardino Ochoa Camacho
Bernardino Ochoa Camacho

FUERA CHEMOURS, LA EMPRESA DE MUERTE

Se sabe que el proyecto Chemours buscó instalarse primeramente bajo el nombre de “proyecto San Luis” en el kilómetro 72 de la carretera MEX 57 en el municipio de San Luis de la Paz, Guanajuato, en agosto de 2016; pero que se canceló la obra por las numerosas manifestaciones organizadas por asociaciones civiles y habitantes que rechazaron la planta de cianuro.

Luego de aquella experiencia, la dirección de The Chemours Company Mexicana, comandada entonces por Gerardo Familiar Calderón, decidió buscar la instalación en tierras de La Comarca Lagunera de Durango.

La aprobación de los permisos de impacto ambiental se percibió acelerada, puesto que un procedimiento que normalmente se concluye en medio año, la dirección general de Impacto y Medio Ambiente de la SEMARNAT la tuvo lista en dos meses. 

Así, el gobernador de Durango y la alcaldesa de Gómez Palacio pudieron tener preparada, rápidamente, la presentación pública de la primera piedra de la planta química que produciría al año 65 mil toneladas de cianuro de sodio en su versión sólida.

Fuente: Multimedios Laguna.

El proyecto titulado Chemours Laguna arranca el 26 de junio de 2017 en el poblado de Dinamita, Durango, a unos metros de El Siete Pueblo Nuevo y a pocos kilómetros de otras veinte localidades laguneras que se mencionan en el recuadro de abajo junto a otros datos relevantes:

Tabla de municipios en la comarca lagunera

Así como el combativo pueblo de San Luis de la Paz, acá en Gómez Palacio, las personas de los ejidos y poblaciones subsecuentes no se quedaron con las manos cruzadas y pronto descubrieron las intenciones de la colosal empresa minera. 

Fundaron el Frente Unido de los Pueblos de la Laguna en Defensa de la Vida y el Territorio.

El Frente recurrió a la Organización Ciudadana Ludovicense por el Derecho a Vivir en un Ambiente Sano y a la Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA), asociaciones del estado de Guanajuato que lograron impedir la instalación de la poderosa transnacional en sus territorios. 

Pronto pudieron venir a Gómez Palacio a contar su experiencia y a auxiliar en la lucha por otro territorio.

Fuente: Facebook

Con su apoyo, comenzó la resistencia y, el 29 de julio del 2017, un mes después, circuló el primer comunicado del Frente en el que se oponen tajantemente a la instalación de la planta de cianuro sódico, así como a los proyectos asociados: una terminal de materias primas, un gasoducto y una planta de cogeneración de energía.

Somos conscientes de que el cianuro de sodio es uno de los venenos más letales del mundo que puede provocar un accidente de dimensiones trágicas y que, de instalarse la planta, habrá consecuencias muy graves e irreversibles para nuestras comunidades. Queremos invitar a nuestros compañeros ciudadanos a que NO NOS DEJEMOS ENGAÑAR cuando vienen a tratar de convencernos con dádivas, argumentando que no será tóxico para nuestros bienes naturales”.

Y es que, aseguraba Bernardino Ochoa Camacho, quien ha estado a la cabeza del movimiento desde su comienzo, la compañía Chemours siempre ha buscado «maicear» a la población prometiéndoles complejos de domicilios a los que podrían migrar, pero que posiblemente nunca se concretarían y otorgando despensas a la gente para evitar su oposición pública al proyecto químico que, además, beneficiaría a otras empresas extractoras de minerales, dañinas para los ecosistemas.

Por eso, para un grupo de mujeres y hombres aguerridos, la única alternativa era que se revirtieran los permisos otorgados por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales a Chemours el ocho de mayo de 2017. 

Con esa misión se entregó al Tribunal Federal de Justicia Administrativa un oficio que alegaba sobre los incumplimientos a la Ley General de Equilibrio Ecológico y la Protección del Medio Ambiente y otras políticas ambientales.

Para entonces, el movimiento recibió el apoyo de un hombre que siempre ha visto por las injusticias dentro de su congregación, el obispo de Saltillo, Coahuila, Raúl Vera López, quien entre otras cosas apoyó la protesta animando a los poblados a no detenerse y seguir andando en su lucha.

Fue Vera López quien bautizaría a Chemours Laguna como “la empresa de muerte”.

EL TESTIMONIO DE UNA EXPLOSIÓN SILENCIOSA

Julio Martínez Carrera hoy cuenta más de ochenta años. Hace casi cuarenta, el 11 de abril de 1981, el señor Martínez trabajaba como contratista en la empresa de explosivos DuPont S.A. de C.V.

Era la hora del almuerzo, las 12:35 daba el reloj en las instalaciones de la fábrica extranjera levantada en el pueblo de Dinamita, Durango, cuando un fuerte incendio hizo sonar la alarma en una de las partes de la planta, cerca del almacén del nitrógeno.

Yo me fui a mi casa a tomar la cámara y los gemelos para subirme al cerro a tomar fotos porque sabíamos de antemano que iba explotar”, relata Julio Martínez.

El cuerpo de bomberos de la fábrica se apuró para consolar la gravedad de aquel fuego, pero ese no estaba para serenarse, la catástrofe ya venía.

