El tronido de la pólvora machacando almas corroe la esencia bondadosa e inocente de un niño. La marginación, la pobreza, la precariedad y la corrupción han acorralado hacia la autodestrucción a decenas de países alrededor del mundo.

De pronto las películas que abordan temáticas bélicas y que están ubicadas en África ya no son sorpresivas. El Último Rey de Escocia, por ejemplo, fue una cinta que conmovió e impactó por su crudeza, por su veracidad y por la despampanante actuación de Forest Whitaker como Idi Amin Dada, ex dictador de Uganda y uno de los genocidas más temibles de la historia.

Beast of No Nation fue la primera película que Netflix distribuyó a modo exclusivo, por lo que para la empresa norteamericana era muy importante dejar una buena imagen para consagrar el proyecto como destribuidora además de difusora.

La película es larga y densa. Su fotografía retrata el triste escenario que vive la mayoría del continente negro. La guerrilla es el lugar común que aborda la historia pero es matizada y explotada con el relato de un niño que ve cómo asesinan a su familia y debe escapar para evitar la muerte.

Más que una historia que entretenga y genere algún tipo de emoción, Beasts of No Nation es un filme que despierta a la memoria histórica y refleja sin pudor ni eufemismos lo que vivieron y aún viven muchos niños que son reclutados por las guerrillas y capacitados para matar y morir.

En Voces Inocentes se plantea una idea similar ubicada en Centroamérica, en donde niños salvadoreños también son reclutados para formar parte del ejército y combatir a la oposición. La diferencia está en la producción, en lo gráfico del contenido violento y en la meticulosa dirección de Cary Joji Fukunaga,  quien fuera valorado por su excelente trabajo en la serie de HBO, True Detective y por la película Sin Nombre, que lo hizo merecedor a mejor director en el festival de cine de Sundance.

Muerte, escapes, violaciones, abusos, aromas poéticos que transportan a un bello jardín atestado de moscas y cadáveres en descomposición son algunas de las características de una película redonda que tomó el riesgo de abordar el desgastado tema de las guerrillas en África pero que supo tratarlo, manejarlo y exponerlo con una maestría sobresaliente.

El guión es una adaptación de una novela escrita por Uzodinma Iweala y entre sus principales logros fue haber recibido nominaciones en los premios Bafta y en el Festival de cine de Venecia.

De pronto resulta necesario disfrutar de un domingo intenso de películas, y Beasts of No Nation logrará, sin duda, exprimir con suma violencia cada parte de sus vísceras para generar una reflexión acerca de lo que pasa alrededor de nosotros.

 

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