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Los restos humanos a las afueras de Torreón son del tamaño de granos de pimienta

Una investigación publicada en The Washington Post revela la puntita de una realidad aterradora; México es un cementerio de pedazos de personas desaparecidas, restos humanos, que nunca han sido registradas por los gobiernos, hasta ahora.

En este reportaje titulado «La Búsqueda de los desaparecidos apunta a algunos de los secretos más oscuros de México«, escrita por la periodista Mary Beth Sheridan, se relatan los descubrimientos de Karla I. Quintana Osuna, Comisionada Nacional de Búsqueda de Personas.

Quintana Osuna es doctora en Derecho por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y juarista experta internacional ante la Jurisdicción Especial para la Paz en Colombia, además de muchos otros títulos.

Su incumbencia en la búsqueda de personas desaparecidas desde el gobierno federal comienza el 8 de febrero del 2019, poco después de que Andrés Manuel López Obrador fuera proclamado presidente de México.

«Hace una década, miembros del cártel de Los Zetas habían llevado a sus víctimas a este terreno azotado por el viento. Las cortaron en pedazos y las quemaron hasta que los huesos explotaron. Los restos fueron arrojados en fosas clandestinas poco profundas«, escribe Mary Beth Sheridan para el Washington Post.

Ese sitio al que se refiere Sheridan es Torreón, Coahuila, una ciudad mundialmente famosa por sus peores épocas de violencia innombrable.

En el trabajo periodístico, se menciona el dato de que entre 2006 y 2020, los datos de personas desaparecidas crecieron de 241 a 6 mil 48 (hasta noviembre de 2020), pasando por 8 mil 804 en todo el 2019.

«Algunas veces los culpables son miembros de las fuerzas armadas, pero más frecuentemente son los cárteles de la droga como Los Zetas y sus aliados, quienes cavaron estas tumbas en las afueras de Torreón. Los criminales suelen estar aliados con fuerzas policiales corruptas«, explica el reportaje.

Cocinas se levantaron para quemar los cuerpos de las víctimas, por eso hay restos humanos por todos lados.

Cuando vino a Torreón a hacer su trabajo como ningún otro gobierno lo había hecho (hay que decirlo) Karla Quintana encontró, en diciembre del 2019, un terreno salpicado de restos humanos del tamaño de granos de pimienta.

En ese lugar se encontró con Silvia Ortiz, lagunera y reconocida activista, madre convertida en buscadora de restos humanos luego de que su hija desapareciera el 5 de noviembre del 2004.

A Silvia no le sorprendió la figura de la doctora en Derecho, se narra en The Washington Post, ya que dudaba de que fuera sólo otra burócrata del gobierno mexicano.

Quintana Osuna se inmutó ante las barbaridades que veían bajo la tierras del territorio torreonense, a lo que Silvia Ortiz respondió: «Mi hija, hay 13 sitios como este«.

El reportaje es más extenso y es de acceso gratuito. Cabe aclarar que no sólo hace referencia al área de Torreón sino a todo el contexto de desapariciones en nuestro país; que ahonda mucho más de las sesenta mil personas que apenas calcula el gobierno: perdidas entre los delitos del narcotráfico, entre la impunidad de las fuerzas armadas y entre la floja burocracia de los 32 estados de la República Mexicana.

Acceda a ése trabajo en este link: Washington Post.

Fuente de foto de portada (representativa): Facebook.

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