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Los domingos, por cuestiones físicas o astrológicas o sociales se han vuelto como un pantano espeso atestado de ocio y aburrimiento. El viernes se bebe y se trata de morir en el intento. El sábado se bebe, se trata de morir en el intento y se hace aún mayor esfuerzo por ridiculizar la propia existencia. El domingo se viven, se sufren y se reflexionan los sucesos que removieron la educación, las buenas costumbres, los modales y que pusieron en riesgo o quebrantaron relaciones que presumían una estabilidad envidiable. Por todo aquello, es que Redes de Poder, con ánimos filántropos y benéficos, decidió dedicar los domingos a la recomendación de alguna película o serie o documental para inhibir esa reflexión y evitar así la tan temida cruda moral.

Irrational man no es presumible por su guión ni por su fotografía ni por su historia. Tampoco es una de las mejores películas escritas y dirigidas por Woody Allen. De hecho aún no tengo claro qué me hizo recomendar este filme, sólo sé que me mantuvo cautivo de principio a fin, que la ironía y el humor negro de Allen siempre rescatan a cualquier producción aunque ésta sea una historia muy sencilla que raya en la anécdota.

Entonces ¿Por qué ver Irrational Man si no hay mucho que la rescate? Porque ver actuar a Joaquín Phoenix siempre es un deleite, porque la fresca y no tan soberbia actuación de Emma Stone aporta un atisbo de inocencia y vitalidad al filme, porque por más simple y absurda que sea una comedia de Woody Allen, siempre te va a dejar una frase o un momento o una fotografía que impacte y se quedé impresa en la memoria.

Abe Lucas (Joaquín Phoenix) es un profesor de filosofía amante del whisky y deprimido hasta el tuétano. Sus clases presumen un estado de rencor y depresión ante un pasado lamentable, un presente gris y un futuro incierto. Por otra parte, Jill Pollard (Emma Stone) es su mejor estudiante y, al paso del tiempo se convierte en su amiga y, a partir de esa premisa, comienzan una historia irónica, tragicómica y con algunos tintes románticos.

Nuestra política como medio digital es no spoilear y arruinarles lo que podría ser una buena tarde de películas. Sólo se busca promover algunas horas de sedentarismo productivo, de ése que engorda pero entretiene y deforma pero enseña.

El trabajo de Woody Allen siempre ha sido objeto de un sentimiento polarizado. Hay quienes lo detestan, lo aporrean cada vez que tienen oportunidad y lo crucifican no con clavos, sino con rotomartillos para que muera del dolor. Por otra parte, existe un segmento que lo idolatra, que enaltece sus guiones, sus actuaciones y sus direcciones. Irrational Man es una película que genera este mismo sentimiento. No se acerca a la brillantez de otras como Manhattan, La rosa púrpura del Cairo, Annie Hall o Media Noche en París o cualquiera que ustedes recuerden. Tampoco es una producción que recordaré en dos o tres o hasta diez años, pero sin duda logrará convencerlos por su construcción, por la actuación del brillante Phoenix y porque un domingo sin películas es como tomarse una cerveza con la plena seguridad de que no habrá una segunda.

Irrational Man la recomendación de hoy en Redes de Poder. La pueden encontrar en Netflix o en diversas plataformas de películas por internet.

https://www.youtube.com/watch?v=tjbCOhDtIps

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