Image default
Portada » Juana Belén
Colaboraciones

Juana Belén

En la historia de México y en muchas otras de las historias de los demás países, poco se sabe sobre la actuación de las mujeres en determinados movimientos que, sin duda, han sido precursores de muchas de las libertades con las que contamos hoy en día. En este caso haré referencia al movimiento con el que la mayoría de este país estamos familiarizados: la revolución mexicana.
Hace tiempo escuché algún audio sobre una conferencia de algunos anarquistas no reconocidos de la actualidad, expresaban de manera muy clara y extensa su forma de pensar y su particular perspectiva de ver al país. En una de esas voces que se atrevían a hablar y exponer ideas frente a un público, tal vez no de manera formal, una mujer de edad poco avanzada, pero no prematura, se hizo escuchar; ella tocó un tema que se me hizo bastante interesante entre todos los demás que se tocaban en aquellas pláticas, la historia de una antigua revolucionaria poco reconocida llamada Juana Belén Gutiérrez de Mendoza, y digo poco reconocida porque entre los héroes que se mencionan en la historia que se maneja en la mayoría de los centros educativos no se encuentra dicho personaje.

Juana Belén, que desde muy joven tenía la facultad, como pocas mujeres en aquellas épocas, de leer, basada en autores como Mijaíl Bakunin y Piotr Kropotkin, ambos de procedencia Rusa con marcados tintes liberales y por supuesto anarquistas, pudieron influir en la mente de la protagonista de este texto, quien  logró desarrollar una tendencia hacia la anarquía sindicalista, es decir, que se inclinaba por la defensa del obrero y más adelante se le reconocería no sólo por la defensa de los derechos de los obreros en sus desfavorables condiciones, sino también en la defensa de ideales en pro de las mujeres. A este gran personaje revolucionario le tocó nacer en una de las etapas más duras para los que no pertenecían a la burguesía mexicana de esos entonces; el Porfiriato.

A partir de que Juana conoce a Cirilio Mendoza, quien se convertiría en su pareja poco tiempo después, ambos deciden mudarse de vivienda, pasando de estar en las frías tierras de Durango a las áridas tierras del estado de Coahuila. Y es ahí donde el que se contaba ya como su esposo, el minero Cirilo, es contratado en la mina “La Esmeralda”. Juana, como el característico personaje proactivo que solía ser, comienza a realizar distintas actividades para mantener estable la economía de su familia, hasta el punto de adquirir algunas acciones de la mina en la que trabajaba su marido. Es aquí donde se puede marcar el inicio de la exacerbada actitud de Juana contra el régimen porfirista. Ella empieza a notar las faltas cometidas por parte de la mina hacia con los trabajadores de esta, y de tal manera comienza a realizar escritos anónimos que después mandaría a periódicos de oposición al régimen como el Diario del hogar y el Chinaco, por mencionar algunos ejemplos, para que éstos fueran publicados. De esta y muchas otras formas, Juana y los adeptos a dicho régimen (en los que se pueden contar la iglesia, el estado y los demás seguidores de la dictadura) fueron haciendo fricción en los años venideros, tanto así que repetidas ocasiones llegó a parar a la cárcel, en cierto caso también llegó a ser desterrada, o por su propio pie, fue obligada a huir del lugar en donde se encontrara.

Reconocidos periodistas y revolucionarios como los hermanos Flores Magón vieron en ella un auténtico potencial y cabe destacar que no sólo ella era la única mujer que se interesaba por la defensa de los derechos, sino había muchas otras involucradas que la apoyaban en sus movimientos como Elisa Acuña y Sara Estela Ramírez, por mencionar algunas, que sin duda fueron más, pero con ellas es con quien realizó publicaciones en su hebdomadario llamado Vésper.

También considero importante mencionar que Juana se vio involucrada entre los personajes influyentes que llevaron a cabo el Plan de Ayala, con el que se desconocía al gobierno de Francisco I. Madero y que fue promulgado por el jefe revolucionario del sur: Emiliano Zapata, quien nombraría a Juana Belén como la “coronela”.

Entre muchas otras acciones que a Juana se le reconocen, está la defensa a las mujeres y sus derechos; como la educación que impartía como pedagoga en pro del sexo femenino, precursora del voto de la mujer, líder en huelgas de mujeres para el mejoramiento de sus condiciones laborales y resguardo laboral; considerada como pionera del feminismo mexicano cuya idea era que la disfuncional sociedad mexicana era tal por el lucimiento cenital que el patriarcado tenía en comparación con el matriarcado. Entre más logros de Juana Belén destacan su participación en instituciones o consejos en defensa de las mujeres, la creación de diversos organismos que le permitieran a la mujer mayores libertades y así fue como siguió colaborando en diversos periódicos hasta la llegada de su muerte.

En este sentido es claro ver que también es importante el reconocimiento merecido que se ganó Juana Belén Gutiérrez de Mendoza en la participación clave que desarrolló en los diversos movimientos mencionados y que, lamentablemente, no son contemplados o asentidos por todos.

Artículos Relacionados

La importancia del periodismo independiente en tiempos de estigmatización

Jorge Espejel Lomas

La desinformación y la homofobia en México

Arturo Junior

Vestida de blanco

Elena Palacios
Cargando....