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El negocio del uso de suelo

En materia de corrupción uno de los grandes pendientes que sigue teniendo el municipio, que comparte además a nivel nacional, es el manejo de los permisos de los usos y, en su caso, cambios de suelos.

La Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), a nivel federal, ha hecho cambios en la política de vivienda que no han sido bien vistos por algunos sectores, pues impacta tanto en la construcción de nuevas viviendas como en la administración de servicios públicos a las mismas, así como a los usos de suelo.

Entre las principales modificaciones de dicha dependencia, está la de contribuir al desarrollo urbano y ambiental ordenado, a través de la adecuada regulación del suelo.

Miguel Carbonell, investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, menciona que el desorden urbanístico es provocado por el uso que las autoridades locales (básicamente las municipales) hacen de la facultad reglamentaria para la regulación y modificación de uso de suelo, incluyendo el otorgamiento de los permisos de construcción.

Mucho se sabe que en materia de destrucción cuando la naturaleza reclama sus cauces, lo hace en donde se encuentran asentamientos humanos que las mismas autoridades han permitido se ubiquen en cerros, laderas, riberas de los ríos, en el mismo arroyo de éstos, entre otras irregularidades que a simple vista se aprecian y que demuestran en muchos casos la conducta omisa y negligente de las autoridades, donde ni ellas ni los particulares denuncian o hacen del conocimiento.

Carbonell considera la migración del campo a la ciudad como un factor en contra, que presiona a la autoridad para gestionar el suelo urbanizable y proveer los servicios públicos necesarios.

La gestión urbana forma parte ya de las agendas de algunas autoridades municipales y se le ve como parte del manejo del medio ambiente en beneficio de una mejor calidad de vida para los habitantes de las ciudades.

Los planes y programas de desarrollo urbano deben orientarse a un bien común y no a donde pareciera que la gestión urbana se vea como una enorme mina de oro.

¿Cuál es la propuesta? La instrumentación de mecanismos de denuncia eficientes, eficaces y ágiles, que permitan conocer de los abusos en el uso de los suelos, de las licencias y permisos de construcción, entre otras cuestiones en materia de desarrollo urbano. Así mismo, que la autoridad municipal en ejercicio de su autonomía, haga uso de sus atribuciones, de su derecho como lo declarara uno de los funcionarios municipales actuales ejerciendo una inspección y vigilancia responsable y oportuna.

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