Aproximadamente al cuarto para la una fue que se dio la primera explosión; y las otras explosiones fueron más o menos de diez a quince minutos de intervalo entre una y otra”.

Comparan el hongo de esta terrible detonación con aquella que sucedió en Beirut en el mes de agosto pasado. Una nube inmensa se extendió encima del área ejidal de Gómez Palacio y milisegundos después, como una bomba en terrenos de guerra, el sonido retumbó en las paredes de las comunidades más cercanas a Dinamita.

Fueron entre cuatro y cinco las explosiones que alcanzaron hasta el área de desechos de la fábrica. Toda una línea de trabajo se derrumbó ante los ojos de sus trabajadores.

De eso no hubo reclamo ni manifestación ni nada, de esas explosiones. Inclusive nunca aclararon ni dijeron que hubiera sido un accidente. Eso fue provocado, fue planeado y fue maquinado por personal de la DuPont, por empleados de confianza. Anduvieron dejando, supuestamente, plastas en cada edificio. No fue accidente como lo querían aparentar”, expone Julio, quien recuerda el evento como si apenas hubiera sucedido.

Se cuenta, pues, que la dirección y quien fuera de confianza en DuPont S.A. de C.V.  recurrió a aquella devastadora escena para eliminar una línea de trabajo que ya no era necesaria para la producción de la planta y, a sabiendas de que el sindicato de trabajadores no les permitiría cortar esas zonas con tanto personal, optaron por simular un accidente, a costo de las vidas y los desastres materiales ajenos; cifras que no pudimos conseguir para este reportaje puesto que de aquel evento no se escribió ni se documentó nada en los diarios más conocidos de la región.

Lo único que aparentemente permanece es el recuerdo de quienes lo vivieron y reúnen los antecedentes de una historia de empresas dispuestas a lo que fuera para proteger su inversión.

Así sucedió la explosión más silenciosa de la historia lagunera, ahogada por quienes la provocaron, enterrada nada más en las remembranzas de quienes a tantos años de esto optaron por alzar su voz y evitar que su pasado alcance a los y las más jóvenes de estos ejidos.

LA CONTIENDA LEGAL

Luego de que comenzara el procedimiento legal para la instalación de la empresa Chemours Laguna el ocho de mayo de 2017 y que la administración de la fábrica estadounidense acudiera a las oficinas de la dirección general de Impacto y Medio Ambiente de la SEMARNAT para presentar solicitud de permisos y comenzar legalmente la construcción de la planta de cianuro, se alcanza prontamente la resolución administrativa con número de oficio SGPA/DGIRA/DG03273 y, equivocadamente, resulta aprobada.

A raíz de ello, el primero de noviembre se interpone una demanda de parte de la localidad de El Siete Pueblo Nuevo en las instalaciones del Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA) para emprender el Juicio de Nulidad 2476/17-EAR-01-11 que tendría resolución de admisión hasta el 3 de agosto de 2018: por unanimidad de votos, los y las magistradas de la Sala Especializada en Materia Ambiental y de Regulación del tribunal federal recibieron la demanda.

Esto, a pesar de que el 2 de mayo del 2018, tres meses antes, The Chemours Company intentara desarmar aquél juicio de nulidad, pidiendo al tribunal un recurso de reclamación en contra de la admisión de la demanda.

Chemours alegaba que quienes demandaban “carecían de interés legítimo para combatir la autorización del proyecto” puesto que no bastaba con residir en el municipio de Gómez Palacio para contar con un «interés legítimo» para pedir la nulidad de la autorización dada por SEMARNAT.

Al TFJA le llegó el argumento de que el proyecto Chemours Laguna no se instalaría en la localidad demandante, en El Siete Pueblo Nuevo, sino en Dinamita, Durango; por lo que quien solicitó nulidad del proyecto debe demostrar que habría una afectación al medio ambiente o sino no tendría motivos para pedir su cancelación.

Como para la compañía no existía peligro alguno, pidieron al tribunal que revocara esa solicitud. 

La respuesta del Tribunal fue que su defensa era infundada e insuficiente y confirmaron los primeros días de agosto  de dos mil dieciocho la admisión de la demanda en contra de la aprobación del proyecto Chemours Laguna.

Mientras tanto, otro enfrentamiento legal sucedía en el Juzgado Tercero del Distrito en La Laguna, en esta trinchera estaba la asociación civil Pro Defensa del Ciudadano, encabezada por Víctor Manuel Pinedo Ledesma.

Pinedo Ledesma solicitó un amparo colectivo en el primer trimestre del año 2018, se respaldaron con el Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos para alegar que la planta de cianuro de sodio era un riesgo a la vida y al medio ambiente.

Aquél amparo logró que el juez federal suspendiera de manera provisional las labores y la instalación de Chemours Laguna. Posteriormente, en abril, la autoridad judicial emitió una suspensión definitiva ante la promoción del amparo indirecto especializado en materia ambiental con número 312/2018: la planta no podría comenzar labores hasta que hubiera un juicio.

La guerra parecía ganada en ambos frentes.

Sin embargo, a lo largo del año 2018, la empresa Chemours Laguna no descansó. Mientras las órdenes judiciales le prevenían de comenzar labores, adentro de la fábrica se veía movimiento.

