El 13 de diciembre, Uber actualiza sus condiciones de uso: “UBER NO GARANTIZA LA CALIDAD, IDONEIDAD, SEGURIDAD O HABILIDAD DE LOS TERCEROS PROVEEDORES. USTED ACUERDA QUE TODO RIESGO DERIVADO DE SU USO DE LOS SERVICIOS Y CUALQUIER SERVICIO O BIEN SOLICITADO EN RELACIÓN CON AQUELLOS SERÁ ÚNICAMENTE SUYO, EN LA MÁXIMA MEDIDA PERMITIDA POR LA LEY APLICABLE”1. Echándoles la bola, no nada más a los viajantes, también a los que manejan, porque se quita el saco de cualquier responsabilidad que pueda suceder: “UBER NO SERÁ RESPONSABLE DE DAÑOS INDIRECTOS, INCIDENTALES, ESPECIALES, EJEMPLARES, PUNITIVOS O EMERGENTES, INCLUIDOS EL LUCRO CESANTE, LA PÉRDIDA DE DATOS, LA LESIÓN PERSONAL O EL DAÑO A LA PROPIEDAD, NI DE PERJUICIOS RELATIVOS, O EN RELACIÓN CON, O DE OTRO MODO DERIVADOS DE CUALQUIER USO DE LOS SERVICIOS, INCLUSO AUNQUE UBER HAYA SIDO ADVERTIDO DE LA POSIBILIDAD DE DICHOS DAÑOS”1.

Después, en los días pasados, La Unión Europea dio sentencia de que Uber, allá, queda como un servicio de transporte que debe ser regulado como cualquier otro taxista. La compañía que vale 68 billones de dólares y que opera en 600 ciudades globalmente2 no podrá evitar tratar a los conductores como cualquier otro empleado porque, en efecto, aunque la compañía Uber alega que ellos son meros intermediarios del servicio que un usuario y otro se proveen entre ellos, siguen dando un servicio de transporte.

“El servicio que provee Uber conectando sujetos con conductores no profesionales cubre servicios en el campo de transporte”, es lo que escribió la corte de Justicia en Europa para decirle a Uber que no le queda de otra más que llamarse Uber pero seguir siendo taxi.

En México también hay transportistas molestos por tener que compartir las calles con una aplicación tecnológica, más no se ha decidido si éste servicio es uno de transporte que debe ser regulado como los demás o sólo una app.

Sobre el tema se puede recordar la manifestación que hubo en la ciudad de Torreón hace algunos meses, donde los ubers se acomodaron en la Plaza Mayor en son de protesta a raíz de un descontento violento que hubo entre los taxistas y los uberistas.

¿Es posible que las decisiones de la compañía en otros países y las que se lleguen a tomar acá puedan desencadenar una guerra civil entre el transporte tradicional y el transporte del siglo XXI?

1Uber

2The Washington Post

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