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Balones y Sandías: Alma, vida y sobre todo corazón

Desde que tengo temprana memoria deportiva y sobre todo futbolística, pocos han sido mis ídolos, pocos han llenado ese hueco en el alma por la afición a cualquier deporte y sobre todo en el fútbol, que si bien nos guste o no, es el deporte nacional y que se práctica y sigue como una verdadera religión.

Goles hay muchos, y como cualquier otro aficionado al deporte, tenemos nuestros goles selectos, donde nuestra pasión se desborda y cada quien con su equipo se sienten invencibles y sobre todo que el cielo se puede tocar; la primera vez que seguí una Copa del Mundo de manera completa, de manera exhaustiva, fue en Alemania 2006, aquella selección dirigida por el “Lavolpismo”, que si bien es cierto se quedó en la orilla, precisamente en octavos como se iba haciendo costumbre, dejó un sabor de boca que no se ha vuelto a repetir hasta la fecha; en ese mundial Rafael Márquez Álvarez remató en tiro de libre de Pavel Pardo, con el pie derecho y ángulo contrario, a boca de jarro y venció al portero argentino  “el pato” Abbondanzieri, Mi emoción y pasión se exaltaron de una manera increíble, en mi corta memoria no tenía registro de tales sentimientos, no sabía lo que el fútbol te podía provocar y Rafael Márquez levantó a un país, aunque fuese por minutos, a la gloria que pocos pueden lograr a tener.

Previamente a esa Copa del Mundo, Rafa se había consolidado con el Barcelona como un referente indiscutible, de la mano de estrellas como Ronaldinho y Samuel Eto’o, además de Carles Puyol, levantaron la segundo orejona para el Barcelona de España, comenzado una época que duraría hasta nuestros días, que si bien es cierto, Rafa dejó el Barcelona en 2010, él fue de los culpables de dejar los cimientos para uno de los equipos más increíbles que el mundo haya observado.

La decepción de una noticia como la del día miércoles, duele y sobre todo cala en lo más profundo de la fe que los mexicanos podemos tener en nuestro propio país y en las figuras públicas. Hoy hacen falta ídolos (y no hablo de ídolos futbolísticos), ídolos que nos hagan soñar, que puedan superar difíciles pruebas y que sobre todo traten de salir adelante como nosotros y que a pesar de las tentaciones, se busque consolidar un sueño que le dé un valor superior al hecho de ser mexicano y que fortaleza la construcción de una figura que motive y muestra que cualquier meta es alcanzable.

Rafael Márquez triunfó en México, triunfó en Francia, en España, en Italia con 35 años, y hasta en los Estados Unidos. En lo particular es el mejor futbolista mexicano que ha dado este país, (con disculpa de los madridistas y seguidores de Hugo Sánchez) lo hecho por Rafa todavía no se puede dimensionar, para que surja un futbolista de su clase, de su calibre es difícil, ahora bien ¿cuántas veces no salvó a la selección nacional?, además del ya mencionado ejemplo del gol contra Argentina en 2006, recuerdo el gol del empate contra Sudáfrica en el partido inaugural del 2010, el gol anotado contra. Croacia en 2014, el gol del triunfo contra Uruguay en el inicio de la Copa América del Centenario, en una infinidad de ocasiones Rafa ha salido a salvar el pellejo de nuestro equipo nacional, a él y solo a él, el uniforme y el gafete de capitán le quedan como su uniforme ideal.

Pienso que aunque sea “exonerado”, esta será una mancha muy dura de quitar, lo siento mucho, pero la prensa no es la que te ha atacado, Rafa, es el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos y atrás llevan una investigación de años y que no se hace ni se toma a la ligera; cualquiera que tenga nexos con el narcotráfico, ya fuese cualquier actriz que toma tequila con el narcotraficante más buscado del mundo, cualquier cantante de música ranchera, que la semana pasada se tomaba fotos con el Presidente de la República y el Gobernador de Chiapas, cualquier jugador de fútbol que haya sido un ídolo de alma, vida y sobre todo de corazón, deben pagar las consecuencias de sus actos y que sus actos, de manera o indirecta, repercuten en este país, ya sea dejando a una familia sin su padre, ya sea destruyendo la vida de nuestros jóvenes o simplemente quitándonos nuestra tranquilidad de llevar una vida plena, como ellos lo desearían. Ojala y Rafael Márquez Álvarez sea el inocente que todo este país necesita.

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