Pobladores de El Siete Pueblo Nuevo comenzaron a notar que camiones con personal se estacionaban en las periferias enrejadas de la empresa para descargar empleados y empleadas. Rápidamente, por las redes sociales comenzaron las denuncias, aunque las autoridades nunca hicieron nada.

Camión de personal dirigiéndose a Chemours Laguna
Fuente: Facebook

En 2019, el titular de la Secretaría de Desarrollo Económico en Durango, Gustavo Kientzle Baille, anunció que desde el gobierno estatal apoyaban la instalación de Chemours Laguna, siendo que traería bienes económicos y sociales a la zona de Gómez Palacio y a la entidad.

Seguro de sus palabras, sostuvo que Chemours había comprobado ya que su planta no suponía ningún riesgo ambiental ni humanitario, puesto que, presuntamente, habían pasado las pruebas de impacto ecológico.

El discurso de Kientzle Baille pareciera que ya anticipaba lo inevitable porque en agosto del 2019, la mitad del año presenció el derrumbe del principal amparo que sostenía la suspensión de labores en la fábrica de cianuro.

El juez del tercer tribunal, en Torreón, aseguró que la trasnacional estadounidense cumplía con los requisitos legales de cuidado ambiental, dando paso al reinicio del instalado de la planta.

La asociación Pro Defensa del Ciudadano buscó otro amparo contra los permisos del gobierno estatal. No obstante, ese intento duraría poco, el Poder Judicial de la Suprema Corte de Justicia de la Nación pronto revocó la petición dando un fallo a favor de Chemours.

Luego de las batallas perdidas frente al titán de la industria química, quedó un frente en el tema de los permisos otorgados por SEMARNAT que para estas fechas ya habían expirado y debían ser renovados por la compañía de cianuro de sodio.

Según la Red Mexicana de Afectados contra la Minería (REMA), la primera autorización por parte de la SEMARNAT estuvo plagada de irregularidades y la solicitud que hizo The Chemours Company mediante su Manifiesto de Impacto Ambiental para el proyecto en la Laguna debió haber sido rechazada, puesto que las repercusiones ecológicas incluyen la remoción de vegetación, el cambio de uso de suelo forestal y el uso de sustancias tóxicas en grandes cantidades.

También debió haber sido denegada porque ése proyecto químico en La Laguna está en medio de la Unidad de Gestión Ambiental número 49 del Programa de Ordenamiento Ecológico del Estado de Durango, donde las políticas ambientales abogan por la restauración del territorio y el cuidado de 16 plantas endémicas y al menos 18 animales en peligro de extinción. 

En este mismo tenor, la Unidad de Gestión Ambiental número 19 del Ordenamiento Ecológico y Territorial de Gómez Palacio también establece una cláusula en la que forzosamente se debe respetar la conservación del territorio.

En pocas palabras, la SEMARNAT de la entonces administración de Enrique Peña Nieto, se apresuró a autorizar un proyecto que a todas luces era desechable porque dañaría las comunidades y sus ecosistemas.

Gracias a estos permisos, la empresa Chemours Laguna comenzó sus instalaciones, a pesar del conflicto social que generaba con los pueblos.

En la actualidad, el único recurso legal que resta son esos permisos que todavía no autoriza la nueva administración de la SEMARNAT.

Hace unas semanas, había un atisbo de esperanza de que esa dependencia resolviera en contra de Chemours Laguna porque su titular era Victor Manuel Toledo Manzur, un biólogo mexicano y activista defensor de los ecosistemas.

No obstante, el 31 de agosto de 2020, Toledo Manzur presentó su renuncia alegando que no podía continuar con su trabajo a causa del peligro por la epidemia del nuevo coronavirus SARS-CoV-2.

Días después se supo que la integridad del ex secretario se puso en riesgo por un atentado que vivió contra su domicilio días antes de su renuncia.

No obstante, Toledo Manzur ya había declarado que “la 4T está llena de contradicciones y luchas de poder”, marcando una clara incomodidad en su puesto y un posible disgusto con la administración del gobierno actual.

Por ello, la posición de los pueblos de Gómez Palacio sigue en duda y existe el riesgo de que Chemours Laguna alcance su cometido.

ACCIDENTE EN GUAYULERAS

Mañana 23 de septiembre de 2020, día de publicación de este reportaje, se cumplen 65 años de la explosión en el rancho Las Guayuleras de Gómez Palacio. 

Todavía es fecha que por su cebo curioso atraiga el incidente, la explosión que borró del mapa el rancho Las Guayuleras todavía se recuerda en varias editoriales por lo horroroso del día en que veinte personas murieron y al menos cien salieron heridas, algunas con pérdidas de extremidades y de más consecuencias permanentes.

Es una escena de pesadilla que toma lugares comunes del terror y los trae a la realidad: pedazos de seres humanos distribuidos en el suelo lúgubre, a mitad de las vías férreas, con el olor a piezas de hierro hirviendo y sobrevivientes gritando, llorando, con ardores en su piel. 

Quienes salieron en una pieza porque iban más lejos de la punta del tren tuvieron que presenciar esa noche cómo el fuego abrasaba a personas pasajeras como ellas y tuvieron que esnifarse el humo negro emanado de la espantosa lumbre.

