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No me mutiles

Ojo por diente | Fernando de la Vara | @delavara

Despreciable elemento de seguridad pública:

Cuando le escribí la carta a los pollos que muerden me sentía muy enojado, y en esta ocasión también estoy molesto, pero más que molesto, me siento frustrado.

Debes saber que te detesto, así, sin más: A.C.A.B., pero lo peor es que a un agente de vialidad ni se le considera policía. El fin de semana pasado mutilaste a una de nosotres, a Gloria, según tú porque se resistió a la prueba de alcoholimetría, incluso hay un video en donde se ve que ella huye, más aún, ella acepta que se equivocó y que merecía la multa, que estaba asustada, ¿pero en realidad ese es un motivo para mutilar su cuerpo? 

Como le dije en esa misma carta a los tránsitos: son unos pasados de verga. Pensé que comprendía su ojetez porque pasaban horas asoleándose, por las presiones de sus jefes, porque viven, igual que nosotros, una violencia estructural que no nos da chance de respirar, pero lo que hicieron, mutilar un cuerpo, no lo comprendo. No puedo comprenderlo.

Y te voy a decir qué es lo que me frustra más, ni siquiera es que te considero un palurdo, tampoco es que me sienta en riesgo cuando te veo en la calle portando tu arma como si estuvieras capacitado para usarla, lo que me frustra en realidad es que hay algunes de nosotres que te defienden, como si tú tuvieras el poder para ir cortando dedos y madreándonos cuando se te antoje, como si lo mereciéramos, como si tú, como encargado de resguardar, mi, nuestra, seguridad y la de los demás, tuvieras control sobre nuestros cuerpos. ¿Quién te crees?

Las redes sociales destilan lo peor del ser humano. Desde que nos hicieron creer que todas las opiniones deben ser toleradas y que todo mundo tiene algo qué decir, me siento rodeado de estúpidos. La censura no es lo peor que nos ha pasado, sino el exceso de información y el exceso de tripas en argumentos vacíos, argumentos como los de aquellos que dicen “eso les pasa por borrachos”.

Me frustra leer en comentarios a más de nosotres justificándote, diciendo que Gloria merecía que le cortaras un dedo, poniendo su moral por encima de la dignidad de las personas. ¿Quién de nosotros considera que la policía está para cuidarnos? Creo que nadie, no te creemos, pero pareciera que me equivoco, porque la falta de empatía está por encima del sentido común, porque, espero y sea el caso de todos los que leen este texto, nadie espera salir a divertirse y resultar mutilado. ¿O acaso tú sales a trabajar pensando en cómo madrearnos para imponerte?

Aquí quiero ser bien claro, pero no reiterativo, así que leelo bien sólo una vez. No justifico que Gloria y su esposo te insultaran. No justifico que ella intentara darse a la huída. Mucho menos estoy a favor de quien maneja borracho. Pero entiende, lo que hiciste, cortarle un dedo, viola todas las garantías individuales, nuestros derechos humanos y, sobre todo, confirma lo que te dije antes: eres un pasado de verga.

Volvamos a mi frustración y dejemos de lado tu ojetez, al menos un momento. Y ahora te hablo a ti, ciudadano, tú que sufres el sol de Terror, Coahuila, igual que yo; tú, que vives en una colonia en la que seguramente no hay presión de agua, igual que yo; tú, que pagas puntualmente tus recibos de agua y luz y el replaqueo de tu coche; tú, que probablemente ya conoces a alguien que murió por covid porque no lo atendieron a tiempo, o de manera adecuada, en algún hospital, ¿por qué defiendes a los tránsitos y a los policías y a todas esas autoridades?, ¿por qué consideras que la pareja agredida merecía lo que les pasó?, ¿acaso tu moral está por encima de los derechos humanos?, ¿te consideras moralmente superior a ellos?

No existe ningún argumento para disculpar o justificar la agresión. El municipio debe sancionarte, deben cesarte y capacitar mejor a los que vienen detrás de ti, porque como también lo mencioné antes, eres una hidra, si dan de baja a un elemento malo que te conforma, estoy seguro que emergerán otros dos, quizá más, y quizá más indolentes y prepotentes que tú.

Para ser sincero, debo decir que me ha costado mucho escribir esto, que ni siquiera estoy seguro de lo que quiero plantear a quien posiblemente lo lea hasta estas líneas, estoy enojado. Y aunque escribir me ha servido un poco de desahogo, quiero que sepas que quienes te cobijan, esos políticos que son tus jefes, esos quienes pugnan por serlo, si no hacen algo por obligarte a tratarnos dignamente, pronto se encontrarán con una sociedad mutilada. Mutilada y, sobre todo, harta de ellos, de ustedes, y que no pasará por alto toda esta indolencia.   

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