La pandemia por la propagación del coronavirus en México ha desatado en algunos casos lo peor de nuestra sociedad.

El miedo por contraer la enfermedad se convierte en odio y desprecio contra los que están al frente del combate: la comunidad médica.

Durante la última semana los medios de comunicación han dado cuenta de la discriminación que sufren estos profesionistas y la reacción hostil de una sociedad que se justifica con el argumento de que no quiere contagiarse. Esa misma comunidad que no acata el llamado a quedarse en casa y que toma la cuarentena como vacaciones.

En el estado de Jalisco las enfermeras y médicos sufrieron agresiones por parte de la ciudadanía en el transporte público, pues los rociaron con cloro e insultaron. Todos esos actos son condenables y reflejan la ignorancia de una sociedad que no valora a los que hicieron un juramento para salvar sus vidas sin importar la circunstancias.

Y resalto este último punto porque el mejor ejemplo lo tenemos en Monclova donde 34 integrantes de la comunidad médica están infectados por el coronavirus, además de que un médico murió a consecuencia de y el fallecimiento de otra se investiga por las mismas características.

Te puede interesar: ¿Cuántas pruebas para diagnosticar covid-19 se aplican al día en México?

Lo sucedido en la capital del acero no refleja una negligencia o falta de capacitación de parte de los trabajadores de la salud, sino un olvido constante del Seguro Social que se mantiene aún con la autodenominada Cuarta Transformación.

En Monclova lo sucedido en la Clínica 7 del IMSS ya costó caro, pues por eso la Región Centro es el epicentro de los contagios en Coahuila. La Secretaría de Salud reportó 54 de los 88 casos existentes al cierre de este domingo 5 de abril.

Llama la atención porque si la falta de insumos y equipo de protección para los médicos es igual en otras partes de la entidad, corremos el riesgo de que se salga de control la atención en los hospitales.

Ayer mediante un mensaje en sus redes sociales, Reyes Flores Hurtado, delegado del Gobierno Federal en Coahuila, golpeó al propio instituto en Coahuila y resaltó que tras varias quejas que recibió fueron ejecutadas pruebas del covid-19 a los médicos becarios que estaban en esa clínica.

La desorganización y falta de apoyo a los profesionales de la salud amenazan con explotarnos en la cara si no tomamos cuenta dos cosas: la exigencia puntual a los tres niveles de gobierno para que doten de lo necesario a nuestra comunidad médica y el respaldo y empatía con ellos.

Aún no es tarde para tomar esas opciones. Ojalá lo comprendamos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, haz un comentario
Por favor, pon tu nombre aquí