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Colaboraciones

Milenarios en el Norte de México; mitos y realidades respecto al trabajo

“Es un error capital  teorizar antes de poseer los datos. Insensiblemente empieza uno a deformar los hechos para que encajen en las teorías, en vez de hacer que las teorías encajen en los hechos”

Arthur Conan Doyle

Se ha difundido la percepción de que la generación nacida a inicios de los años 1980 y mediados de los años 1990, también conocidos como “Generación Y” o últimamente como la “Generación Milenarios”, entre otras cosas, “cuentan entre sus características comunes el desear trabajar por su cuenta,  no prestarle mucha importancia a aspectos de seguridad social en el trabajo, no encontrar atractiva la estabilidad laboral dentro de una sola empresa,  considerar el Internet como la principal herramienta de trabajo, y tener habilidades multitareas entre otras, acorde un modelo global”.    Sin embargo, los resultados de esta investigación muestran que esto no es completamente correcto, y que no necesariamente todos los Milenarios, por lo menos aquellos que viven en el Norte de México, responden a este estereotipo, sino que existen  diferentes segmentos de comportamiento,  mostrando que no hay un modelo único.

Esta investigación realizada durante el 2016 entre un servidor y Ernesto Contreras Téllez, entonces alumno de Maestría en Humanidades en Monterrey NL,  recopiló la información con cuatrocientos jóvenes profesionistas de ambos géneros con experiencia laboral en cuatro ciudades del norte de México, específicamente en las zonas metropolitanas de Monterrey NL,  Comarca Lagunera, Saltillo,  Coahuila y Culiacán, Sinaloa.

Dentro de los resultados se encontró que en general a estos jóvenes les gustaría trabajar con gente de otras nacionalidades y explorar nuevas formas de realizar un trabajo, piensan que la oportunidad de desarrollo es lo más importante en un empleo; y estarían dispuestos a cambiar su lugar de residencia por una buena oportunidad laboral.    Que el 73% de los encuestados piensan que el Internet es fundamental para el trabajo, el 71% de los encuestados piensan las mujeres pueden ser igual o mejor que los hombres en puestos directivos, que al 48% de los encuestados les gustaría iniciar su negocio propio y al 37% les agrada la idea de tener un trabajo con un horario flexible.

La idea de trabajar por cuenta propia como independientes,   iniciar un negocio propio o contar con un trabajo con remuneración variable en base a resultados no es algo general, también existe en más de la mitad de los encuestados el interés por trabajar en una empresa en donde se pueda hacer una carrera a largo plazo, tener una remuneración fija,  prestaciones y mayor seguridad, así como un horario que les permita hacer planes con su tiempo libre. En las mujeres es más común pensar en trabajar en una empresa en donde puedan hacer una carrera a largo plazo y con una remuneración fija, con prestaciones y mayor seguridad,   y son más hábiles en trabajar en varias tareas a la vez, por lo que esta habilidad probablemente sea más biológica que generacional.

Los hombres encuestados piensan que las mujeres deben tener la misma oportunidad de ascenso y remuneración que ellos, y están más dispuestos a sacrificar algunos aspectos de su vida personal a cambio de una vida profesional exitosa, con remuneración variable en base a resultados o como independientes,  aunque eso implique que no tengan prestaciones laborales,  y es más común la idea de iniciar su propio negocio.

Hay grupos de líderes a los cuales les gusta dirigir a las personas, competir y  tomar decisiones en situaciones adversas, pero también hay quienes prefieren instrucciones precisas y procesos claros sobre lo que hay que hacer, que les gustaría un guía que les ayude y supervise,  y que sean otros los que tomen las decisiones difíciles o complicadas.

Desde mi perspectiva personal, pienso que la generación “Milenarios” tiene una mayor conciencia de equidad de género que sus antecesores y con mayor  apertura a la movilidad laboral, pero más que una generación con rasgos diferentes a las anteriores, ha sido una generación de “transición” que ha tenido que adaptarse a las tendencias globales de tener que  trabajar en un contexto de inestabilidad laboral,  de tener que considerar nuevas formas de obtener ingresos, y parafraseando a Zygmunt Bauman y su  teoría de la modernidad líquida,  de tener que sobrevivir en una sociedad en constante cambio, que les complica formar relaciones duraderas, tener formas de vida perdurables y establecer metas en un futuro incierto.

 

 

 

 

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