21 de Febrero 2018. Washington, Estados Unidos.

El presidente Donald Trump tuvo una junta con familiares de las víctimas del 14 de Febrero pasado, cuando un estudiante de 19 años en la preparatoria Stoneman Douglas, Florida, tomó la decisión de adquirir un rifle AR-15  y disparar hacia su clase de inglés mientras leían Shakespeare (Washington Post).

Incidentes como el tiroteo en las Vegas del año pasado, o el tiroteo en la iglesia Sutherland Springs, mismo 2017, o el tiroteo en el antro Pulse en Orlando, también Florida; habían provocado en el pueblo estadounidense una campaña amplia para denegar la venta de armas o, al menos, para regularizar de manera más efectiva la forma en que un ciudadano de aquel país puede adquirir un arma.

En la junta, Trump escucha por eso de una hora, a los familiares de las víctimas y residentes de Parkland en el estado de Florida, quienes toman el micrófono entre lágrimas con la intención de promover un control de armas más eficiente o de, en definitiva, vanear las armas de su país.

Al terminar de escucharlos, Donald Trump, presidente de Estados Unidos, toma la palabra y ofrece una solución. Explica, primero, su preocupación por el problema, y luego presenta una idea que podría de prevenir más tiroteos en las escuelas. Dice que mediante el entrenamiento y la enseñanza del uso de armas de fuego dentro del plantel escolar a los trabajadores, es decir, a los maestros; podría evitarse que incidentes como lo sucedido el 14 de febrero pasado puedan prevenirse.

Trump explica que el tiempo que tarda el tiroteo es de unos 2 a 3 minutos; cuando todos empiezan a salir, y que tardan de 5 a 8 minutos los encargados de seguridad en responder al atacante. Dicho así, los maestros, con armas a la mano, podrían prevenir al instante que el disparador siguiera con la detonación de tiros de fuego.

Al terminar la explicación, el presidente pidió opiniones a los que asistieron; pidió que levantaran la mano “los que estuvieran de acuerdo” y los que estuvieran “muy fuertemente en contra”. Después hizo la comparación con los aeropuertos y cómo éstos habían tomado la decisión de armar a los pilotos.

Aquellos en contra, opinaron que la solución tiene que ver con más seguridad en los campus de las escuelas y con mejor comunicación con las instituciones de seguridad y los planteles estudiantiles.

Aquí abajo se muestra toda la junta en la Casa Blanca, vía canal The White House.

 

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