El auxilio se solicitó para el rancho Las Guayuleras, por la avenida central en el municipio de Gómez Palacio del año 1955, donde el tren pollero número 20 proveniente de Chihuahua se había estrellado contra dos camiones estacionados que cargaban toneladas de explosivos, provenientes de la fábrica establecida en el pueblo de Dinamita, Durango, perteneciente a la empresa DuPont.

Fue como en el kilómetro férreo 1143, justo a las afueras de Gómez Palacio, que llegó la gran explosión y cimbró las tierras laguneras como nunca lo habían hecho. 

Las Guayuleras, que se encontraba a decenas de metros, fue destruido por la onda expansiva cuyo impacto rebasó varios kilómetros. Personas que habitaban sus hogares cercanos al accidente perdieron la vida por los derrumbes y más consecuencias de la sacudida, algunas otras salieron lastimadas, abonando a la carnicería que vivieron quienes recibieron el rápido ardor de una detonación como esa.

Qué hacían dos camiones allí todavía no se aclara. Se dice que se encontraban estacionados en ese lugar, cerca de las vías de tren, para esperar la noche porque su tránsito por la ciudad estaba prohibido durante el día. Aunque en el lugar no estaba quien conducía los vehículos ni nadie que respondiera por las bombas.

Esa noche de 1955 perdieron la vida personas inocentes en manos de un accidente más, otra mancha en el historial de antecedentes de fábricas extranjeras oficialmente “seguras”, pero con márgenes de error con consecuencias abismales.

9 DE MARZO 2018 NO SE OLVIDA

Un antecedente de este siglo es aquél que sucedió en marzo de 2018, mientras grupos de personas marchaban como protesta pacífica en el ejido La Aurora, a las inmediaciones de la planta de cianuro Chemours Laguna.

El objetivo era visibilizar una vez más la lucha que había iniciado un año antes y exigir al gobierno que dimitiera las peticiones de la empresa extranjera The Chemours Company, para cancelar completamente su instalación y evitar sus operaciones químicas.

Al lugar donde se voceaba el “Fuera Chemours” de costumbre comenzaron a llegar patrullas estatales y municipales con órdenes de desperdigar el tumulto de protestantes, de quienes hubo resistencia.

Sin dar paso atrás, con el fin de defender la vida, el territorio y el agua, la manada de hombres y mujeres continuó con su peregrinaje, estuvieran o no preparadas para lo que sabían que venía.

Ante la insurgencia lagunera, las fuerzas de seguridad tanto estatales como municipales comenzaron a dar amenazas, empujones y agresiones contra personas claramente desarmadas.

Momentos después, las corporaciones policiacas usaron sus herramientas para defensa y salvaguarda civil en contra de las integridades que juraron proteger; entre bombas de humo, gas pimienta y balazos, las personas que ejercían su derecho de manifestación pacífica comenzaron a dispersarse, huyendo de lo que pareció un campo de guerra.

Todo ello fue documentado por las redes sociales, mediante numerosos videos que relataron los hechos.

Este hecho dejó 49 personas arrestadas, entre ellas 5 menores de edad, y una veintena de protestantes en el hospital, varias en estado grave.

A quienes fueron violentamente arrestados les liberaron días y hasta semanas después; no obstante, tras dos años de esa represión, todavía las aprehensiones obligan a la gente a acudir a las instituciones de seguridad para rendir cuentas; además de que son constantemente intimidados e intimidadas por oficiales de policía.

Por testimonio de los hombres que conforman el movimiento en contra de Chemours, se sabe que el día 9 de marzo de 2018 también las fuerzas de seguridad pública arremetieron contra personas inocentes de las localidades.

Además de agredir establecimientos y propiedades privadas, los hombres en uniforme atentaron contra mujeres de las localidades, cometiendo agresiones sexuales severas.

Las mujeres que lo vivieron prefirieron no ser entrevistadas, pero cuentan los compañeros del movimiento contra Chemours que las protestantes arrestadas fueron intimidadas por los policías, quienes tocaron sus partes íntimas reiteradamente con sus herramientas de defensa “antidisturbios”.

A raíz de este nueve de marzo, la empresa Chemours, el gobierno de Gómez Palacio, el gobierno de Durango e inclusive el gobierno federal han generado una deuda humanitaria con esas comunidades y, como si fuera poco, estas instancias optaron, y aún continúan, por favorecer los intereses de la trasnacional.

Incluso ahora que la lucha ha orillado a los y las pobladoras de estas comunidades a ejercer un plantón a las afueras de las instalaciones de la planta de cianuro sódico, se nota que aún hay vigilancia de parte de las autoridades y de quién sabe que otras instancias de seguridad.

Cuando el equipo de Red es Poder estuvo en ese plantón para este reportaje, vimos guardias que se aproximaban a la zona donde está acomodada la protesta, así como un dron que circundaba le espacio encima de nosotros.

dron en plantón
Dron
dron en plantón protesta
Dron

¿A QUÉ SE ENFRENTA LA COMARCA?

En las siguientes líneas, transcribimos una entrevista hecha vía Zoom a un experto en sistemas ambientales y sostenibilidad ambiental, quien prefirió el anonimato para no poner su empleo en peligro.

