Por Moisés Picazo Salazar

El combate a la corrupción por presidentes mexicanos ha sido la permanente bandera que han esgrimido todos los que han llegado a liderar la república. Hasta la fecha no se han visto los resultados de esta tarea, ni siquiera de manera temporal,  sino al contrario, ha sido paradigmática en México y ha alcanzado fama a nivel mundial.

Es necesario hacer este pequeño recorrido porque ahora estamos otra vez con la misma expectativa de que México cambiará y nos volveremos un pueblo honesto, trabajador, ético, respetuoso de leyes y normas de conducta; desde el más encumbrado funcionario hasta el más simple ciudadano o juan pueblo.

Para no exagerar y no hacerlo tan extensivo, empecemos con Carlos Salinas de Gortari, presidente de 1988 a 1994, por fin se acabaría la corrupción, el nido de ratas en el que se convirtió a Pemex sería limpiado, despilfarros en Las Vegas, robo a trabajadores, al erario, a los bienes de nuestra patria. Se detuvo a La Quina, Joaquín Hernández Galicia, se le enjuició y a la cárcel, después fue liberado y se fue a vivir a Cuernavaca, pues como parte del castigo no se le permitió volver a Tamaulipas y ahí murió y también murió todo el circo desde mucho antes.

Ernesto Zedillo Ponce León, presidente de 1994 a 2000, con él sí se haría la limpieza de corruptos,  para empezar metió a la cárcel a Raúl Salinas de Gortarí, nada más y nada menos que el hermano del expresidente CSG, por fin el país cambió. ¿Qué sucedió? Fue liberado y restituidos sus bienes, incluso los depósitos en bancos extranjeros que nunca se le decomisaron.

Vicente Fox Quezada, presidente de 2000 a 2006, la gente en México ya estaba harta del autoritarismo, de la corrupción y prepotencia de los gobiernos priistas, ¡por fin alguien que salvaría al país! Y se dio la alternancia, se acabó el PRI, Fox iría por los peces gordos y no simples charalillos y sacaría las ratas, víboras prietas, tepocatas de Los Pinos.

Conclusión: se alió con Salinas, Elba Esther Gordillo, Romero Deschamps y Marthita ayudó. A pesar de que el “pueblo bueno y sabio” le decía en El Angel “no nos falles”, y falló.

Felipe Calderón Hinojosa, presidente de 2006 al 2012, le declaró la guerra al crimen organizado, ahora sí se acabó la corrupción, la impunidad, la inseguridad, y a pesar de la crisis económica y la pandemia de gripe del mismo año, el país logró salir adelante, pero de la inseguridad, crimen organizado, corrupción, impunidad, nada relevante y todo siguió igual.

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Enrique Peña Nieto, presidente de 2012 a 2018, metió a la cárcel en la que en realidad nunca estuvo, a Elba Esther Gordillo, fuera de eso no fue el año de Hidalgo sino «el sexenio de Hidalgo» y la corrupción, impunidad, crimen organizado, inseguridad, bien gracias.

Andrés Manuel López Obrador presidente de 2018 a 2024 y aquí se transcribe tal cual la situación cuando Fox era candidato, ver arriba: « …la gente en México, ya estaba harta del autoritarismo, de la corrupción y prepotencia de los gobiernos priistas, ¡por fin alguien que salvaría al país! Y se dio la alternancia …», ya empezó el circo con Lozoya, hablaremos dentro de cuatro años o antes si es posible.

Solo tres malas noticias: este acusado tiene un excelente abogado: AMLO, que está dando al traste con el debido proceso con sus declaraciones, otro: los delitos de sobornos para la campaña de Peña, ya prescribieron, y el último, los delitos que le quedan para ser acusados no son delitos graves, por eso está en su casa y gozando de cabal salud.  

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