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Por Moisés Picazo Salazar

Muchas personas, aun con un buen nivel educativo, rechazan los temas políticos y les rehuyen, nos educaron y nos vacunaron contra ellos porque la mayoría los califica como lo peor que hay en el mundo.

Desgraciadamente en México, además de la falta de educación formal y académica, nuestros niveles de estudios son muy bajos y aún tenemos cientos, miles o tal vez millones de personas que no saben leer ni escribir y peor aun cuando algunos llegan a niveles universitarios como analfabetas funcionales.

De acuerdo con el INEGI en México los habitantes de 15 años y más tienen 9.1 grados de escolaridad en promedio, lo que significa un poco más de la secundaria concluida.

En 2018, un estudio elaborado por el Centro Kumon, determinó que más del 34% de los  estudiantes en México de nivel medio y superior no comprende lo que lee.

Aquí encontramos una primera razón de porqué no sabemos ni nos interesa hablar de política y mucho menos actuar en ella. 

Otra y no menos importante, es que este país los políticos se han encargado de vacunarnos contra la política, principalmente por la prepotencia, corrupción, impunidad, falta de respeto a la legalidad, influyentismo, nepotismo, falsedades, comportamiento inmoral y antiético, opacidad, falta de transparencia, ausencia de estado de derecho, etc.

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Han hecho escuela cada seis años con sus frases: «la moral es un árbol que da moras, vivir fuera del presupuesto es vivir en el error, no me den, solo pónganme donde haya, las leyes y las m.. se hicieron para violarse, el que no tranza no avanza, cuando hay obra sobra, amistad que no se demuestra en la nómina no es amistad, que sepan quien manda,» etc. 

Desde toda la vida nos han tratado como simples súbditos y no como ciudadanos, recordemos la frase “De una vez y para lo venidero deben saber los súbditos que nacieron para callar y obedecer y no para discutir y opinar de los altos asuntos del gobierno“ hace 253 años la tenemos grabada en piedra en nuestra memoria.

Otro factor de igual importancia es que aquellos “políticos” que llegan al poder están siempre más preocupados por la próxima elección y no por la próxima generación y todos los gobiernos se han dedicado a establecer programas sociales que ayudan al bienestar del pueblo, pero no hacer que se desarrollen en su persona y nos mantienen con la esperanza de que ahora sí vamos a salir del hoyo y al menos recibiremos más apoyos en dinero y nadie se preocupa por desarrollar el espíritu democrático, un ejemplo publicado en El Siglo de Torreón en “Verdades y Rumores”, del sábado 15 de agosto de 2020:  «los del Partido Verde…, andan ofreciendo hasta mil pesos por representante de casilla, una oferta que ni el tricolor ni el blanquiazul han podido hacer y los de Morena lo más que han prometido son 250 pesitos…», esa es la democracia en México.

Me surge una duda, los que no quieren siquiera oír de política, ¿tendrán idea de qué es la política? La solución, como siempre, está en nosotros, olvidémonos de los políticos, sus partidos, diputados, senadores y las tres instancias de gobierno municipal, estatal y federal, tratemos de quitarnos esa pesada carga de siervos y empecemos a actuar como ciudadanos, recordemos que nosotros somos los mandantes y ellos los mandatarios, en lenguaje coloquial simple y llano, son nuestros mandaderos y no al revés. 

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