1. ¿Cuáles serían las consecuencias ecológicas de una fábrica que planea producir 65 mil toneladas de cianuro de sodio?

Este tipo de proyectos siempre son de alto riesgo, por la sustancia que están manejando. Por más que la empresa diga que tienen protocolos de seguridad, que el proceso es seguro, siempre hay un factor de riesgo. Lo vimos en Japón en las plantas nucleares que tienen protocolos y sistemas de seguridad muy importantes. El riesgo es que haya  fugas de esta sustancia (cianuro) o de los precursores que se utilizan y que ocurra un daño a un ambiente y en especial a la población porque es una sustancia muy tóxica que puede llegar a ser mortal. Incluso en concentraciones bajas. O sea, no tiene que estar la persona inhalando directamente sino que con alguna fuga (pequeña).

Aunque lo que se produciría sería cianuro en estado sólido, lo que es menos riesgo que en estado líquido, pero siempre hay un riesgo latente y a este tipo de actividades se les denomina altamente riesgosas.

Y todavía más que en la misma planta, el riesgo mayor que puede haber es en el momento de transporte, que pueda ocurrir una explosión o algo así en los tanques de almacenamiento. 

Lo que ofrece (la empresa) era que al manejarse en estado sólido, en cristales (el cianuro) era menor la generación de polvo, que pudiera dispersarse; pero aún así, en el transporte o antes de la cristalización o con los precursores que se utiliza sosa cáustica, ácidos, amoníaco para generar el proceso. Entonces imagínate para producir 65 mil toneladas, de qué tamaño van a ser los tanques de almacenamiento. Y ahí sí pudiera haber un riesgo en la fuga de amoníaco, o de sosa.

O sea no es nada más con el producto final, sino con el proceso. Sí reducen el riesgo manejándolo en estado sólido, pero los precursores, los químicos que utilizan para producirlo, pues sí, son líquidos y gases altamente tóxicos y sí puede liberarse al aire.

2. ¿Para qué se usa el cianuro de sodio y cuál es su método de producción?

El cianuro de sodio se utiliza para separar metales en un proceso de minería. Extraen la roca y el mineral viene adherido a la roca, entonces el cianuro de sodio se utiliza en grandes tanques o piletas para separar al mineral que se busca, oro y plata, principalmente, de la roca. Y se utiliza en algunos otros procesos industriales, en insecticidas, en la galvanoplastia, en proceso de hacer más blandos algunos metales. Esos serían los principales usos. Aquí tengo entendido que se utiliza para abastecer a la industria minera porque en México no hay una empresa que produzca esta sustancia entonces todo lo tienen que importar y pues obviamente les sale más caro que si lo produjeran en el país.

En el proceso industrial para producir el cianuro de sodio se necesita gas natural, amoniaco y sosa cáustica. Primero el gas va a reaccionar con el oxígeno que está presente de manera natural en el aire y el amoníaco, reaccionan y producen primero un ácido, que es el ácido cianhídrico, después se mezcla con la sosa cáustica y se produce el cianuro de sodio  en estado líquido, este se centrifuga, se cristaliza y ya es como se comercializa ya en estado sólido.

3. Se considera que el daño se daría en un radio de 7 kilómetros a la redonda de la fábrica, ¿es cierto? ¿Qué otras consecuencias podría traer fuera de ése radio? ¿Podría alcanzar a la zona metropolitana de La Laguna?

Hace falta un estudio serio. Es decir, cuánto es lo que se va a tener almacenado, no nada más del cianuro sino de sus precursores, y en este tipo de modelaciones alomejor sería hipotéticamente los siete kilómetros de radio, pero tiene mucho que ver cuando se hacen modelaciones de dispersión de contaminantes en la zona, ese es el término técnico, que se modele en función de la dirección y la velocidad del viento, porque alomejor ese es un radio de seguridad pero resulta que tienes un evento atípico donde hay ráfagas de 70, 80 kilómetros por hora en dirección, pues depende, pueden estar los vientos dominantes siempre en una dirección, pero llega un fenómeno hidrometrológico que te cambia esa dirección dominante y tener un riesgo mayor hacia otras localidades.

Hay una ventaja, que está cerca de la sierra, y las montañas protegen un franco del radio de exposición, pero aún así tienes 180 grados hacia donde hay comunidades. Entonces, para eso, cuando se hacen modelaciones de ése tipo, te vas al peor escenario, es decir, cuál es la velocidad del viento más intensa que se ha presentado en esa zona y modelas en 360 grados porque no sabes en ese momento hacia dónde va a estar el viento y se hace un radio de seguridad con niveles de riesgo.

Además, se hacen modelaciones también considerando lugares donde existan grandes conservaciones de población, por ejemplo escuelas, centros hospitalarios o algún otro lugar donde se concentre la gente, en donde hubiera mayor riesgo en caso de que ocurriera un derrame o alguna fuga. 

(Por ejemplo) Si están los niños en la escuela y ocurre una fuga, ése sería un foco rojo y se tiene que hacer una planeación en temas de protección civil: rutas para que la gente salga de sus hogares, que puedan ponerse a salvo, tener a dónde ir. Y eso es muy variable porque está en función del aire, puede ocurrir una explosión y los vientos estar rumbo a la sierra y no pasa nada, o puede estar en el lado contrario y afectar a todos los pueblos.

