El Gobierno del estado de Coahuila, desde el sexenio de Rubén Moreira, ha priorizado en el presupuesto de egresos la asignación de recursos para solventar el rubro de la educación.

En 2018, la administración estatal, avalada por el Congreso, aprobó poco más de 20 mil millones de pesos para la Secretaría de Educación Pública. Esto, en otras palabras, quiere decir que el 38.57 por ciento del presupuesto total del estado se destinó para dicho concepto, pero, ¿cómo se distribuyó el recurso? ¿la inversión se vio reflejada en el nivel educativo de los estudiantes?

Luis Alfredo Medina, Coordinador de Investigación del Consejo Cívico de las Instituciones Laguna declaró que, a pesar de la robusta inversión del Gobierno Estatal en el rubro educativo, ésta es absorbida en gran parte para cubrir salarios y materiales, por lo cual no queda recurso para invertir en infraestructura.

Además, sólo para cubrir la nómina del magisterio coahuilense, la administración estatal tiene que destinar el 73% de los recursos totales, cantidad que incluso se hace superior después de comparar, al final del año, lo presupuestado contra lo que realmente se gastó.

De acuerdo al Estado Analítico del Ejercicio de Presupuesto de Egresos, en la Clasificación de Servicios Personales por Categoría, en 2018, sólo para cubrir los gastos del Magisterio, se presupuestaron poco más de 14 mil millones de pesos, cifra que equivale a más de la mitad (al 69 por ciento) del recurso total destinado a educación para todo el año.

Por tal contexto, Gustavo García Torres, integrante de la Coalición de Trabajadores de la Educación del estado de Coahuila, y maestro pensionado, comentó para Red es Poder que, aunque la cifra podría parecer lo suficientemente grande para cubrir a cabalidad los derechos laborales de los docentes, esto no ha sucedido. Situación que pone en riesgo la seguridad social de los trabajadores.

García Torres, mencionó que los servicios de salud en las clínicas del magisterio en todo el estado son deficientes por el constante desabasto de medicamento- Además, el pago de sus pensiones podría estar en peligro por el déficit de casi dos mil millones de pesos que registra la Dirección de Pensiones de los Trabajadores de la Educación. Esto, según García, se presentó porque la administración estatal dejó de dar sus aportaciones al fondo de pensiones.

A pesar de la millonaria inversión destinada al rubro educativo, Luis Alfredo Medina puntualizó que, de acuerdo a los resultados de la Prueba Planea, los alumnos coahuilenses no salieron bien evaluados. En general, los estudiantes de secundaria obtuvieron resultados insuficientes en matemáticas y en manejo de lenguaje.

La base de datos que provee la Secretaría de Educación Pública, indica que, en Coahuila, hay 630 mil 878 alumnos desde nivel preescolar hasta nivel superior. Para atender a toda la comunidad estudiantil, la SEP tiene registrados a 34 mil 340 maestros repartidos en 3 mil 315 planteles educativos. Sin embargo, a pesar de la inversión proveniente de fondos estatales y federales, el nivel académico de los alumnos y  el estado de la infraestructura de las escuelas no están en las mejores condiciones. Además, la seguridad social de los trabajadores de la educación coahuilense, también han sido mancilladas por la ineficaz distribución de los recursos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, haz un comentario
Por favor, pon tu nombre aquí