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México, yo sé bien que estoy afuera

Como en la calle, cuando los niños juegan cualquier deporte y cambian las reglas a su conveniencia, así se vio ayer la organización del Clásico Mundial de Beisbol, torneo creado por Grandes Ligas en el 2005, cuando el Comité Olímpico Internacional declaró al beisbol como un deporte no olímpico, esas Grandes Ligas que presumen tener una organización fuerte y ejemplar, esta vez se vieron débiles y sumisas.

México enfrentaba a Venezuela por el pase a la siguiente ronda, en el caso de la vino tinto, o el boleto a un partido de repechaje en el caso de los mexicanos. Los comandados por Édgar González, sabían que tenían qué ganar para tener posibilidades de obligar ese juego contra Italia, con un caso extraño, ganando por dos carreras, mínimo.

Mientras avanzaba el partido y las carreras iban cayendo, aficionados, cronistas y organizadores, tenían su ábaco en mano para calcular el promedio de carreras permitidas de ambas selecciones, pues Venezuela todo el partido estuvo en desventaja por lo que el triple empate en el grupo D del Clásico Mundial era evidente. Así que se tenían qué promediar las carreras permitidas por Italia, Venezuela y México, equipos que terminarían con el mismo récord de 1-2 en ganados y perdidos; los dos equipos con menor promedio, jugarían el partido de desempate, por el boleto a la segunda ronda.

El juego terminó 11-9 a favor de México, después de largas entradas de agonía en donde la serpentina tricolor batalló como nunca para retirar los 27 outs del juego ante peloteros de Grandes Ligas como José Altuve, Miguel Cabrera, Alcides Escobar, Martín Prado, Víctor Martínez, entre otros.

La celebración de los peloteros era evidente, sabían que al ganar por dos carreras tenían el derecho de jugar contra Italia por el pase a la siguiente ronda, pues los promedios de carreras limpias admitidas estaban a favor de los mexicanos.

Sin embargo hubo un detalle que resultó ser la polémica de la madrugada del lunes, el primer partido de México vs Italia, ese en el que los italianos dejaron tendidos en el terreno a los seleccionados mexicanos cuando estaban abajo en la pizarra por 4 carreras, y sin que les hicieran un out, en esa novena entrada terminaron el partido llevándose una importante victoria que hoy los tiene con posibilidad de ir a San Diego y jugar la siguiente fase.

Según el reglamento del comité organizador, esa novena entrada para México contaba en el cálculo del promedio de carreras admitidas, sin embargo, Venezuela apeló para que no se contara como inning ese noveno episodio, puesto que, México, no sacó ni un tercio.

Y en un abrir y cerrar de ojos, viendo la justificación con mucho sentido que proponían los venezolanos, Grandes Ligas cambió en ese instante el reglamento, no le valieron esa última entrada a México contra Italia por no sacar un out, así que quitándole ese episodio, el promedio de carreras admitidas de México se elevó y rebasó por poco al de Venezuela, que se quedó con el derecho de jugar el partido de hoy a las 7:00pm contra Italia por el desempate.

México quedó eliminado de la manera más extraña posible, porque digamos que en la novena entrada cuando el partido estaba 11-9, a los verdes les convenía que les empataran la pizarra para después, en extra innings, tratar de hacer más carreras y tener ese derecho del repechaje, vaya situación.

Lo grave del asunto es que los organizadores del evento ya habían publicado en sus redes sociales terminando el partido que México iría contra Italia por el segundo lugar, y cuando se cambió la decisión, ni siquiera se corrigieron, borraron sus publicaciones anteriores y ahora publicaban “Venezuela vs Italia por el desempate”

Papelón el que hicieron, Venezuela les abrió los ojos, sí, tal vez es justo que no le hayan contado esa entrada a México, porque a un lanzador no le anotan una entrada de labor en el box score cuando no puede sacar ni un out, pero ¿y el reglamento? ¿No lo íbamos a respetar? ¿Lo podíamos cambiar conforme avanzara la competencia?

Total, México está fuera y dentro de 4 años, para el próximo Clásico Mundial, tendrá que jugar de nuevo la reclasificación, pues quedó último lugar de su grupo y no dentro los primeros 12 mejores equipos.

Sí, se dignificó el beisbol mexicano ganándole a una selección plagada de estrellas como Venezuela, pero se amargó el sabor cuando los mismos organizadores pisotearon la alegría que habían conseguido los mexicanos cambiándoles de repente las reglas.

Aunque, hablando del beisbol como tal, Edgar González demostró que no se puede autonombrar mánager cuando no pasa por su mente tocar la pelota, México tuvo la oportunidad en una entrada de realizar una carrera más cuando tenía corredores en primera y segunda sin outs, y con “el cochito” Cruz en la caja de bateo, no se atrevieron a tocar, por consecuencia se fueron en blanco.

Adiós Clásico Mundial, hasta dentro de cuatro años, posiblemente.

 

 

 

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