4. Además del daño ambiental contra las comunidades por extracción de agua y desgaste de recursos, ¿qué consecuencias fisiológicas podrían sufrir las personas de estos lugares si llegaran a tener contacto con las sustancias químicas de la fábrica?

En la salud humana, hay desde, cuando hay contacto directo con esta sustancia en estado sólido, hay irritación en la piel o en los ojos. Cuando hay inhalación de producto, puede haber irritación de la garganta, una tos, o dificultad para respirar. Y ya de ahí sube la exposición, por ejemplo para los trabajadores que están en contacto directo. En una jornada de ocho horas donde puede haber incluso concentración en el aire. Puede haber desde dolor de cabeza, mareos, corazón latiendo más rápido, hasta daños también en el sistema nervioso. Se han documentado hemorragias nasales o la gente empieza a tener hemorragias internas. Alteraciones en el conteo de glóbulos rojos de la sangre, se han identificado que personas que están en contacto con la sustancia en una exposición de concentración baja, pero prolongada, pueden llegar a tener estas alteraciones y con problemas también a nivel de la tiroides. Eso es lo que marcan los estándares, las fichas técnicas a nivel internacional y pues incluso puede llegar a haber pérdida del conocimiento en una intoxicación y la muerte que sería ya un grado severo de intoxicación porque a nivel cuerpo lo que altera es la absorción del oxígeno, entonces es como si te murieras por asfixia. Eso pasa, por la inhalación de este gas o ya del polvo del cianuro mezclado con aire.

Eso es lo que marcan desde irritación en la piel u ojos. Irritación de garganta, exposición para los trabajadores. Dolor de cabeza, mareos. Daños a nivel del sistema nervioso. Hemorragias nasales. Alteraciones en el conteo de glóbulos rojos de la sangre. Problemas a nivel de la tiroides. Pérdida del conocimiento. Grado severo de intoxicación, altera al oxígeno.

5. Si estas empresas afectan a la naturaleza, ¿es recomendable su instalación en alguna parte del mundo?

Aquí lo ideal es que se hubiera hecho un estudio previo sobre lo que requiere la empresa, qué superficie, vías de acceso, si va a tener necesidad de electricidad, agua potable y demás. Con esto se hacen modelos de aptitud, es decir, mira, en todo el estado de Durango, o en todo el norte de México, te puedes ubicar en estas zonas que estén en un rango, o sea más alejado de las poblaciones y a partir de eso se pueden determinar puntos que no pongan en riesgo a la salud o un riesgo menor, que estén bastante alejados; pero que también le convenga a la empresa, es decir, que no tenga que irme a un lugar donde no hay caminos o donde el tendido eléctrico me va a salir carísimo, es decir que tengan ciertas condiciones que les permitan instalarse.

Aquí obviamente tenemos un conflicto socioambiental, frente a una empresa con un poder económico impresionante, una trasnacional apoyada por el gobierno. Para evitar este tipo de conflictos lo primero es el diálogo con las comunidades, no puedes llegar a comprar el terreno y llegar a instalar algo que pone en riesgo la vida de estas personas. Y les faltó allí desde un inicio (el diálogo) porque, como ya habían sido corridos de otras áreas, en Guanajuato, pues encontrar oportunidad aquí y dijeron vámonos.

Yo recuerdo que en ese entonces, cuando apenas, no sé si ya se había anunciado o poquito antes de que se anunciara (la instalación Chemours), ampliaron la carretera y por ahí me llamó la atención que tantos años descuidada la carretera, con baches, y de repente la ampliaron y la estuvieran remodelando. Y pues era el apoyo de los gobiernos locales para que se instalara la empresa, siempre con el argumento de que va a generar tantos empleos, va a generar determinada derrama ecológica. Y ahí entra el qué preferimos, si tener esos empleos para la comunidad o que estén tranquilos respecto a la amenaza que representa contra su salud, contra su vida.

Y te digo, ahí, lo primero era ubicar de mejor manera el sitio y una vez que se tuvieran a lo mejor dos o tres propuestas, socializarlo con la gente. Es decir, me vendes el terreno que está en la orilla del ejido, a kilómetros de la zona afectada, y llevar a cabo esta socialización del proyecto antes de anunciarlo y de más, no al revés como lo hicieron, de primero lo anunciamos, nos lo aprueban en lo oscurito los estudios medioambientales, lo anunciamos con bombo y platillo, empieza el conflicto y ahora sí ya cuando les dan el revés con el amparo que se promovió, ahora sí lo vamos a socializar. Creo yo que así las cosas no son. Aquí yo reconozco la labor de defensa de los derechos de los habitantes de ahí de la zona que, para ser La Laguna, es ejemplar.

6. ¿Conoces qué antecedentes ambientales existen en la zona lagunera?

Somos como el patio trasero en cuestión de proyectos. Así como con Chemours que les cerraron la puerta allá en San Luis de la Paz y se vienen a La Laguna, recuerdo el mismo caso de Su Karne, que intentaron instalarse en Nuevo León y no los quisieron y nos madrugaron porque yo nunca vi el estudio de impacto ambiental, porque de repente ya lo estaban anunciando.

