La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos,  en su artículo 41, señala qué son los partidos políticos y cómo están contemplados:

Artículo 41

I. “Los partidos políticos son entidades de interés público; la ley determinará las normas y requisitos para su registro legal, las formas específicas de su intervención en el proceso electoral y los derechos, obligaciones y prerrogativas que les corresponden.”

Estos existen porque así están establecidos de acuerdo con la Constitución y tal vez se hizo por la fuerza de la costumbre, como una necesidad, pues como, algunos afirman, “sin partidos no hay democracia”, pero esa figura acartonada, rígida, cerrada y corporativista se tiene a que abrir o, de plano, desaparecer.

En México siempre andamos como a diez cuadras del desfile y si hacemos las odiosas comparaciones, porque son necesarias como referencia, podemos ver el caso de España, en donde hasta los nombres los han modificado y ahora existen organizaciones que no necesariamente empiezan con el nombre de partidos políticos, como los casos de “Ciudadanos” y “Podemos”.

Precisamente en España, a pesar de que Franco, previendo su muerte, quiso dejar “todo amarrado y bien amarrado”, el rey y los partidos se dieron un régimen parlamentario, y se abrieron a la democracia, el cuento sería muy largo de narrar, pero todo mundo se dio cuenta del “Pacto de la Monclova” que convirtió a España en un país próspero como ahora lo conocemos.

En cambio, en México los partidos y sus diputados y senadores, y no digamos sus gobernadores y presidentes municipales se han dedicado a saquear, desvalijar, esquilmar o simplemente robar y crear grandes fortunas para los dueños de esas franquicias, llamados partidos políticos, y sus allegados o cómplices, mientras 53 millones de mexicanos se debaten en la miseria.

Por ejemplo, este 2018, con el pretexto de las elecciones, se autoasiganaron, no el INE o Hacienda, como prerrogativas, es decir, se presupuestaron y recibieron $ 6 mil  788 millones de pesos, más lo que recibieron de particulares y algunos opinan, más lo del crimen organizado. A esto, además,hay que añadirles los millones de spots de radio y televisión con los que nos torturaron durante meses.

Para el 2019, que no habrá elecciones generales, se quieren apoderar de $ 4 mil 713 millones de pesos, más descaro y cinismo no puede haber. Se despachan con la cuchara grande y como ellos hacen sus propias leyes, no hay quien les pueda poner un alto, pues de acuerdo con el artículo mencionado, tienen la fórmula matemática para llevar a cabo este saqueo de acuerdo con la cantidad de votos obtenidos en la última elección, por lo tanto ya saben quién se llevará la tajada mayor del pastel.

Por todo lo anterior, nuevamente no podemos esperar nada de los políticos, sus partidos, sus gobiernos y sus instituciones, pues ellos están en su zona de confort, para esquilmar, robar, manipular, y hacer todo tipo de ilegalidades, pues están cubiertos por el manto de la impunidad que tapa toda la corrupción.

Como ciudadanos debemos de pugnar por el cambio de esta situación, no más dinero a los partidos; que busquen sus propios medios, y que sea dinero transparente, no del crimen organizado. Tampoco de grandes corporaciones que solo verán la utilidad a sus negocios, no campañas por radio y televisión, acabar con la “espotización”, que hagan campañas de a pie, como ocurre en otros países, que no ensucien nuestras calles con espectaculares, bardas y propaganda que va a la basura, NO A LA COMPRA Y COACCIÓN DEL VOTO, deben respetarnos.

Es importante recordar que ellos son servidores públicos y nosotros mandatarios, por tanto, ellos nos deben hacer los mandados a nosotros, no nosotros a ellos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, haz un comentario
Por favor, pon tu nombre aquí