¿A poco no te has visto tentado a alertar a la gran mayoría de ciudadanos que se empeña en seguir adormecida en el sueño populista e hipnotizada con el discurso alegre que choca con la triste realidad? Las contradicciones están a la orden del día y no hay mañanera en la que el presidente no caiga en ellas. Dígalo si no cuando el periodista Jorge Ramos le cuestionó a AMLO su plan para contener la violencia y aseguró que sí hay resultados, pero Ramos le refutó, con datos duros, que sigue aumentando el número de asesinatos, a lo que el mandatario respondió: Yo tengo otra información, pero el periodista le reviró: son cifras de su propia Secretaría de Seguridad.

¿A poco no…? Infancia víctima… y victimaria.

Y ya se hizo costumbre que las gansadas chimoltrufiescas del que, como dice una cosa, dice la otra, se repitan un día sí y otro también: se le olvidó que dijo que respetaría el clamor ciudadano de que al frente de la Guardia Nacional quedaría un civil, pero nombró a un militar; arremetió contra la guerra al narcotráfico del expresidente Felipe Calderón, pero designó al general Luis Rodríguez Bucio que encabezó los operativos contra el crimen organizado en el gobierno calderonista; enarboló la bandera del combate a la corrupción pero perdonó a la mafia del poder a la que prometió castigar; presumió un crecimiento económico superior al 2% pero el Banco de México y el FMI advirtieron que no será así en este año ni en el próximo; y así podríamos seguir con una larga fila de ejemplos paradigmáticos del más auténtico y tradicional populismo.

Henry Louis Mencken, periodista, editor y crítico social, considerado uno de los escritores más influyentes de EU en la primera mitad del siglo XX hizo la siguiente definición: Populista es aquella persona que predica ideas que sabe falsas entre personas que sabe idiotas. Seamos ciudadanos pensantes, pero sobre todo actuantes, y rechacemos el enajenante, manipulante y preocupante populismo, la peligrosa confrontación entre mexicanos y el frívolo ‘mecansogansismo’, optando por el razonamiento informado, analítico y crítico. Y si antes se les pedía a los políticos que dejaran de hacerse patos, hoy se les debe exigir que dejen de hacerse gansos. ¿A poco no…?

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, haz un comentario
Por favor, pon tu nombre aquí