Por Moisés Picazo Salazar

“..y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” S. Juan 8.32

No es ninguna novedad, desde que la humanidad existe se ha dado este fenómeno y nos topamos a cada rato con quien afirma que tiene la verdad, pero ahora se vuelve pandémico (para usar un término de moda), con la globalización, “las benditas redes sociales” y los medios tan avanzados de comunicación que se tienen, ahora de la 5G, después de las cuatro anteriores.

Y aunque por simple cuestión lógica debemos salir huyendo de quien nos afirme que tiene o sabe la verdad, e igualmente hacerlo con los que dicen que hablan con Dios o que Dios les habla. 

Anteriormente, cuando el PRI tenía la forma de gobierno de “la dictadura perfecta”, nos tenían adoctrinados, pues los que puedan recordar, los medios, sobretodo los periódicos, tenían siempre el mismo encabezado a ocho columnas, ya que era el boletín que el supremo gobierno, por medio de la Secretaría de Gobernación, enviaba y lo mismo la radio y la televisión; quien no oyó la frase, “lo dijo Zabludovsky”… punto.

Como afirmaba Paul Joseph Goebbels  “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”, entre otras, o quien lo ha leído en el libro “1984” de George Orwell, donde se crea un nuevo lenguaje y se convertía en verdad lo que el régimen determinaba, con su neolengua, cualquier semejanza con México es mera coincidencia.

En México no había ni hay  aumentos en la gasolina ni de precios en los artículos básicos, eran “ajustes”. El peso no se devaluaba, eran apreciaciones. Los robos de fondos públicos eran y son “peculado” y no son delito grave. Las elecciones las organizaba el gobierno, emitía los resultados y declaraban vencedores, en todo caso, si no se podía despistar “se cayó el sistema”. Los sindicatos eran libres y democráticos, pero si un trabajador no se alineaba se le aplicaba la “clausula de expulsión”, y todos tenían que votar por “el partido”. La historia “oficial” de México era y es completamente diferente a la historia real y verdadera de este país.

Te puede interesar: El INE no le da dinero a los partidos ni decide quién gana la elección

Ahora tenemos acceso a más información y de manera instantánea, o sea, estamos más y mejor enterados de lo que ocurre en México y el mundo, en teoría tenemos más elementos para analizar, juzgar y decidir con mejor criterio lo que deberíamos aceptar o no, pero viendo la situación, creo que el problema empeoró, pues me ha tocado comprobar que personas con cierta preparación académica y cultura, aceptan y replican afirmaciones que si uno las analiza son completamente falsas y otra que los líderes de naciones no se miden y mienten como siempre lo han hecho, pero ahora son “recargados” aprovechando la confusión.

Por ejemplo y no me crean a mí, según SPIN-TCP, que da seguimiento y analiza las conferencias mañaneras de AMLO y comparándolas con Trump, dice que éste en 3 años ha dicho 16,0000 mentiras y AMLO en 18 meses ha dicho 26,000 mentiras, cifras redondeadas, aparte de las ahora llamadas “Fake news” noticias falsas, posverdades, filtros burbuja, redes sociales, medios, etc.

Ante esta avalancha de desinformación, la solución está en cada uno de nosotros, desgraciadamente tendremos que hacer a un lado partidos, gobiernos en sus tres instancias, municipal, estatal y federal, órganos legislativos y volvernos ciudadanos exigentes y obligarlos a que cumplan a lo que se han comprometido; gobernar, respetar la ley, ver por el bienestar y seguridad de nosotros los ciudadanos. Recordemos que nosotros somos los mandantes y ellos los mandatarios, en simples palabras, mandaderos nuestros y no al revés.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, haz un comentario
Por favor, pon tu nombre aquí