En Nuevo León la rechazaron porque entró en proceso de consulta pública y los ganaderos de la zona no querían, entonces en la consulta pública les dieron una arrastrada porque tenía información como los problemas que estamos viendo ahora con el polvo del excremento de las vacas que pisotean y llevan una nube de polvo que están buscando qué hacer. Según ellos iban a tener no sé que tantas tolvas para sacar el excremento de ciento veinte mil vacas, lo cual era imposible. Qué pasa, que el excremento se acumuló, se secó, lo pisotean las vacas y levanta una nube de polvo que la ves, así, la nubecita, sobre los establos.

Y aquí, por el apoyo que les dan las autoridades entró directo, así, sin pasar el proceso de consulta pública y con los problemas que están teniendo ahorita en las comunidades de Tlahualilo. Entonces pues es algo que nos perjudica a final de cuentas a toda la comunidad aquí de La Laguna que siempre se está viendo el interés económico por encima de lo ambiental.

Ahí ya tenemos dos proyectos al menos que han sido rechazados en otros estados y que vienen y se instalan aquí aún con toda la problemática que conlleva.

SuKarne, por ejemplo, movió la economía de ahí de Tlahualilo, pero a costa de qué, de acabarse el agua, de generar problemas ya más complejos.

Y bueno, lo más sonado es la industria lechera, con la que nos acabamos el agua, y para alimentar a esta industria se construyeron las presas que ahora nos tienen en jaque con el agua, o sea, no tenemos agua, esa agua que corría y llenaba los mantos acuíferos. Está almacenada y tiene dueño. Entonces es el principal problema de La Laguna. Lo irónico es que ven (las empresas) que contribuyen a la sequía de los mantos acuíferos y luego nos venden el agua, o sea, nos meten un problema y además todavía nos venden la solución.

7. Hablando de la instalación y operación de las marmoleras y fábricas de explosivos (TecnoBrick, Austin Bacis, Dyno Nobel), ¿qué riesgo podría haber para el medio ambiente y las comunidades cercanas?

La nube de polvo de mármol se ve desde Torreón. Ahí han estado Austin Bacis, DynoNobel y un montón de marmoleras, si haces un recorrido por toda la vegetación de alrededor, la vas a ver cubierta de polvo, el cual es un residuo de la industria marmolera, que es de competencia estatal. (Por) Años se ha expuesto toda esta situación y nunca se ha hecho nada por intereses económicos. Los marmoleros podrían generar un proceso al momento del corte que es cuando se generar estos polvos, pero no hacen nada. Te digo, ahí es una competencia del gobierno estatal, no es del municipio ni de la federación. Ese tipo de residuos le competen al gobierno estatal, y pues sí, por ser parte y estar cerca de la zona de dinamita, en aquél cluster industrial. Por un lado ha dado trabajo a la gente, pero siempre va existir un riesgo de explosión o por las sustancias químicas que manejan estas dos grandes empresas. Y si a eso le sumamos un factor grande de riesgo más, pues sería como esperar nada más el momento en que ocurra una tragedia.

A estas empresas no les aplicó la misma legislación que Chemours porque no estaba vigente en aquel entonces (cuando se instalaron) y como la ley no es retroactiva, en este caso en materia ambiental, hay muchas empresas que operan sin haber hecho un estudio de impacto ambiental porque en ese entonces no estaba vislumbrado en la legislación mexicana.

OTRAS EMPRESAS DE MUERTE

La zona rural de Gómez Palacio está atiborrada de empresas que, por sus fines comerciales, han deteriorado el medio ambiente de toda la Comarca Lagunera. 

Un estudio realizado por la Universidad Juárez del Estado de Durango titulado “Residuo de mármol como insumo en la construcción civil – diagnóstico de la Comarca Lagunera”, explica cómo las empresas marmoleras instaladas en la Sierra del Sarnoso han contaminado el aire, el suelo y el agua de la región. 

“En la actualidad se generan 450 toneladas de desechos por día (Solano et al., 2010) o sea 162.000 toneladas anuales, lo que representa un contaminante de alto impacto al ambiente y del suelo, en donde son depositados los desechos. Si bien se ha percibido el interés de los empresarios de este ámbito por aminorar las afectaciones en la región, aún no han establecido normativas o restricciones que regulen al sector en lo que se refiere al vertido de todos los residuos. Esto ha generado un detrimento en la salud de la población y de la propia imagen urbana”, señala el estudio. 

Y es que el polvo que genera la extracción y el corte del mármol en los cerros se hospeda en el aire, en el agua, en el suelo y en el organismo de animales y seres humanos. 

El problema de los residuos, de acuerdo con el artículo académico, es que el suelo absorbe el óxido de calcio de los escombros y desechos, sustancia que con el tiempo va provocando que la tierra se vuelva infértil y no permita el crecimiento de vegetación. 

Tal es el caso de Tecnobrick, empresa regiomontana que apenas este año fue sancionada por el Ayuntamiento de Gómez Palacio por los daños ambientales ocasionados en la Sierra del Sarnoso. La multa apenas rebasó los 86 mil pesos. 

Este paradisíaco lugar adornado con milenarias rocas con formas distinguidas fue declarado zona protegida por la SEMARNAT, sin embargo esto no ha influido para detener la operación de empresas dedicadas a la fabricación de explosivos y a la extracción de mármol. 

