Por Fernando de la Vara

No hay duda de que el sector salud es el más golpeado debido a la contingencia, pues tanto médicos, enfermeros y personal en general, se enfrentan a las carencias de los insumos necesarios para realizar adecuadamente su trabajo en la mayoría de hospitales y centros de salud del país, volviéndolos más vulnerables a un posible contagio, a esto hay que sumar la discriminación que han sufrido por una parte de la sociedad, colocando a los trabajadores de la salud en posiciones de riesgo. 

Estas situaciones son detonantes de crisis emocionales y de estrés, que de no ser atendidas de manera oportuna y adecuada, pueden manifestarse como enfermedades físicas o desencadenar en patologías como el trastorno de ansiedad o depresión, o convertirse, en algún momento, en un trastorno de estrés postraumático. Lo cual, sobra decir, se puede traducir en malas prácticas, errores, y situaciones que ponen en riesgo la integridad física y emocional tanto del personal médico como de usuarios y pacientes.

Al hacer reflexiones sobre esta situación, la maestra en educación y psicóloga Elena Gutiérrez, decidió hacer un llamado a más profesionales de la salud mental, para ofrecer, gratuitamente, contención en crisis, y de ser necesario, terapias, a un bajo costo, a personal del sector salud. El pasado 21 de abril, se conformó la Red de Contención Emocional (RCE en adelante) y conversé un poco con Elena al respecto: 

 ¿Por qué decidiste organizar RCE?

Por medio de redes sociales me di cuenta de la situación de una excompañera de la secundaria, ella es enfermera en la Clínica No. 46 de Gómez Palacio, Durango. En algunas de sus publicaciones ella pedía a la gente que se quedara en casa, en otras escribía sobre lo difícil que era estar apartada de su hijo. Poco después, un familiar de ella falleció debido al COVID-19, uno de los primeros decesos en la región, y en sus publicaciones más que enojo, parecía haber desesperación, pues mucha gente seguía y sigue sin obedecer las recomendaciones de distanciamiento social. Decidí contactarla y hablar un poco con ella. 

A la par, una amiga muy cercana tiene dos familiares que son médicos en Saltillo, Coahuila, ellos le comentaron lo difícil que la pasaban por la contingencia. En esos días comenzaron a aparecer notas donde se mencionaban los ataques y la discriminación que sufrieron varios médicos y enfermeras a lo largo del país. 

Fue cuando comencé a pensar en la falta de empatía que tenemos como sociedad ante todo el sector salud, hasta el punto de denigrar su labor. Pocas veces pensamos en el estrés y la presión que sufren, considero que sólo los familiares y los más cercanos a los trabajadores de este sector, quienes sufren indirectamente todas estas situaciones, son los únicos conscientes del riesgo que implica su trabajo. 

Desde hace años soy activista feminista, y me llamó la atención que cuando se declaró la contingencia, de inmediato hubo compañeras que se organizaron para ofrecer apoyo y acompañamiento a otras compañeras, incluso hay una iniciativa de algunas de ellas para hacer las compras a adultos mayores y personas propensas al contagio. En cambio, no supe de ningún movimiento o colectivo que se enfocara en ofrecer apoyo al sector salud, que, a fin de cuentas, son quienes están directamente en riesgo, y me pregunté, ¿qué puedo hacer desde mi profesión para apoyar?

¿Cómo convocaste a los demás psicólogos a formar RCE?

Primero se lo planteé a mi psicóloga y ella se entusiasmó por la idea. Decidió apoyar y sumarse al proyecto. Después compartí el mensaje en grupos feministas de los que formo parte, ahí se adhirió una compañera más. Decidí primero formar un grupo de colegas ya conocidos e ir formulando la manera más adecuada para que se sumaran más psicólogos.

Después publiqué ese mensaje en una página especializada en psicología en La Laguna, y por último en mis propias redes sociales.

El fin de contactar a psicólogos a través de estas redes, es crear un directorio de los profesionales que estamos con la disposición de apoyar a los trabajadores del sector salud. En el directorio indicamos los días y horarios para la atención, así como las formas de contacto individuales de cada psicólogo que forma parte. Debo precisar que a pesar de contar con de horarios de atención, también estamos en disposición de atender emergencias en horarios y días distintos.

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¿En qué consistió la convocatoria para crear el directorio?

Tratamos de que sea lo más profesional posible, por lo que el perfil para atender a posibles usuarios debe ser muy cuidado, algunos puntos clave para formar parte de la RCE son la experiencia en atención a casos de crisis, que fueran terapeutas con práctica y no estudiantes o recién egresados, y por último, que los psicólogos no usaran métodos alternativos para las terapias.

Recibimos más de treinta solicitudes para formar parte de la RCE, pero sólo quedamos siete psicólogos como un primer grupo de trabajo, pues las demás solicitudes no cumplían con el perfil para tratar a posibles pacientes.

¿Cuál es el trabajo previo de algunos profesionales que conforman la RCE?

Entre las solicitudes que recibimos, me llamó la atención la experiencia de trabajo de algunos compañeros, por ejemplo, contamos con dos personas que son especialistas en el trabajo con pacientes con inclinaciones suicidas, como Esteban Espinoza y Nancy Cháirez, una de las pocas suicidólogas especializadas en La Laguna. 

Dentro del grupo está Rosy Meza, Laura Hernández y Alondra Delgado, quienes son psicólogas que trabajan desde la perspectiva de género con mujeres en situación de violencia. También se sumó Margarita Rico, psicóloga con estudios en criminología.  En mi caso, he trabajado como terapeuta y como docente, y al igual que mis compañeras, tengo trabajo previo en contención de crisis y trabajo con perspectiva de género.

¿Qué pretenden lograr con el trabajo de RCE?

Lo primordial es apoyar a los trabajadores del sector salud. Buscamos, además de ofrecer contención y terapias, hacer una base de datos de los pacientes que tengamos y sistematizar esa información para dejar un antecedente de trabajo, es decir, saber su sexo, edad, posición laboral y qué tipo de afectaciones pueden desarrollar al estar expuestos. 

Queremos que el registro sirva como ejemplo de posibles dificultades que se presentan durante una contingencia de este tipo, además de facilitar el estudio y la investigación de este fenómeno a personas interesadas en él.  

¿Actualmente ya han realizado contenciones?

El directorio recién comenzó a circular sólo en redes de trabajadores de la salud, por lo que nos han contactado pocas personas. En mi caso se han puesto en contacto dos enfermeras, una contención derivó en la atención psicológica para el hijo adolescente de una de ellas, que presenta crisis de ansiedad debido al encierro por la cuarentena.

¿Aún están recibiendo propuestas de psicólogos que deseen participar en RCE?

Como comenté antes, recién se acaba de formar el primer grupo de trabajo, pero deseamos que se integren más profesionales que cumplan con los requisitos para atender casos de contención y terapias. Nuestra intención es brindar el mayor apoyo posible a los trabajadores de la salud.

¿Dónde pueden contactar al RCE?

De momento en mi correo personal, elenagvhez@gmail.com 

A continuación, el directorio de contactos del primer grupo de profesionales de RCE*:

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