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Difundir mentiras

“Una mentira repetida adecuadamente mil veces se convierte en una verdad”

Joseph Goebbels

¿Cuántas veces nos hemos sorprendido con las cadenas de noticias falsas que recibimos vía un familiar en grupos de ‘Whatsapp’? ¿Cuántas veces nos han advertido los maestros de no hacer investigaciones académicas usando fuentes como ‘Wikipedia’?

En el primer caso, solemos reírnos en tono burlón no dando crédito a que nuestro familiar o amigo haya sido tan ingenuo para caer en el engaño. Mientras que en el segundo escenario suele ser ignorada la regla dependiendo de la urgencia por terminar el trabajo y el riesgo que la persona esté dispuesta a tomar para no ser atrapada en el acto.

El hecho es que todos somos susceptibles a caer en una noticia falaz compartida en las redes sociales o incluso en un periódico, en un reportaje hecho sin el debido profesionalismo. Actualmente existen, en México, 35.3 millones de usuarios en Twitter según El Universal y 61 millones de usuarios en Facebook conforme a El Financiero . Ese boom de las redes sociales ha aumentado el riesgo de ser engañados con las miles de notas que circulan diariamente en la red.

Parecería ser una cuestión de esmero en las fuentes que consultamos, sin embargo las últimas semanas me han confirmado que el tema no se reduce únicamente a este punto.  Claro, identificar medios confiables es básico, pero en muchas ocasiones quedarnos con la idea de un encabezado sin leer la nota nos desvía de la realidad.

Hace unas semanas leí un titular que rápidamente empezó a causar indignación en los usuarios de Twitter y Facebook. Según un encabezado de la Revista Proceso, los diputados federales habían aprobado reducir 50% el salario cuando un trabajador enfermara por causa laboral. (http://www.proceso.com.mx/475336/diputados-aprueban-reducir-50-salario-cuando-trabajador-enferme-causa-laboral)

A pesar de lo escandaloso que sonaba, no sería la primera vez que nuestros desprestigiados legisladores hicieran una acción tan controversial y me desconcertó aún más cuando vi que numerosos medios de comunicación divulgaron la nota y que personas de renombre nacional en la orbe académica y política reaccionaron con irritación.

Procedí a leer la nota buscando fundamento al encabezado para así tener bases sólidas y consecuentemente pedir explicaciones a mis representantes vía Twitter. Para mi sorpresa no encontré tal explicación en la nota antes citada, sin embargo estaba seguro que si académicos, columnistas, abogados y comunicadores la habían compartido era por algo.

Entonces recurrí a la fuente legislativa buscando directamente en el diario de los debates (Órgano oficial del Poder Legislativo donde se publican textualmente el contenido de los debates públicos, dictámenes, iniciativas, votaciones, y otros asuntos que se desahogan en las sesiones de las cámaras del Congreso) para tratar de  entender donde encuadraba la reducción del 50% de salario a los trabajadores.

De acuerdo a mi interpretación y después de leer todos los posicionamientos de los diputados, no encontré sentido al titular, así que me dispuse a discutir la reforma a la Ley Federal del Trabajo con laboralistas y a buscar el dictamen para comparar la ley anterior y la ley aprobada. Cotejados los dictámenes deduje que no había forma de comprobar lo dicho por Proceso.

Conociendo que los diputados de Morena y Movimiento Ciudadano fueron los que se opusieron a la reforma, los busqué vía Twitter para que me dieran su opinión del encabezado. Empezaron algunos legisladores  a dar la cara y negar categóricamente que la reforma representara una reducción de salario al trabajador. Jorge Triana (PAN), Jorge Álvarez Máynez (MC), y Araceli Damián (Morena) señalaron que el debate radicaba en si la actualización de la tabla de enfermedades debía de ser función legislativa o administrativa y no en una conclusión engañosa como señalaba el titular de la Revista Proceso.

Ejemplos como este hay muchos, solamente en los últimos quince días se falsearon declaraciones de Enrique Ochoa, Presidente Nacional del PRI: (http://www.proceso.com.mx/475303/corrupcion-javier-duarte-nunca-manchara-al-pri-ochoa-reza ; nota que rectificó Proceso posteriormente por queja de Ochoa, http://www.proceso.com.mx/475400/corrupcion-duarte-discurso-ochoa  ), y se le inventaron declaraciones a Margarita Zavala en las que se alegaba  se había comparado con la familia Obama. (http://www.sinembargo.mx/25-02-2017/3160595, nota que rectificó Sin Embargo mediante una disculpa vía Twitter)

El reclamo no es contra Proceso o Sin Embargo, al final los medios buscan estratégicamente permear en el pensamiento colectivo y que compartas su trabajo. Tuve la duda de ahondar en lo dicho por aquel escandaloso encabezado sobre el salario de los trabajadores, pero me pregunto cuanta información he dado por verdad sin haber leído más al respecto.

Todos tenemos responsabilidad con la información que compartimos a nuestros seres queridos y contactos. Debemos tener mucho cuidado con lo que leemos sin importar el medio de comunicación consultado, asimilando los encabezados con reservas sin dar por sentado nada. Si no lo hacemos corremos el riesgo de convertir mentiras en una peligrosa desinformación.

@DarioJimenezL

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