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¿Qué pensaría Emiliano Zapata?

La polémica desatada por la pintura “La Revolución”, del artista Fabián Chairez, nos lleva a preguntarnos qué pensaría Emiliano Zapata no nada más de esa obra, sino de muchas cosas que pasan en nuestro país.

La molestia de algunos simpatizantes del famoso «Caudillo del Sur» estalló durante esta semana cuando amenazaron con demandar al creador e incluso grupos se manifestaron a las afueras de Bellas Artes para exigir a la Secretaría de Cultura retirar la pintura y en el proceso agredieron e insultaron a la comunidad LGBTI+ que pedía su permanencia.

Sin embargo, hay que tomar en cuenta algunas cosas de la exposición en la que está inmersa la obra de Cháirez. La primera de ellas es que la muestra «Emiliano: Zapata después de Zapata», engloba varios cuadros de la idea que varios artistas entre los siglos XX y XXI tienen acerca del revolucionario.

El cuadro en cuestión presenta a un Emiliano Zapata afeminado, desnudo con tacones y montando un caballo. Esa imagen causó la repulsión de varias personas que no toman en cuenta que la obra de Cháirez (difundida por la propia dependencia cultural) se centra en retratar cuerpos y escenas que no encajan, difieren o desobedecen a los arquetipos de la masculinidad como una forma de cuestionar las imposiciones sociales relacionadas con la diferencia sexual y el machismo.

La justificación de los que rechazan el cuadro y bloquearon el acceso a Bellas Artes la tarde del martes fue que denigrar la figura del revolucionario, pues no refleja el pensamiento y lo que fue ese personaje.

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Si tomamos como válido ese argumento, habría que preguntarse: ¿qué pensaría Zapata de un gobierno que emitió un decreto para nombrar el 2019 como el «Año del Caudillo de Sur» y promover su imagen en todos sus comunicados oficiales?, ¿cómo lo tomaría si se toma en cuenta que la austeridad ha pegado fuertemente al campo que tanto defendió?, ¿qué opinaría de los megaproyectos que aún amenazan con despojar a miles de campesinos de su territorio?

¿Qué diría de las múltiples organizaciones que han explotado su nombre y saqueado a los trabajadores de la tierra?, ¿cómo se sentiría de que su imagen fuera utilizada para abanderar una causa termine por generar confrontación contra una minoría en su amado México?

La respuesta exacta a esas preguntas no la tenemos, pero sí está claro que el estereotipo del macho mexicano sigue siendo una figura sagrada para muchos que utilizan a los personajes históricos como bandera.

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