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Acoso judicial, asesinatos. La violencia contra el periodismo está viviendo niveles nunca antes vistos. Ser reportero, en México, es un oficio con tintes suicidas.

El 20 de enero de 2016, Sergio Aguayo Quezada, periodista e investigador, escribió una columna en el diario Reforma en la que opinó que Humberto Moreira, ex gobernador de Coahuila, desprendía un olor a corrupción. Producto de esa frase, Moreira demandó al periodista por daños al honor y solicitó el pago de una indemnización por 10 millones de pesos.

Tras 6 años de pleito y una sentencia en contra del periodista, el caso llegó hasta la Corte y fue presentado por la Ministra Margarita Ríos-Farjat. Al final, la última instancia judicial determinó cancelar la condena que había sido impuesta contra Aguayo. La gran victoria fue para la libertad de expresión.

Entrevista con Sergio Aguayo

«La decisión de la Suprema Corte a mi favor llega en un momento muy propicio porque la primera Sala ratifica que la Constitución protege a aquel periodista que sustenta sus afirmaciones con hechos, con datos, que fue mi caso en la historia con el exgobernador Moreira. El hecho de que salga en estos momentos, cuando hay tanta satanización sobre los periodistas, los analistas que se nos acusa de todos los males, es muy importante. Es un espaldarazo a la libertad de expresión ejercida de manera responsable«, comenta Aguayo, quien aceptó una conversación con Red es Poder.

La estigmatización que hoy viven los medios de comunicación tradicionales e independientes en México ha repercutido en ocho asesinatos, en calumnias vertidas en redes sociales y en la polarización de las audiencias.

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«No puedo negar que sí hay una franja corrupta de la prensa, que difama, que hace afirmaciones sin fundamentos, pero también existe una corriente, una fracción muy importante de periodistas que hacemos un esfuerzo muy serio por fundamentar lo que decimos con investigación y ese es el caso de la decisión de la Suprema Corte».

¿Qué sigue tras la cancelación de la condena?

Humberto Moreira no ha reaccionado ni fijado postura en torno a la resolución de la Corte. El político extrovertido, abierto a las entrevistas y atrevido ya no existe. Hoy vive, junto a su familia, lejos del estado. Las noticias que llegan de él son gracias a posteos vagos en redes sociales o noticias relacionadas con el lastre que heredó a la ciudadanía coahuilense.

Por la demanda perdida, Humberto Moreira tendrá que pagar a Aguayo los gastos ejercidos durante el proceso judicial. La fecha no está dada, pero la obligación es irrenunciable.

«Me van a pagar las costas judiciales, pero no está claro hasta dónde, cuándo y cómo porque falta lo que llaman en los medios legales el engrose, que es el fallo después de haberse discutido y aprobado por unanimidad. Ahora la Ministra ponente Margarita Ríos-Farjat va a complementar lo que ya había escrito con lo que le dijeron los otros Ministros y sacará el fallo. Ya con esa base tendremos una idea a qué tenemos derecho.»

Pese a la victoria otorgada por la Corte, el acoso judicial continúa. Una segunda demanda, presentada el 15 de febrero, continúa en los escritorios. El honor del exgobernador fue presuntamente dañado por la publicación del libro «Reconquistando a La Laguna».

«El resultado de la primera demanda va a tener peso. La segunda demanda fue presentada el 15v de abril y fue sobre el libro «Reconquistando a La Laguna», que escribí con Jacobo Dayán y Javier Garza, pero sólo me demanda a mí… Va a iniciarse otro trámite aún cuando yo confío en que el juez va a tomar una decisión rápida, aún cuando todo lo que tenga que ver con justicia puede eternizarse en el sistema judicial mexicano, que es absurdamente lento».

Una demanda por daño moral podría significar el fin de la carrera de un periodista. Los costos del trámite y el desgaste construyen un túnel atiborrado de acosos judiciales y represión.

En el Senado está una reforma de ley para retirar de la ley la posibilidad de que cualquier persona demande a un periodista por daño moral. El proyecto aún no es votado.

«Estamos empujando una reforma general a la Ley de Responsabilidades Civiles pero va a llevar tiempo. Desde hace años presido un organismo civil que defiende gratuitamente a periodistas demandados por daño al honor, ahorita estamos defendiendo a 20 periodistas. Yo en cierto sentido he sido privilegiado por varias razones, mi caso terminó siendo paradigmático en México.»

La impunidad detrás de Humberto Moreira

En la actualidad el Gobierno de Coahuila está pagando más de 4 mil millones de pesos por el servicio de la deuda. Los pasivos heredados por la administración de Humberto Moreira hace más de 10 años continúan calando en las finanzas públicas estatales. Los gobernadores siguientes, tanto Rubén Moreira como Miguel Riquelme, no han puesto especial atención en la reparación del daño y castigo a los culpables.

«No sólo en el caso de Moreira, siempre he peleado porque haya rendición de cuentas, que quienes cometan alguna irregularidad o corrupción sean investigados y, en caso de que se demuestre que sí cometieron esa ilegalidad, sean castigados.»

Pese a que no ha habido un caso específico investigado y judicializado por el tema de la contratación de la megadeuda, exfuncionarios como Javier Villarreal se mantienen a la espera de sentencia en Estados Unidos por el delito de lavado de dinero y Jorge Torres López condenado por la misma ilegalidad. En cuanto a Humberto Moreira, siempre ha salido limpio de las acusaciones vertidas en su contra.

La violencia contra las y los periodistas

En 2022 van 8 periodistas asesinados. Además, tan sólo en Coahuila, 21 comunicadores están inscritos en el mecanismo de protección que provee la Secretaría de Gobernación porque están amenazados; los bajos niveles salariales y la falta de prestaciones laborales ponen a las personas que se dedican al oficio de informar en una situación vulnerable.

«Es una consecuencia natural de la debilidad de los partidos opositores y de otras instituciones porque la prensa independiente y crítica es la que lleva la carga principal de señalar y denunciar los excesos de quienes tienen poder, sea el gobierno, sea la sociedad, el crimen organizado. Es una consecuencia inevitable de este protagonismo que nos ha tocado asumir.»

El pronunciamiento del Parlamento Europeo contra el gobierno mexicano por la violencia ejercida contra las y los periodistas no cayó bien. El Estado asegura que ya no se comete crímenes, pero las ejecuciones, desde otros nichos, no ceden. Además de la brutalidad, los dueños de los medios tampoco han puesto de su parte.

«Los dueños de los medios tienden a no hacer caso cuando llegan las demandas y también pagan salarios generalmente muy bajos, lo cual es lamentable, pero es parte de las condiciones en las que nos encontramos. Sí le puedo decir que en términos comparativos estamos mejor que hace 50 años», concluyó Aguayo.

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