Portada Reportaje
Image default
Columnas

CINCO PASOS PARA REMARCAR ERRORES SIN MORIR EN EL INTENTO

Me gustaría que recordaras la última vez que alguien te criticó, regañó o llamó la atención, pudo ser tu pareja, tus padres, tu superior, ¿ya lo recordaste?… ¿qué emociones evocó esa persona en ti? Tristeza, ira, desagrado, entre otras emociones negativas son las más comunes en respuesta a un estímulo de dicha naturaleza. La persona que te llamó la atención, aunque pudiera tener razón, muy posiblemente logró poner el contexto necesario para hacer una situación incómoda. Ahora piensa en la última vez que fuiste tú quien llamó la atención, pudiendo ser a tus hijos, a tu pareja, a un compañero de trabajo, a tus subalternos, etcétera. ¿Cómo les hiciste sentir?

Remarcar los errores en el trabajo es una actividad que debe realizarse con sumo cuidado, pues de esto depende en gran medida una buena relación laboral y por ende un clima laboral armónico.

Si buscas estar bien con los demás y parte de tus obligaciones es corregir, deberás hacerlo de manera que esta persona no se sienta incómoda con la observación.

Para mostrarte a qué me refiero, te cuento que, en una constructora, el coordinador de seguridad tenía como una de sus funciones hacer que los trabajadores usaran el casco siempre dentro de la obra. Cada vez que veía a un trabajador sin su casco, él se acercaba y autoritariamente le remarcaba su irresponsabilidad y le exigía el uso del casco, sobre todo a Ricardo, un trabajador que solía retar a la autoridad. Sobra decir que la respuesta común ante la llamada de atención era una mala actitud para colocarse el casco y cuando el trabajador escapaba de la vista del coordinador, se quitaba el casco de nuevo. Ante el clima laboral poco armónico, el coordinador de seguridad y la encargada de RR HH se asesoraron con un capacitador sobre la problemática y decidieron capacitar a su personal de supervisores y coordinadores en temas de inteligencia emocional en la empresa. Llegó el momento de actuar de una manera distinta, en esta ocasión el coordinador respiró profundo al ver de nuevo a Ricardo sin el casco, se tranquilizó y se acercó, le saludó en tono amistoso por su nombre y preguntó cómo estaba, después de “romper el hielo” hizo una afirmación seguida de una pregunta —veo que no usas tu casco, ¿es muy incómodo? —después de escuchar la respuesta del trabajador, éste le dice–. Tengo una misión muy importante en esta obra y es la de asegurar que Tania y Kevin —sus hijos— tengan a su papá en casa sano y salvo al terminar el día, pero esto no puedo hacerlo solo, necesito que me ayudes usando tu equipo de seguridad: ¿podrías apoyarme con ello? —la respuesta inmediata de Ricardo fue–. Claro, sin ningún problema —mientras, se coloca el casco y se despiden con un chascarrillo sobre la obra y el trabajo que les depara ese día. Cada quien continua con su trabajo. Con el tiempo, Ricardo también se une a la labor de solicitar el uso del casco a sus compañeros.

“En el pedir está el dar” dice otra frase, para ello te recomiendo como primer paso recordar que tu actitud se replicará en la otra persona, si tu actitud es positiva, seguramente la otra persona lo percibirá y será más fácil lograr su colaboración, para ello respira profundo, sonríe y emprende acción.

El segundo paso es no olvidar que nuestro nombre suele ser un sonido hermoso, nos hace sentir, cuando hay muchas personas, que no somos uno más. Por ello el saludo es importante hacerlo con el nombre.

Después, el tercer paso será mostrar preocupación por la situación (debe ser genuina, para ello se debe trabajar con la empatía) y, sin juzgar, busca el motivo por el cual la persona no hace lo que debería hacer, sugiero hacer preguntas que indirectamente te den la respuesta como en el ejemplo donde le preguntaban a Ricardo si no usaba el casco por ser incómodo. Una pregunta directa como ¿por qué no usas tu casco? Podría ponerle a la defensiva.

Como cuarto paso busca remarcar el impacto positivo de acatar la indicación, como en el ejemplo donde se menciona a los hijos del trabajador, cuyos nombres se tuvieron que investigar antes de acercarse con Ricardo. Logra que la persona relacione su acción con algo que le sea importante, de esa manera será más sencillo que coopere.

Por último, el quinto paso, demostrar que requieres de su cooperación y solicitar su apoyo, en ocasiones mostrarse débil te hace ver más fuerte. Es más fácil que una persona realice una acción con buena actitud cuando se le pide su apoyo que cuando se le ordena.

Estos pasos son sugerencias para incrementar la posibilidad de obtener la cooperación de una persona sin que se sienta obligada a hacerlo.

Si te gustaría recibir en tu lugar de trabajo capacitaciones sobre temas de inteligencia emocional, liderazgo o lenguaje no verbal escríbeme a: j.cabanas@lenguajecorporal.org para mayores informes.

Te invitamos a dar like en nuestra página de Facebook y a considerar un donativo para que este periodismo independiente pueda seguir llegando a miles de personas, tu donativo será usado para investigaciones periodísticas que contribuyan al ejercicio de la comunicación, sin fines partidistas, tú puedes hacer la diferencia.

Me despido en esta ocasión con la frase Quien busca recoger miel, no debería golpear a la colmena”.

Cargando....