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Pink Words

Un divo entre la homofobia

En un país donde la doble moral gobierna y los homosexuales son rechazados por algunos grupos, nació una estrella que enamoró al mundo con sus pasos amanerados y sus trajes con lentejuela: Juan Gabriel.

Su nombre de pila fue Alberto Aguilera Valadez, nació en 1950 y en sus 66 años trabajó como cantautor, actor, compositor, intérprete, músico, productor discográfico y filántropo; no por algo lo reconocieron como único divo en México.

El domingo 28 de agosto un infarto provocó su partida, en ese momento el cielo se encontraba de fiesta mientras que el mundo de luto. Un día antes de su fallecimiento se presentó ante 17 mil 500 asistentes en Los Ángeles, California. Ahí, se despidió con la frase: «Felicidades a todas las personas que están orgullosas de ser lo que son».

En toda su carrera fue cuestionado sobre su preferencia sexual, él nunca la confesó. En el 2002, el periodista Fernando del Rincón le dijo: “a ver Juan Gabriel, dicen que eres gay”. El divo sólo respondió: “lo que se ve no se pregunta, mijo”.

A su público no le importó su sexualidad; siempre tuvo conciertos a reventar y reunió más de mil 800 canciones en su trayectoria. Incluso, días después de su muerte lo recordaron en algunas iglesias del país (como en la Catedral del Carmen de Torreón, Coahuila).

Según la Academia Latina de Artes y Ciencias de la Grabación, Juan Gabriel vendió más de 150 millones de álbumes en la historia de México. ¿Qué le funcionó? Sencillo: Ser él mismo.

 ¿FUE UN ICONO PARA LOS HOMOSEXUALES?

 La muerte de Juan Gabriel continúa en las primeras planas de los medios de comunicación. Su adiós perjudicó tanto a heterosexuales como a homosexuales.

A pesar de que él nunca salió del clóset —o al menos no en público—, los gays lo reconocemos como un ídolo de nuestra comunidad por hacer de Latinoamérica su “lugar de ambiente”.

Sus trajes color pastel, su peinado esponjado y los sentimientos que transmitía en cada canción, siguen inspirando a muchos a cumplir sus sueños.

En una entrevista publicada en La Jornada, Alberto opinó sobre la doble moral de la sociedad mexicana. Dijo que este fenómeno no es exclusivo del país tricolor, pues éste se encuentra en todo el mundo.

En ese mismo medio, confesó que su concepto sobre el amor lo aprendió de sus amigos homosexuales. Ellos le enseñaron que es muy diferente enamorarse que tener sexo.

“El amor lo aprendí así, con mis amigos gay en Ciudad Juárez. No me acostaba y nadie se acostaba conmigo, pero una persona a quien amabas era con la que no tenías sexo, sino hacías el amor.”

Una semana después de su muerte, un bar gay de La Laguna le brindó un homenaje al divo de Juárez; no fue el único lugar donde lo recordaron. En esa velada, un travesti se caracterizó de Juanga: llevaba los labios carnosos, la ceja delineada y el mismo cabello que utilizaba en los noventas.

El “Noa noa” se convirtió en el himno de esa noche, no pudo faltar “No tengo dinero” para amenizar el lugar y “Amor eterno” para recordar a la estrella mexicana.

Sus canciones marcaron la vida de cuatro generaciones; será difícil olvidar a un icono musical del país. Alberto no sólo es un ejemplo para los homosexuales, sino para Latinoamérica en general.

Su infancia difícil, el rechazo de la sociedad, los bajos recursos y las críticas de los demás —Incluso las que tuvo después de su muerte como la de Nicolás Alvarado—, no impidieron que Juanga se convirtiera en una leyenda.

Hoy nos encontramos de luto, pero recordemos que su talento hizo felices a los mortales; ahora es el turno de los ángeles. Tal como su canción, Alberto estará siempre en nuestra mente.

RAZONES RÁPIDAS PARA AMAR A JUAN GABRIEL

  1. Siempre fue fiel a sus raíces: Dos de sus canciones fueron dedicadas a la ciudad donde creció: el “Noa Noa” y “Qué Viva Juárez”.
  2. Amaba a las mujeres: Su mayor inspiración fue su madre. Además, en 1973 fue el responsable de que una mujer vendiera más de un millón de discos en la historia de la música mexicana: Angélica María con su éxito “Por creer en ti”.
  3. Creyó en su estilo: Alberto impuso su propia imagen. Sus trajes hechos con telas brillantes y lentejuelas son tan memorables como sus canciones.
  4. Representó a México en todo el mundo: Su música ha sido traducida a japonés, turco y hasta ruso. ¿Ya escuchaste “No tengo dinero” en japonés? ¡Es igual de movida!
  5. Hizo la mejor invitación de cumpleaños: Dentro de una alberca y con poses más elegantes que Tyra Banks, Juanga avisa que festejará uno de sus cumpleaños en Argentina.
  6. Su amor será eterno: El divo de Juárez le escribió la canción más hermosa a su madre: “Amor eterno”.
  7. Nuestro acompañante en las borracheras: ¡Quien no haya puesto a Juanga en una borrachera que lance la primera piedra! Cada una de sus canciones siempre tendrán un lugar en nuestro corazón.

¡Gracias por todo, Juan Gabriel! Descansa en paz.

@arturojr_ro

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