Portada Reportaje
Image default
Columnas

¿A poco no? La razón del poder sobre el poder de la razón

¿A poco no son ciertas estas palabras?: “¡Qué difícil es actuar inteligentemente si la sociedad se vuelve estúpida!”. Así lo afirma el español José Antonio Marina, autor del ensayo Las culturas fracasadas, en el que cuestiona por qué los seres humanos involucionamos en lugar de evolucionar. Somos proclives a destruir lo que nos fortalece, como el Estado de Derecho; a contaminar lo que nos da vida, como el medio ambiente; y a dificultar el camino que debe llevarnos al progreso. Lo que sucede en el mundo –México incluido- da cuenta de la falta de sentido común del género humano y su empeño en complicarlo todo: desde el ancestral conflicto en Medio Oriente y el terrorismo del Estado Islámico, hasta el calentamiento global y la deforestación, pasando por la crisis mundial del petróleo y la violencia del narco, todos ellos son signos de los tiempos actuales de una sociedad despolitizada, descerebrada y manipulada.

Salvo honrosas excepciones de una minoría comprometida con su participación en organismos cívicos, la mayoría de la comunidad regional y nacional vive ajena al entorno político, económico y social, desinteresada en lo que realmente le debería importar. Prueba de ello es que fueron muchos más los laguneros que vieron y comentaron en redes sociales el show de Lady Gaga y la remontada de los Patriotas de Nueva Inglaterra en el Super Bowl, que los que se unieron a la megamarcha contra la corrupción y la impunidad, organizada por el Frente Ciudadano de La Laguna, que congregó a alrededor de 4 mil personas, en una región de más de un millón de habitantes. Por otra parte, a lo largo del presente año han ocurrido varias manifestaciones de diversos grupos para expresar su rechazo al “megasolinazo”, así como de católicos contra la reforma que permitiría el matrimonio igualitario y contra el aborto; protestas en Chihuahua contra el exgobernador César Duarte; en Quintana Roo contra Roberto Borge; y en Veracruz contra Javier Duarte… En fin.

Mención aparte merecen las marchas de médicos contra la privatización del sector salud y los bloqueos de la CNTE contra la Reforma Educativa que mantuvieron sitiado a Oaxaca por años. Los primeros protestan, aun cuando el gobierno ha reiterado: la salud no se privatiza; y los segundos, se dice que son más infiltrados que profesores. Carlos Pérez Ventura, presidente de la Red Nacional de Consejos Estatales de Organizaciones, reveló que, de 100 manifestantes en Oaxaca contra la Reforma Educativa, sólo 30 eran maestros y el resto eran grupos radicales que se aprovecharon de un movimiento legítimo para buscar la desestabilización del país; prueba de ello es que, en el diálogo con Gobernación, por la CNTE había miembros del EPR y del EZLN. La genuina indignación de grupos sociales es aprovechada por quienes tienen intereses particulares para llevar agua a su molino. De ahí la necesidad de insistir en acelerar el despertar ciudadano, el regreso del sentido común –por lo general, el menos común de los sentidos- y de que el poder de la razón se vuelva a imponer sobre la razón del poder… ¿A poco no?

Cargando....