Otro ejemplo de cómo los intereses comerciales e industriales pesan más que el valor inherente del medio ambiente es el conflicto entre la empresa Gas Natural del Noreste S.A de C.V, que comenzó la construcción de un gasoducto en la comunidad de dinamita precisamente para proveer a las empresas que allí están instaladas. 

Ambientalistas laguneros y miembros de las propias comunidades manifestaron su malestar porque la obra comenzó a dañar a la Sierra del Sarnoso. Esta obra, tal como en su momento pasó con la fábrica de cianuro, está detenida por orden de las autoridades federales.

En contraste, el titular de la Secretaría de Desarrollo Económico del estado de Durango, Gustavo Kientzle Baille, como lo hizo con Chemours Laguna, defendió el proyecto al justificar que acercar gas natural a esas comunidades ayudaría al desarrollo de las mismas. 

Para los integrantes del Frente Unido, instalar un gasoducto en medio de empresas de explosivos y de una potencial fábrica de cianuro de sodio podría ser una bomba de tiempo, ya que los riesgos de una desgracia ambiental y humana aumentan drásticamente. 

Las precauciones y alertas que envían los habitantes de esa zona de Gómez Palacio no son gratuitas. El 10 de enero del 2008 una explosión en la empresa Mechas para Minas S.A, en la comunidad rural de Dinamita, dejó a dos trabajadores sin vida. 

Tras doce años de aquel accidente, aún no se han dado a conocer públicamente las causas de la explosión.

Cerca de 22 comunidades de la zona rural de Gómez Palacio respiran el polvo que despiden las marmoleras desde las entrañas de una zona protegida por la Semarnat. 

Asimismo, en las faldas de la Sierra del Sarnoso operan, desde hace décadas, decenas de fábricas de explosivos que surten a la industria minera dominada, principalmente, por Met Mex Peñoles, empresa cuyo dueño, Alberto Bailleres, le ha generado una fortuna calculada en 8.96 billones de dólares, de acuerdo con el índice de billonarios de Bloomberg.

Es así que el poderío económico del empresariado nacional y extranjero, así como el abandono de las autoridades que ponderan la inversión al bienestar del medio ambiente, han construido un ecosistema nocivo para las miles de familias que viven y luchan por la defensa de sus tierras. 

LA COMARCA

Como se dijo, para la creación de este reportaje, el equipo de Red es Poder asistió al plantón que justamente hoy 23 de septiembre cumple dos meses de haberse instalado a las afueras de la planta de cianuro Chemours Laguna. 

Con la siguiente galería se podrá dar una imagen cercana a lo que allí se vive:

Lo cierto es que cuando sus servidores de Red es Poder estuvieron por allá, los y las habitantes de aquellos ejidos nos atendieron como si fuéramos familiares o amigos de antaño.

Personas de El Siete Pueblo Nuevo y Dinamita se ofrecieron a darnos un paseo breve por las andanzas de aquellas tierras, hasta entonces ajenas para quienes hoy cierran el presente texto.

La sorpresa fue muy grata, a pesar del duro sol. Enormes piedras circundan aquellos montes, cada una ha sido nombrada por la gente de esos pueblos, para poder encontrarse, para construir una señalética común. 

Al pie de cada foto se han puesto los nombres de las rocas.

La piedra rota.La piedra de la BallenaLas Nalgas.La piedra del Monje.La piedra de la Campana.La piedra de la Botella.La piedra del Chapulín.Las velas.La piedra del Espejo.La piedra del Hongo.

En visitas posteriores nos enteramos que las tardes del verano ardiente no eran lo único de esa sierra. La tierra de estas fechas veraniegas, como si fuera fértil piso sureño, da su regalo a esas amables personas: jugosas pitayas púrpuras.

Fue el señor Julio Martínez Carrera quien sirvió a Red es Poder de las pitayas familiares que recolectó junto a sus nietas. 

Allí, parados sobre Abisinia, Dinamita, frente al hogar del sr. Martínez Carrera y con la vista a la regionalmente conocida Montaña del Elefante, es inevitable percatarse de la torre de enfriamiento de Austin Bacis que sobresale detrás de las casas del pueblo. 

Su punta de fierro oxidado escupe humo sin parar y éste se disipa en el aire a menos de un kilómetro de nosotros que devoramos los amables frutos del cacto endémico.

La nieta del señor Julio también está allí, es de cinco o seis años. Al ver su juventud es cuando nos alcanza la empatía de vivir con miedo, en vecindad con el peligro, con la toxicidad de una industria sin cuidado; vivir sobre suelos tuyos y de tus antepasados, entre las tradiciones, el monte que todavía alimenta y las montañas que todavía lucen.

Cuando se está en ese lugar, con nuestra gente, lagunera como uno, se sabe; es fácil alcanzar la punta del monte y vislumbrar la Comarca y su esplendor, lo que se debe de querer salvar. 

Así hasta uno entiende la lucha, la resistencia.

Vea el video de este reportaje aquí: https://www.redespoder.com/el-torreon-investigaciones/investigaciones/la-comarca-lagunera-y-las-empresas-de-muerte-video/

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