Image default
Portada » ¿A poco no…? Ausencia de civismo y exceso de cinismo en la clase política
Columnas Destacadas

¿A poco no…? Ausencia de civismo y exceso de cinismo en la clase política

¿A poco no se acostumbra generalizar cuando se sataniza a los políticos, soslayando no todos son iguales ni incurren en las mismas prácticas? Pero por desgracia,los que observan una conducta ejemplar son excepcionales, ya que al resto, que es mayoría, se le cuestiona por ineficiencia, corrupción, incapacidad o por los tres señalamientos juntos y, lejos de tener el valor cívico de reconocerlo, tienen el desplante cínico de decir que urge rectificar el rumbo y limpiar la imagen, cuando fueron ellos mismos los causantes del deterioro.

Dígalo si no Carlos Romero Deschamps, líder del sindicato de Pemex, que se atrevió a declarar: ‘La casa está sucia y se debe corregir todo lo que se ha hecho mal’,exhortando a sus agremiados a ‘trabajar con entusiasmo y energía para corregir lo que nos duele’. La respuesta ciudadana no se hizo esperar: desde quienes calificaron de cínica la declaración del que es uno de los artífices de ese desaseo, hasta quienes le reclamaron que nunca ha trabajado en los 25 años al frente del gremio petrolero ni como legislador. Como dice la máxima: ‘no hay mayor cinismo que el de los que reclaman para sí lo que nunca han dado’.

Pero ningún partido se salva de tener cínicos entre sus filas: abundan quienes han protagonizado capítulos reprobables de esta práctica cuando hablan de transparencia al tiempo que la evaden o se pronuncian en contra de la corrupción, cuando han incurrido en ella directa o indirectamente. Para el periodista DaríoRamírez, el cinismo es “ácido que corroe nuestra política y recorre las arterias de la vida pública nacional”; para la Real Academia Española es “desvergüenza en elmentir o en la defensa y práctica de acciones o doctrinas vituperables”.

No son pocos los políticos que han abusado de la desvergüenza para mentir, apostándole a la capacidad de olvido de la gran mayoría ciudadana, por lo que se debe recurrir a lo poco que queda de la memoria colectiva para que la amnesia no termine por sepultar la esperanza de divorciar al cinismo de la política.

La práctica del cinismo en la administración pública deshumaniza el sistema político y lleva a la pérdida de la confianza hacia las instituciones de gobierno, como ha ocurrido en nuestro país, donde el civismo, que debe ser practicado por autoridades y sociedad, se ha alejado de la vida pública, por lo que, de no romper ese nocivo paradigma, México seguirá siendo víctima de la ausencia de civismo y del exceso de cinismo en la clase política. ¿A poco no…?

Artículos Relacionados

¿A poco no…? La auténtica consumación de la independencia

Juan Ceballos

¿A poco no…? El amor a la patria

Juan Ceballos

¿A poco no? Lecciones del pasado para enfrentar el futuro

Juan Ceballos
Cargando....